MADRID - Sergio Ramos golpeó con su mano el rostro de Lionel Messi en los instantes finales del primer tiempo del Clásico Español. El argentino presionó la salida del español, quien brincó para eludir al futbolista del Barcelona, pero al mismo tiempo extendió su brazo izquierdo.
Messi encaró a Ramos como forma de reclamó y luego se quedó tendido en el césped del Santiago Bernabéu, mientras el partido continuaba, sin que el árbitro central Alberto Undiano Mallenco lo detuviera para que revisarán a la ‘Pulga’.
Al concluir la primera parte los jugadores del Barcelona, incluido Lionel, se acercaron al silbante para pedir una expulsión al capitán del Real Madrid por el golpe, sin embargo, los colegiados solo escucharon sin sancionar al español a pesar de que el ‘10’ le mostró las huellas de la batalla.
