River venció por 3-2 a Banfield en el Estadio Florencio Sola por la séptima fecha del Torneo Clausura 2026 en el inicio de la era de Leonardo Ponzio. Además del estreno de León, se encendió un trinomio que puede resolver el delicado momento futbolístico del Millonario: Thiago Almada, Ángel Correa y Sebastián Driussi. La sociedad funcionó muy aceitada y cada uno aportó un tanto.
Almada-Correa-Driussi, el tridente que explotó vs. Banfield y puede ser la solución de River
River está en uno de los momentos futbolísticos más difíciles de la era moderna. Por primera vez en mucho tiempo, sin llegar a septiembre, solo compite en el Torneo Clausura en un año en el que ni siquiera pudo clasificar a la CONMEBOL Libertadores.
La crisis se llevó puesta a Marcelo Gallardo, a su sucesor Eduardo Coudet, y ahora le toca a Leonardo Ponzio, que tomó las riendas de la dirección técnica de forma interina, tal comunicó el club de Núñez en sus redes sociales.
Pero en medio de este colapso deportivo para el Millonario, ante Banfield se encendió una pequeña ilusión: el tridente Almada-Correa-Driussi, algo que probablemente Eduardo Coudet tenía en mente pero no pudo desarrollar por el desgarro del 9 en medio de la pretemporada.
Driussi justamente regresó ante Vélez y fue titular en la eliminación frente a Santa Fe (anotó el único tanto del Millonario), aunque se lo notó falto de fútbol. Contra Banfield fue su primera vez cerca de su plenitud futbolística y se entendió como si se conociera de toda la vida con sus dos socios de ataque: Almada y Correa.
El 9 del Millonario fue quien rompió el hielo luego de una gran asistencia de Correa, una jugada que antes del parcial 1-0 ya habían intentado. En la primera el "Gordo" no llegó a definir bien, pero no perdonó en la segunda, cuando fusiló al Ruso Rodríguez.
Correa y Almada ya venían intentando asociarse desde que empezaron a compartir equipo en la victoria de River ante Argentinos Juniors, pero frente al Taladro se los vio con una conexión más trabajada. Los campeones del mundo dieron muestra de jerarquía y técnica en cada pelota que se devolvieron en la primera parte.
El Guayo, antes de su tanto, tuvo dos pero no había podido vencer al Ruso Rodríguez. Ni siquiera lo consiguió en su primer tiro penal: lo salvó la invasión de Banfield. En el segundo tiro desde los 12 pasos, no perdonó. El exVélez liberó tensiones y eso lo ayudó a ser el mejor del equipo en la segunda parte. Valió su primera anotación como jugador de la Banda.
Angelito ya parece del todo entonado físicamente y eso le facilitó no solo no ser sustituido, sino que consiguió ser fundamental desde el primero hasta el último minuto de juego. Además de ser el mejor socio para Almada y Driussi, lo coronó con un gol de crack: recibió de Galván y se cayó, pero se puso de pie y la clavó para el tercero del Millonario.
Almada, Correa y Driussi son tres jugadores de jerarquía que deben y van a destacar en el fútbol argentino, pero tendrán un interesante desafío: asentarse como el trinomio que empiece a resolver los problemas de River.
Al ahora equipo de Leonardo Ponzio solo le queda tratar de pelear por la tabla anual, posicionarse lo mejor posible para los playoffs y luchar por el Torneo Clausura 2026. Almada, Correa y Driussi, justamente en el debut del León como DT, tuvieron su mejor partido como sociedad. El entrenador puede apoyarse en este trío para sacar adelante el equipo.
Es cierto que a River todavía le falta mucho en el aspecto defensivo y Ponzio tendrá el desafío de hallar un mediocampo. Pero la sociedad Almada-Correa-Driussi dio una prueba de jerarquía ante Banfield y puede ayudar a solucionar este tormentoso presente del cuadro de Núñez.
