Cuando el 3 de julio de 2016 Radamel Falcao García marcó un gol en el primer amistoso de pretemporada de Monaco, nadie pensaba en un final de año como el que tuvo el delantero samario. O quizás alguien sí: él mismo. Si algo destacó al Tigre durante toda su carrera fue la perseverancia y la capacidad para levantarse. Por eso, él sí tenía claro que podía recuperar su nivel, a pesar de las múltiples dificultades vividas en los dos años y medio anteriores.
Aquel tanto frente a Lugano de Suiza servía para encender una tímida esperanza, pero no mucho más que eso. Las lesiones y la falta de continuidad todavía eran problemas para resolver y el objetivo era mucho más modesto para el crack samario: volver a jugar con regularidad. Sin embargo, su ambición pudo más y terminó la pretemporada como máximo goleador, con cuatro anotaciones. Falcao estaba empezando a volver.
Los primeros seis meses del año fueron tan malos como habían sido 2014 y 2015. Sólo jugó quince minutos con la camiseta de Chelsea y regresó a Francia sin gloria y con pena. El paso por la Premier League fue triste en muchos aspectos, pero lo más preocupante fue la falta de minutos de juego que sufrió tanto en el cuadro londinense como en Manchester United. Por eso, un retorno a un ámbito conocido y menos estresante parecía ser la forma de recuperar la alegría. No se equivocó.
Hoy, Falcao es uno de los delanteros más confiables del fútbol francés. Es cierto que todavía está lejos de los primeros planos mundiales, pero también lo es que su fortaleza mental es tan grande que la posibilidad de volver a ser uno de los mejores del planeta es concreta. Más allá de los números, su aporte en el equipo es fundamental y así lo afirmó el entrenador Leonardo Jardim: “És uno de los mejore sdel mundo y volvió acá para jugar. Aquí nuestro objetivo es darle ritmo y llevarlo nuevamente a su nivel”.
Aquella lesión de comienzos de 2014 que lo obligó a perderse la Copa del Mundo y le quitó la posibilidad de mantenerse en el más alto nivel ya no es más que un triste recuerdo. Falcao es otra vez el goleador temible que genera preocupación a todos los defensores que lo enfrentan. Tiene el olfato goleador intacto y de a poco fue recuperando su potencia física.
Suma 15 goles en 18 partidos y es el capitán del conjunto más goleador del fútbol europeo. Monaco lleva 56 tantos en la Ligue 1, donde marcha segundo a dos unidades del líder Niza, y también ganó su grupo de la Champions League, donde enfrentará a Manchester City en octavos de final. En este equipo, Falcao encontró un ámbito ideal para afianzar su recuperación.
“Trato de aprovechar cada partido para retomar mi nivel. El pasado es el pasado. Guardo lo positivo de Inglaterra. He evolucionado como persona y como jugador", afirmó el Tigre hace unos meses sobre su presente.
Este gran nivel le permitió retornar a la Selección nacional, su cuenta pendiente. La rotura de ligamentos le impidió jugar el Mundial de Brasil y su gran objetivo en 2017 será conducir a la Tricolor a Rusia 2018, un camino que no será fácil. De todas maneras, si hay alguien que sabe triunfar en las difícil, es Radamel Falcao.
