Por segundo año consecutivo, los equipos de la Gran Isla acechan con apropiarse con el partido que dirime al poseedor de La Orejona.
Partidos épicos, emocionantes, alucinantes. Expresiones clamorosas del más acabado fútbol se han manifestado recientemente en la UEFA Champions League. No cabe duda que la competencia máxima de clubes de todo el planeta contribuye notablemente a que permanezcamos enamorados del deporte más popular. Del número uno.
Los partidos de ida de las semifinales han estado a la altura de las expectativas. Yo, al menos, he quedado satisfecho y no tengo queja alguna. El primer capítulo de la batalla entre la Premier League y LaLiga por acaparar la final ha dejado deliciosas sensaciones de lo que veremos la próxima semana. Si bien es cierto que los dos equipos ingleses pegaron primero, nadie en su sano juicio puede dar por muerto al Real Madrid. Caso contrario sucede con el Submarino Amarillo, que parece haber recibido dos torpedos que lastimaron severamente su casco, aunque en este sentido, el comandante del acorazado rojo, Jürgen Klopp, ha recordado que su propia escuadra tuvo un panorama similar ante la Roma hace algunos años, serie en la que ganaba como ahora por dos a cero en la ida, perdiendo en el Olímpico de la capital italiana por 4-2, logrando salvar la eliminatoria por la validez del gol de visitante, criterio de desempate hoy desaparecido.
Los merengues nos están acostumbrando a verles sufrir. No han parado de colapsar el corazón de sus aficionados quienes en más de una ocasión han creído que todo se ha acabado. Desde aquel 2-0 global que lo tenía entre las cuerdas ante el Paris Saint-Germain, hasta el tres a uno que por unos cuantos minutos disfrutó en el marcador el Manchester City apenas el martes pasado, los seguidores del máximo ganador de la Champions no han dejado de sufrir taquicardias, sudor frío en la frente y uno que otro tic nervioso por la manera que han resurgido, si no de entre las cenizas, sí de incendios cuyas llamas han sido apagadas notablemente por el bombero más espectacular en la historia del madridismo: Karim Benzema.
Por otro lado, los chicos de Unai Emery parece que han llegado al tope de sus capacidades. Sin embargo, no se nos olvide que casi nadie creyó en sus posibilidades ante la Juventus de Turín y mucho menos ante el FC Bayern München. Hoy el número de sus apostadores ha tenido un ligero incremento pero los momios no le conceden casi ninguna posibilidad para el partido de vuelta en La Cerámica, lugar donde tendrán que aprovechar completamente el aliento de sus seguidores para desplegar un fútbol que raye en la perfección, esperando que Mo Salah, Sadio Mané, Thiago Alcántara, Alisson y compañía amanezcan ese día indispuestos, de mal humor o terriblemente excedidos en confianza, aunque esto último queda más en las nebulosas producidas por un sueño guajiro de cualquier oficial de tránsito de la ciudad de Villarreal, que en lo que realmente creen el entrenador hondarribiano y sus jugadores.
Todo parece indicar que la versión futbolística de la guerra entre el Imperio Español y el Reino de Inglaterra (que ciertamente se produjo entre 1585 y 1604) inclinará su balanza a favor de estos últimos. Los inventores del fútbol están cerca de volverse a regodear por la fortaleza deportiva y económica de sus clubes y jugadores. El duelo liguero que están sosteniendo en solitario Reds y Citizens por conquistar la Premier League está a punto de trasladarse al campo paneuropeo, una vez más.
Por segundo año consecutivo, los equipos de la Gran Isla acechan con apropiarse con el partido que dirime al poseedor de La Orejona. Pep Guardiola tiene una cuenta personal pendiente que saldar y el Liverpool quiere recuperar el trono europeo que poseyó en 2019 y que ha asediado en los últimos años. Sin embargo, los españoles están dispuestos a negarse rotundamente en dejarles la gloria en bandeja de plata. El Rey de Copas y un sorprendente equipo que luce por completo el color del sol, lucharán hasta el último aliento para evitarlo. Karim Benzema, el mejor delantero del planeta y seguro ganador del Balón de Oro de este año, así como el entrenador que más veces ha ganado la UEFA Europa League, Unai Emery, son los mejores argumentos que poseen los hispanos y la LaLiga en su conjunto para remontar los duelos de la próxima semana y dejar tendida a la Premier League. Mi pronóstico es que habrá un representante por bando.
