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La carrera de Diego Armando Maradona tuvo varios pasos clave por Boca Juniors, el club de sus amores

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El día que el Diego hizo gatear a Fillol en un golazo inolvidable (0:40)

El 10 de Boca y de Argentina se lució en el Superclásico del '81, desparramando nada más y nada menos que al "Pato". (0:40)

URGENTE: Diego Armando Maradona murió a los 60 años después de sufrir una descompensación en su domicilio (miércoles 25 de noviembre de 2020).

Diego Maradona falleció luego de sufrir un paro cardiorespiratorio en la casa donde estaba realizando su rehabilitación. El recuerdo por su inigualable carrera que tuvo varios pasos clave por Boca Juniors, el club de sus amores, con el que vivió buenos y malos momentos.

MARADONA EN BOCA

En 1981 Diego Armando Maradona era el jugador más buscado del mundo. Pretendido por grandes de Europa, fue sin embargo Boca el club que se dio el gusto de tenerlo, previa escala en Barcelona. Pelusa venía mostrando desde 1976 en Argentinos Juniors, el club que lo vio nacer, que era un fuera de serie.

Y algo habitual en esos años, pero imposible de pensar en la actualidad, el jugador pudo jugar en la humilde institución de La Paternal cinco años. Parecía en un principio que River sería el destino de Diego: el club de Núñez estaba mejor en lo económico que su clásico rival, pero el deseo del 10 por jugar en el xeneize fue más fuerte.

En Boca debutó el 22 de febrero de 1981 frente a Talleres de Córdoba, el mismo rival con el que había dado los primeros pasos jugando para Argentinos. En una Bombonera llena, como en esos días especiales, que hacen historia, Maradona saltó a la cancha para su primer partido oficial con la azul y oro.

Fue triunfo del local por 4-1, y Maradona anotó dos goles. Diego formó una dupla inolvidable con Miguel Angel Brindisi, y mostró en esos primeros partidos su talento a pesar de que llegó con problemas musculares. Un desgarro lo dejó afuera de las canchas al poco tiempo, pero volvió de la mejor manera, en el Superclásico ante River. En una de las imágenes más recordadas de ese primera etapa, su gol ante los millonarios en la victoria de Boca por 3-0 quedó en la historia, cuando el 10 eludió a Fillol y desparramó a Tarantini sobre la línea para una definición exquisita.

La cancha embarrada, el 10 corriendo para celebrar con su gente y el fotógrafo que se tropezó y se cayó frente a él, en la desesperación por capturar ese momento mágico, forman parte de una postal inolvidable.

El recorrido hacia el título no fue fácil, ya que el Ferro de Carlos Timoteo Griguol le dio al xeneize pelea hasta el final. En un partido decisivo ante los de Caballito, Diego puso un pase extraordinario para el 1-0 de Perotti, que encaminó al equipo hacia un título que se le negaba desde 1976.

En la anteúltima fecha ante Central, en Rosario, Pelusa falló un penal y postergó la definición a la última jornada, donde marcó el gol desde los 12 pasos para el 1-1 final ante Racing. La despedida de Boca fue a comienzos de 1982, dejando como saldo 40 partidos jugados y 28 goles.

UN REGRESO POLÉMICO Y LA DESPEDIDA

El regreso se iba a dar muchos años después. Tras la suspensión por doping en el Mundial de Estados Unidos 1994, acordó la vuelta al club de sus amores: el 30 de septiembre de 1995, en un amistoso ante Corea del Sur en Seúl, el 10 volvió a ponerse la casaca xeneize. El Apertura 1995 lo tuvo de vuelta en las canchas argentinas, y nuevamente a Silvio Marzolini en el banco como entrenador. Pero los éxitos, esta vez, no iban a dar el presente.

Ese título lo ganó el imparable Vélez de Carlos Bianchi. La historia, luego del triunfo de Mauricio Macri como presidente, iba a a encontrarlo meses más tarde con viejos conocidos: Carlos Bilardo como entrenador y el Pájaro Caniggia en el campo de juego, sus viejos compinches de tiempos de la Selección. Con el Narigón el equipo peleó el título pero no pudo ganarlo.

Tras la salida de Bilardo, llegó el turno del Bambino Veira. Maradona, quien unos meses antes había decidido dejar la actividad y entrar a un tratamiento por su adicción a las drogas, firmó un nuevo contrato con Boca en abril de 1997. Fueron momentos polémicos, con otro dóping tras un partido ante Argentinos Juniors, y una medida cautelar de un juez que le permitió seguir jugando pese a que la contraprueba por el caso de doping ante el Bicho había dado positiva.

En medio de tantos escándalos, finalmente, Diego se retiraría del fútbol en una cancha: nada menos que ante River y en el Monumental, con una victoria por 2-1. En esa jornada, donde se recuerda el abrazo con Enzo Francescoli, el jugador que iba a reemplazar a Diego sería un joven llamado Juan Román Riquelme.

Ya no vestiría más los colores de su querido club, hasta el momento de la emotiva despedida en La Bombonera, años más tarde. Sí volvería, además de estar en el palco como un hincha, en la función de manager. En junio de 2005 asumió ese cargo y como solía hacerlo con los pies, en este caso usó su sapiencia futbolística para poner el ojo en Alfio Basile. El Coco fue clave para que Boca, en poco tiempo, recuperara la gloria y ganara con el nuevo DT cinco títulos.

MARADONA POLÉMICAS

A lo largo de su carrera Maradona vivió momentos inolvidables. Y otros que lo tuvieron como protagonista por situaciones polémicas.

UNA ETERNA RIVALIDAD

La final del Mundial de 1990 no fue una más en la carrera de Maradona. Argentina venía de eliminar a Italia, local y favorito, en semifinales, y la gente quería ver al 10 derrotado y de rodillas. Cuando se entonaba el himno argentino, desde las tribunas del Olímpico de Roma bajó una estruendosa silbatina. El 10, lejos de quedarse callado, miró desafiante a la multitud y respondió con un insulto: “Hijos de puta, hijos de puta”, se leyó en los labios de Pelusa. Una polémica más de las tantas originadas desde que Maradona llegó a Nápoles, la humilde ciudad del Sur de Italia, para hacerla brillar con títulos y conquistas, marcando un antes y un después ante los ricos del Norte.

EL PRIMER CASO DE DOPING

Los casos de doping iban a perseguir a Maradona a lo largo de su carrera. El 17 de marzo de 1991 luego de un encuentro por la Serie A entre Nápoli y Bari, el 10 dio positivo en el control antidopaje post partido. La sustancia encontrada fue cocaína. Tras ese caso, recibió una sanción de 15 meses sin jugar al fútbol de manera profesional. Fue la despedida del fútbol italiano y de Nápoli. Luego pasaría a jugar a Sevilla, con Carlos Bilardo nuevamente como entrenador.

EL RIFLE Y LOS PERIODISTAS

En la previa al Mundial de Estados Unidos de 1994, Maradona buscó una quinta apartada del ruido para concentrarse de la mejor forma, en las afueras de la ciudad de Buenos Aires. Pero se sabe, el 10 y la prensa tenían una especie de imán que siempre los atraía. Aún cuando Maradona buscaba paz y tranquilidad. Los periodistas le siguieron el rastro y buscaron sacar imágenes del interior del lugar. Maradona no toleró ese acoso y les disparó a los medios apostados allí con un rifle de aire comprimido. Hubo varios lesionados y un nuevo escándalo: el jugador debió indemnizar a las personas afectadas.

DOPING MUNDIALISTA

El Mundial de Estados Unidos de 1994 marco un quiebre en la carrera de Maradona. Con un equipo que parecía ser el favorito por el nivel mostrado en los primeros partidos, la noticia del doping de Diego por efedrina, y una nueva suspensión, marcó el fin del conjunto de Basile de ese certamen. Y la despedida de Maradona de la albiceleste. La imagen del 10 saliendo de la cancha tras el partido ante Nigeria, acompañado por una asistente de la FIFA rumbo a los vestuarios, quedó como un triste recuerdo para los argentinos. Fue el Mundial en el que Maradona patentó una de sus tantas frases: “Me cortaron las piernas”.

EL CRUCE CON TORESANI

El 7 de octubre de 1995 Boca se medía con Colón en La Bombonera. Julio César Toresani, aguerrido volante del sabalero, se iba expulsado tras un cruce con Maradona. Y en el vestuario, caliente, decía: “A mí me echó Maradona. Que diga lo que quiera cuando me escuche, me importa un carajo. Quisiera tenerlo en frente a ver si me dice las cosas como en el partido. Yo me la banco, lo iría a buscar hasta la casa”, dijo el Huevo. Como era de esperarse, Diego no se quedó atrás: "A Toresani le dije en la cancha que yo vivo en Segurola y Habana 4310, séptimo piso. No tengo ningún problema en que me venga a buscar porque estoy cansado de estos que se van de pico. Lo espero en Segurola y Habana 4310, séptimo piso y vamos a ver si me dura treinta segundos”.

LAS INTERMINABLES PELEAS CON PELÉ

Pelé, otro de los grandes genios del fútbol mundial, vivió momentos de buenos y malos con el 10. Maradona nunca se quedaba callado ante las declaraciones de O Rey que de alguna forma podían involucrarlo en la pelea eterna por quién fue el mejor de la historia. “Yo nací para el fútbol como Beethoven nació para la música y Miguel Ángel nació para pintar”, declaró Pelé. “¡Beethoven! Jamás se escuchó Beethoven en una cancha. ¿La verdad? Le cambiaron el frasco”. Años antes, el argentino había encendido las polémicas con el brasileño, al señalar: “Pelé debutó con un pibe”.

EL ENOJO CON RIQUELME

Cuando era entrenador de la Selección, Maradona se peleó con uno de los grandes ídolos de Boca, el 10 que lo sucedió cuando dejó el fútbol: Juan Román Riquelme. La frase que disparó el enfrentamiento fue la siguiente: “Yo lo quiero de enganche, en los últimos veinte metros para marcar diferencia, con velocidad mental para habilitar a los delanteros y que llegue al gol, pero el otro día lo vi en la cancha de Boca y no sé si tiene problemas físicos o qué, pero así no me sirve”. Román no lo perdonó y desde ese momento la relación se rompió. “Me enteré por la tele que el entrenador me ve muy mal. La realidad es que con el técnico del seleccionado argentino no coincidimos mucho, mis códigos no son los de él y nosotros dos está claro que no podemos trabajar juntos”, respondió Riquelme.

LA RELACION CON COPPOLA

Guillermo Coppola formó parte de la vida del 10 durante muchos años, como amigo y representante. Pero la relación se rompió cuando Maradona lo acusó de “quedarse con el dinero de sus hijas”. Y agregó: “De la noche a la mañana me quedé sin plata. Lo que más me duele es la traición”. Fueron varios años de peleas mediáticas, hasta que después de un tiempo, en 2019, se reencontraron. Juntos, en 1996, vivieron momentos difíciles cuando Coppola fue detenido en el penal de Dolores por supuesto tráfico de droga, en una causa donde el propio Maradona estaba siendo investigado. Finalmente, se comprobó que la causa estaba armada y el juez terminó siendo detenido.

OTRO ENOJO CON LA PRENSA

Luego de unas duras Eliminatorias y una sufrida clasificación al Mundial de Sudáfrica 2010, Maradona festejó el pasaje a la Copa del Mundo, que esta vez, lo iba a tener en el banco como entrenador de la Selección argentina. Fiel a su estilo, tras asegurarse el boleto, disparó contra la prensa en plena conferencia de prensa. “Al que no creía, a los que no creyeron, con el perdón de las damas, que la chupen, que la sigan chupando. Yo soy blanco o negro, gris no voy a ser nunca en mi vida. Ustedes me trataron como me trataron. Sigan mamando. Ahora otra pregunta”, dijo sin anestesia.

MACRI, EL CARTONERO

A finales de 1995 Mauricio Macri ganó las elecciones y llegó a la presidencia de Boca Juniors. El empresario llegó con una política austera y firme sobre los contratos y las primas de los jugadores. Comenzó a renegociar algunos contratos y por supuesto, se enfrentó con Maradona. El 10 lanzó una de sus célebres frases, al comparar al millonario Macri con el cartonero Báez, supuesto testigo de la muerte de Alicia Muñiz a manos de su pareja de ese momento, el boxeador Carlos Monzón. Pasó de todo en ese tiempo: asumió Bilardo como DT de Boca, Maradona se retiró y volvió con el Bambino Veira como DT. Con Macri, siguió la disputa hasta los últimos días, incluso cuando el presidente xeneize pasó a ser el presidente de la Nación.