El Estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del Estero se prepara para un choque de gigantes. Racing y Estudiantes se enfrentarán por la corona del Torneo Clausura 2025, en la reedición de una rivalidad prodigiosa, que incluyó la estirpe copera y duelos memorables a fines de los años ‘60.
Aquella época de gloria y rivalidad feroz marcó para siempre la historia de ambos equipos y la del fútbol argentino en general.
La Academia fue el primer campeón mundial del país tras conquistar la Copa Intercontinental 1967 frente al Celtic de Glasgow escocés, una gesta que Estudiantes replicaría al año siguiente al vencer al Manchester United inglés en la final de 1968.
En el plano nacional, el León hizo detonar la hegemonía de los Cinco Grandes en la era profesional, hizo precisamente a costa de Racing, al derrotarlo 3-0 en la final del Campeonato Metropolitano 1967.
La tensión de esos años se extendió a la Copa Libertadores 1968, en la cual Estudiantes eliminó a Racing, campeón vigente del torneo, en unas semifinales imborrables que necesitaron un partido desempate y dejaron polémicas, expulsiones y anécdotas imborrables.
También se enfrentaron en la Supercopa Sudamericana de Campeones Intercontinentales, un torneo que tuvo apenas dos ediciones, en 1968 y 1969. La última de estas encontró a la Academia y al Pincha en un histórico certamen que fue ganado por Peñarol de Montevideo y en el que también jugó el Santos de Pelé.
El primer mano a mano para la historia entre Estudiantes y Racing
Estudiantes quebró por primera vez el dominio histórico de los Cinco Grandes al quedarse con el Metropolitano 1967, una consagración que
selló con un contundente 3-0 sobre Racing en la definición jugada en el Viejo Gasómetro. La superioridad apareció con nitidez en la segunda parte, cuando el equipo platense impuso ritmo, intensidad y precisión ante un rival que se fue quedando sin piernas.
A los 7 minutos de la segunda parte, Madero abrió el marcador con un tiro libre impecable al ángulo derecho. A los 24, una secuencia de toques entre Bilardo, Verón y Ribaudo terminó en los pies de la Bruja, que estableció el 2-0. Tres minutos más tarde, Ribaudo firmó el tercero tras una maniobra que nació en un desborde de Verón y continuó con una pared con Conigliaro, para coronar la producción del equipo de Osvaldo Zubeldía.
Las semifinales de la Libertadores 1968: la gloria o Devoto
Racing, campeón de América en 1967, inició la defensa del título de la Libertadores en semifinales, un beneficio que entonces estaba reservado al último ganador del torneo. En esa instancia se encontró con Estudiantes, que venía en pleno ascenso y llegaría aun más alto.
El conjunto de Avellaneda se adelantó en la llave con un 2-0 como local, con goles de Humberto Bocha Maschio y Roberto Perfumo.
La respuesta en La Plata fue categórica. Con 3 goles entre los 73 y los 83 minutos, Estudiantes impuso con un 3-0 que revirtió la desventaja y modificó el tono de la serie. Rodolfo Fucceneco abrió el marcador y Juan Ramón Verón sumó las otras 2 conquistas.
El tercer partido, disputado en el Monumental de Núñez, finalizó igualado 1-1 en suplementario. Habían empatado 0-0 en el tiempo regular y luego anotaron Verón para el Pincha y Juan Carlos Chango Cárdenas para la Academia.
Aún sin definiciones por penales, los rojiblancos clasificaron por mejor diferencia de goles en el global de los 3 partidos.
Ese resultado sería clave para llegar en la final y levantar su primera Copa Libertadores.
Racing vs Estudiantes en la Supercopa Sudamericana de Campeones Intercontinentales
La rivalidad, con jugadores legendarios en los dos equipos, se extendió luego en los dos cruces de la Supercopa Sudamericana de Campeones Intercontinentales, un certamen que se disputó solo en 1968 y 1969.
En el ’69, luego de la coronación del León en Old Trafford, jugaron dos partidos parejos y cargados de tensión.
Racing ganó 1-0 en La Plata, con gol de penal del Chango Cárdenas y, en la revancha, no pudieron romper la paridad y terminaron 0-0 en Avellaneda.
Hasta allí, Racing era el puntero del torneo, pero Peñarol de Montevideo se coronaría campeón, ya que luego venció a la Academia 4-1 y a Estudiantes 2-1, para torcer la historia y llevarse el título.
El torneo quedó inconcluso porque el Santos de Pelé y Estudiantes se negaron a jugar el último encuentro, porque ya no tenían posibilidades de quedarse con la copa.
Los íconos de aquel Racing que fueron leyenda
Aquella época de gloria de ambos equipos llegó con planteles legendarios y protagonistas épicos. Racing era “el equipo de José”, ya que era dirigido por Juan José Pizzuti, ídolo del club y también técnico de la Selección Argentina a principios de los años ’70.
Aquel plantel racinguista tenía, entre otros, al arquero Agustín Mario Cejas, a los defensores Roberto Perfumo y Alfio Coco Basile, en tanto que también brillaban Humberto Bocha Maschio, Juan Carlos Chango Cardenes y Norberto Toro Raffo.
Cejas es uno de los arqueros con más presencias en la historia del club y fue habitué de la Selección. El Mariscal Perfumo, otro ídolo de la Academia, fue uno de los mejores defensores de la historia del fútbol argentina y capitán de la Selección.
El Chago Cárdenas es una leyenda por excelencia, al convertir el gol contra Celtic, en Montevideo, para ganar la Copa Intercontinental. Maschio, en tanto, ya había brillado en la Selección y volvió de Italia para soltar sus destellos en Avellaneda.
El Coco Basile, otro de los destacados de la época, después hizo una enorme carrera como entrenador: dirigió al club en la obtención de la
Supercopa Sudamericana 1988 y también condujo la Selección en las coronas 1991 y 1993 de la Copa América.
Los emblemas de Estudiantes que quedaron en la historia grande
Estudiantes rompió la hegemonía de los Cinco Grandes, ganó la Libertadores tres veces seguidas y la Intercontinental 1968 en Old Trafford bajo la conducción de Osvaldo Zubeldía, un técnico que revolucionó al club y dejó un legado enorme, con un estilo táctico, físico y estudiado al detalle.
El capitán Oscar Malbernat era símbolo de garra y liderazgo, en un equipo de gran personalidad, con nombres emblemático para la historia del fútbol argentino, como Carlos Salvador Bilardo, Carlos Pachamé, Eduardo Luján Manera, Juan Ramón la Bruja Verón.
La Bruja Verón era símbolo de la estirpe del Pincha, fue autor del histórico gol de la consagración frente a Manchester United y jugó en la Selección Argentina. Además, era el padre de Juan Sebastián Verón, otro ídolo del club y actual presidente de la institución.
Bilardo continuó el legado de Zubeldía como entrenador del Pincha, ganó el Metropolitano de 1982 y, poco después, llegó a conducir la Albiceleste, con la que ganó el Mundial México 1986 y consiguió el subcampeonato en Italia 1990.
Otros dos jugadores de aquel histórico plantel, Pachamé y Raúl Madero, fueron respectivamente asistente técnico y médico en la Selección que dirigió Bilardo.
Por su parte, Luján Manera sucedió a Bilardo en la conducción técnica de Estudiantes –cuando el Narigón se fue a la Selección- y llevó al Pincha a coronarse campeón del Nacional de 1983.
