Lesiones, una ofensiva sin respuestas y apenas un punto de los últimos nueve explican la caída morada en la recta final
Saprissa se fue cayendo casi sin hacer ruido.
Primero perdió el juego, después los puntos y finalmente el liderato. El empate sin goles ante Alajuelense no provocó el derrumbe, pero sí terminó de exponerlo.
La S de Hernán Medford, aquella que parecía tomar impulso, llegó a la recta final del Apertura llena de golpes, con una enfermería ocupada y una ofensiva que dejó de producir cuando más se necesitaba.
Fidel Escobar no quiso celebrar el punto del Clásico.
“Es una sensación que no queríamos. Un empate nosotros no lo celebramos. Desde que llegué aquí, lo que he visto de esta institución es ganar”, afirmó el defensor panameño.
Saprissa podía recuperar la cima ante su máximo rival. Terminó salvando el empate gracias a Abraham Madriz y cayó al tercer puesto con 25 puntos, dos menos que Cartaginés y Sporting.
“Más que un Clásico, para nosotros estaba en juego el liderato”, reconoció Escobar.
La caída de Saprissa
Los números retratan un equipo que perdió estabilidad.
Después de vencer 2-0 a Herediano el 19 de septiembre, Saprissa disputó cinco partidos de campeonato. Perdió 1-0 ante Escorpiones, goleó 6-0 a Sporting, cayó 1-0 frente a Cartaginés y 2-1 contra San Carlos, antes de empatar 0-0 con Alajuelense.
La goleada contra Sporting funciona casi como una isla dentro del presente morado.
En sus otros cuatro partidos más recientes del torneo, Saprissa acumuló tres derrotas, un empate y solamente marcó un gol. De los últimos nueve puntos disputados, apenas consiguió uno.
Si se amplía la fotografía a todas las competencias desde el 11 de octubre, el equipo registra dos victorias, dos empates y tres derrotas en siete presentaciones. Anotó nueve goles, pero seis llegaron en una sola noche frente a Sporting.
En los otros seis compromisos convirtió apenas tres.
Saprissa todavía pelea arriba, pero su fútbol dejó de acompañar su posición en la tabla.
Le cuesta generar, sostener el dominio y convertir los momentos favorables en goles.
Frente a Alajuelense comenzó mejor, pero acabó dependiendo de su portero para no quedarse con las manos vacías.
Una enfermería llena
Medford tampoco ha podido trabajar con todas sus piezas.
Sebastián Acuña quedó fuera por un esguince de rodilla; Kendall Waston presenta una lesión en esa articulación; Orlando Sinclair sufrió una lesión muscular y Sebastián Padilla arrastra una tendinopatía de rodilla.
Pablo Arboine llegó entre dudas después de salir lesionado ante Luis Ángel Firpo, mientras Gerson Torres se perdió el Clásico por suspensión.
Las ausencias explican parte del bajón, especialmente la de Sinclair, uno de los futbolistas con mayor peso ofensivo. Sin embargo, no alcanzan para explicar por completo por qué Saprissa dejó de encontrar respuestas.
Medford había advertido que las bajas no podían convertirse en una excusa.
“Los que están en Saprissa tienen que demostrar por qué están acá”, señaló el entrenador antes del Clásico.
Contra Alajuelense, quienes recibieron la oportunidad compitieron, pero tampoco consiguieron resolver el problema que lleva semanas persiguiendo al equipo: nadie toma el gol.
¿Y los goles, Newton?
El caso de Newton Williams resume el vacío ofensivo de Saprissa.
El delantero panameño no anota desde el 12 de agosto, cuando marcó en la victoria 3-0 ante Deportivo Mixco por la Copa Centroamericana.
Desde aquella noche transcurrieron 82 días, 13 apariciones y 855 minutos sobre la cancha sin volver a celebrar un gol.
Williams participó durante ese periodo ante Cartaginés, Inter San Carlos, Olimpia, Escorpiones, Herediano, Luis Ángel Firpo, San Carlos y Alajuelense, entre otros.
Fue titular, ingresó desde el banquillo y recibió continuidad, pero la respuesta frente al arco nunca llegó.
La cifra golpea todavía más porque se trata del delantero centro de Saprissa. Williams acumula cuatro goles en 19 presentaciones entre el Apertura y la Copa Centroamericana, pero ninguno durante los últimos dos meses y medio.
Ante Alajuelense jugó los 90 minutos y volvió a quedarse en blanco.
La ausencia de Orlando Sinclair debilitó todavía más un ataque que ya venía sin respuestas, pero el dato es imposible de esconder: el principal nueve morado enlaza 13 partidos sin marcar.
Saprissa perdió fútbol, puntos y liderato. También perdió el gol de su delantero justo cuando comenzó la etapa en la que cada ocasión puede definir el campeonato.
