Real Madrid necesita vencer a Barcelona para apagar el incendio

BUENOS AIRES -- Real Madrid acude al clásico de este sábado contra FC Barcelona con dolor en las articulaciones, melancólico, y por si fuera poco, necesitado de apagar el fuego que se ha declarado en su vestuario.

La clasificación de la Liga le exhibe en el segundo puesto con 24 puntos, a sólo 3 de distancia de su máximo rival, pero la distancia matemática se antoja menor a la que propone la actualidad ajena a los números.

Nadie hace el mínimo esfuerzo por disimular la convulsión interna. Apenas tres meses de competición han tenido que transcurrir para que varios medios de comunicación de la península informen sobre los esperados problemas de convivencia entre Cristiano Ronaldo y Rafael Benítez. Al crack le fastidia el estilo de juego que propone el entrenador, aseguran. Al técnico le disgusta que el jugador estrella no se muestre comprometido, ni un poco, con su método y forma de comunicar, agregan.

Rafa Benítez suele tener problemas con dos tipos de jugadores. Los que profesan egolatría, y los que poseen carácter fuerte. En Valencia aún se recuerdan calientes intercambios con uno del segundo grupo, Cristian ‘Kily’ González. El exjugador de Rosario Central y Boca Juniors le apodaba con sorna “El Diego”, acusando al entrenador de creerse el Maradona de los banquillos.

Hoy la disputa es con el goleador más grande de la historia del Real Madrid, y todo indica que se ha tornado insoportable. Esta semana, el diario El Confidencial, que suele jactarse de conocer todo lo que se trata en el palco oficial del Santiago Bernabéu, publicó en rigurosa exclusiva el extracto de un diálogo en el que Cristiano Ronaldo, antes de viajar a Sevilla para enfrentar al equipo local (cayó derrotado por 3-2) le dijo al presidente Florentino Pérez: “con este entrenador no vamos a ganar nada”.

Lo más curioso es que el propio Florentino Pérez hace varios días que está decepcionado con CR7 por su diálogo ‘demasiado’ amistoso con Laurent Blanc, entrenador del Paris Saint-Germain, tras el partido que enfrentó al cuadro parisino con Real Madrid en la UEFA Champions League. Gesto que interpretó como un coqueteo y un desprecio del goleador. Un dejarse querer para incluir a Saint Denis como probable próximo destino subastable en su carrera, junto al añorado Old Trafford, estadio donde fuera tan feliz vistiendo la casaca del Manchester United.

Claro que Cristiano Ronaldo se ha armado de razones para comenzar a alejarse del Real Madrid. No le gustó ni medio que el presidente le espetara a mediados de septiembre “Cristiano, ya no desbordas como antes, no te vas de nadie. Tienes que desbordar”. El futuro se torna impredecible cuando en un espacio reducido convive gente con tanto poder.

El hilo se corta por su parte más delgada, y aquí puede haber unanimidad respecto a Rafa Benítez. Resistido por la tribuna, silbado cuando Real Madrid juega como local por lo que transmite el equipo.

El 27 de enero de 1992, Ramón Mendoza, fallecido expresidente de Real Madrid, echó al entrenador Radomir Antic después de que el serbio consiguiera finalizar la primera fase de la Liga como líder y campeón de invierno durante la temporada 1991-92. ¿La excusa? “No basta con ganar. Hay que jugar bien. Hay que dar espectáculo”.

El entrenador madrileño está centrado en ganar la Liga, pero aquel increíble antecedente, sumado al contexto actual, le colocan en el incómodo papel de víctima predecible. Habrá que prestar atención al recorrido que vaya haciendo Real Madrid en la temporada, porque el descontento no sólo es Cristiano Ronaldo. James Rodríguez tampoco soporta a Rafa Benítez, quien es más proclive a relacionarse con Gareth Bale, que con los chicos de la escudería de Jorge Mendes.

El colombiano se disgustó muchísimo cuando el entrenador evitó alinearle contra el Sevilla diciendo que “es un buen jugador, pero le falta ritmo de competencia”, y se permitió criticarle desde Chile tras marcar un golazo para Colombia en las eliminatorias: “esto es para los que dicen que no estoy bien”.

Como sea, los rumores de la inminente llegada de Eden Hazard y Robert Lewandoski al Bernabéu a final de temporada no son fruto de la imaginación. La realidad siempre supera a la ficción... y el agente de Cristiano y James ya trabaja de cara al futuro de ambos. Pero primero, el clásico. Para los dos clubes es un alivio que sus principales cracks hayan salido indemnes de la doble jornada de partidos internacionales.

Luego, Real Madrid saldrá con un 4-2-3-1 y FC Barcelona con un 4-3-3 que espera recuperar a Lionel Messi. En este caso, las dudas son mínimas. Más, después de las declaraciones de Andrés Iniesta en la víspera. “Con Messi de inicio, tenemos más opciones de ganar”. Así las cosas, EL duelo parece destinado a ser un pulso entre la BBC (Bale, Benzema, Cristiano), y la MSN (Messi, Suárez, Neymar). ¿A qué tridente ves como ganador?