Las lágrimas de Alejandro Bran y su segunda oportunidad en Europa

El volante costarricense reconoció los errores que lo alejaron de Alajuelense y la Selección Nacional: hoy, desde Rumanía, intenta recuperar su carrera y demostrar que aprendió de uno de los momentos más difíciles de su vida

SAN JOSÉ, Costa Rica -- Alejandro Bran cambió Costa Rica por Rumanía, pero hubo algo que no pudo dejar atrás: el peso de sus propias decisiones.

El futbolista pasó de tener un lugar en Alajuelense y formar parte de la Selección Nacional a quedar fuera de ambos equipos por episodios de indisciplina que terminaron marcando su carrera.

Y detrás de todo aquello hubo noches en las que las lágrimas fueron inevitables.

“La verdad que me dolió mucho quedar fuera de la Selección, que sé que es lo más prestigioso que puede tener uno como futbolista. Y desde pequeño siempre soñé con estar ahí, vestir la camiseta”, confesó en una entrevista con Teletica.

“Hubo noches donde yo lloraba y sabía que ya la situación había pasado, que no podía remediarlo”, agregó.

Bran no buscó justificar lo ocurrido. Reconoció que había consumido alcohol en exceso durante uno de los incidentes y que sus decisiones terminaron afectando la confianza que otras personas habían depositado en él.

“Me equivoqué, pero, como todo ser humano, acepté mis errores. Hay veces que uno es muy terco y, hasta que no le pasan las cosas, no aprende. Sabía que había metido la pata”, expresó.

Y hubo una frase todavía más dura.

“Había personas que confiaban en mí, que depositaron su confianza en mí, y yo sencillamente les fallé”.

Después de su salida de Alajuelense y de quedar fuera de los planes de Fernando Batista en La Sele, el mediocampista encontró una nueva oportunidad en el Petrolul de Rumanía.

A miles de kilómetros de su país, Bran intenta escribir una historia diferente.

Este domingo volvió a marcar, aunque su equipo perdió 3-1 frente al Farul. El costarricense acumula tres goles y tres asistencias en la temporada, números que reflejan su aporte futbolístico en esta nueva etapa.

Pero su principal cambio, según reconoce, comenzó fuera de la cancha.

“Con el alcohol sabía que estaba mal y fue algo que tomé una decisión en mi vida, de hacerle un stop. Y ahora quiero hacer las cosas diferente”, aseguró.

Bran también contó que buscó fortaleza en su fe para enfrentar las consecuencias de sus errores y seguir adelante.

Hoy vuelve a disfrutar del fútbol, aunque sabe que recuperar la confianza perdida será un proceso que no se resolverá únicamente con goles.

Alejandro Bran no puede cambiar lo que hizo en Costa Rica. Pero desde Rumanía está intentando demostrar que aquellos errores no tienen por qué definir el resto de su historia.