El nuevo seleccionador tendrá poco tiempo para preparar a Costa Rica ante Ecuador y Argentina, resolver asuntos disciplinarios y buscar el boleto a la Copa Oro
Bryan Ruiz regresó a la Selección de Costa Rica para devolverle la ilusión a un país golpeado por la eliminación del Mundial 2026. Lo consiguió en apenas dos partidos, pero ahora comienza una historia mucho más exigente.
El excapitán de la Tricolor fue confirmado como seleccionador nacional para el proceso rumbo a 2030, después de cerrar su interinato con victorias 3-0 ante Nicaragua y 2-0 frente a Haití.
Sin embargo, el verdadero examen apenas comienza.
Ruiz tendrá menos de un mes para preparar dos compromisos de alto calibre: el 13 de noviembre contra Ecuador y el 17 frente a Argentina, en territorio sudamericano.
Dos selecciones que pondrán a prueba su propuesta futbolística y le permitirán medir el verdadero estado de un equipo que todavía intenta recuperar su identidad.
Decisiones que van más allá de la cancha
El nuevo entrenador también deberá resolver asuntos que quedaron pendientes de procesos anteriores.
Uno de los más delicados será definir qué sucederá con Alejandro Bran, Kenneth Vargas y Warren Madrigal, futbolistas que fueron apartados de convocatorias anteriores tras un episodio de indisciplina.
¿Tendrán una nueva oportunidad? ¿Qué condiciones deberán cumplir para regresar?
Son interrogantes que Ruiz tendrá que responder mientras construye un grupo en el que la disciplina y el compromiso serán tan importantes como el talento.
A esto se suma el seguimiento de dos legionarios que pueden convertirse en piezas importantes de su proyecto.
Alonso Martínez trabaja para recuperar protagonismo después de su lesión, mientras que Brandon Aguilera confirmó recientemente a ESPN que ya entrena al 100% con Rio Ave y espera volver a una convocatoria de su club en aproximadamente dos semanas.
Sus eventuales regresos ampliarían las alternativas del seleccionador, aunque ambos deberán recuperar ritmo competitivo antes de pensar en un lugar dentro de La Sele.
Copa Oro, primer objetivo oficial
Más allá de los amistosos, Bryan tendrá una obligación inmediata: superar el repechaje de clasificación a la Copa Oro 2027.
Después de quedarse fuera de la lucha por el título de la Liga de Naciones, Costa Rica necesita asegurar su presencia en el principal torneo de selecciones de Concacaf.
Será una prueba de resultados, no solamente de sensaciones.
Y para afrontarla, Ruiz contará con un cuerpo técnico integrado por nombres que conocen profundamente el fútbol nacional, entre ellos Wílmer López, Christian Bolaños y Wardy Alfaro.
La esperanza de un país
El respaldo hacia Bryan no es casualidad.
Como futbolista fue capitán en tres Mundiales y uno de los protagonistas de la histórica participación de Costa Rica en Brasil 2014. Ahora intentará trasladar ese liderazgo al banquillo.
Figuras como Paulo César Wanchope, Wálter Centeno y Douglas Sequeira han manifestado su confianza en el nuevo seleccionador. Incluso Mario Kempes, campeón mundial con Argentina, respaldó la oportunidad de apostar por alguien que conoce la casa.
Pero el cariño y la credibilidad que construyó como jugador no le garantizarán resultados como entrenador.
Ruiz tendrá que tomar decisiones difíciles, recuperar futbolistas, construir una idea de juego y responder a la exigencia de una afición que necesita volver a creer.
En 2014, Bryan Ruiz ayudó a llevar a Costa Rica a una de las páginas más gloriosas de su historia. Doce años después, le toca intentar reconstruir esa ilusión desde el otro lado de la línea.
Y esta vez, el desafío apenas comienza.
