Paolo Guerrero y Flamengo llegaron a un acuerdo para ponerle fin a una disputa judicial que se prolongó durante ocho años y en el que el Mengao reclamaba indemnizaciones por un valor de 2 millones de reales (unos 388.674 dólares).
El acuerdo entre el Depredador y el conjunto brasileño fue comunicado al tribunal de Río de Janeiro, y sucedió días después de que Guerrero señalara que Flamengo buscaba "vengarse" de él tras su fichaje por Internacional en 2018.
ESPN Brasil tuvo acceso a las dos demandas contra Paolo Guerrero y en una de ellas, la defensa del jugador aseguraba que Flamengo pretendía atribuir "amplias consecuencias económicas, incluyendo la pérdida de títulos o premios, una reducción en el número de socios, disminución de las ventas, pérdidas por venta de boletos e impactos en los patrocinios, con la mera intención de 'vengarse' por su frustración al no haber obtenido la renovación de su contrato, intentando, de la peor manera, con absoluta e inequívoca mala fe, transferir el riesgo de su actividad económica al jugador".
Aquella fue la primera demanda del Mengao contra Guerrero y en la que incluía a la Federación Peruana de Fútbol (FPF), en la que solicitaba 200 mil reales (38 867 dólares) por daños morales.
En la segunda demanda, Flamengo exigía al máximo goleador histórico de Perú 1,8 millones de reales (349 807 dólares) como reembolso por los gastos incurridos durante los 120 días que Guerrero estuvo suspendido. Además, el club brasileño alegaba que Paolo había "empañado" la imagen del Mengao impidiendo que se beneficiaran de sus derechos de imagen.
Sin embargo, Flamengo sufrió reveses en ambas demandas. Además, al Mengao se le ordenó pagar a Guerrero el 10% del valor del caso (180 mil reales) en concepto de honorarios legales.
A finales del mes pasado, Flamengo y Paolo Guerrero presentaron una petición conjunta alegando que estaban próximos a llegar a un acuerdo y solicitaron la suspensión del procedimiento. A principios de semana, el acuerdo fue total entre las partes.
Paolo Guerrero dio positivo por un metabolito de cocaína en 2017 y fue suspendido inicialmente por catorce meses, pero el TAS le concedió la suspensión de la sanción. En su defensa, el Depredador argumentó que la sustancia prohibida fue ingerida por indicación de un nutricionista contratado por la FPF.
