El técnico de Juárez reconoció que el partido que terminó en empate ante Gallos de Querétaro le costó emocionalmente a su equipo
El partido entre Bravos de Ciudad Juárez y Querétaro arrojó un 1-1 que no dejó satisfecho a ninguno de los dos entrenadores: Hernán Cristante y Mauro Gerk. Cristante se 'quejó' de que sus futbolistas no le entienden, mientras Gerk, aunque sacó la mejor parte, pues su equipo se levantó de dos derrotas en fila, también mostró su desaliento porque los Gallos no levantan y pidió paciencia a su afición.
CRISTANTE 'BAJA' LA GUARDIA ANTE SUS JUGADORES
"El aspecto táctico no es difícil, pero mejorar el criterio del jugador es lo más complejo", sostuvo Hernán Cristante en conferencia de prensa.
Dijo que hicieron un buen inicio de partido, pero que "emocionalmente, el equipo sufrió el gol, el penal; hubo control, fueron agresivos, pero tenemos que seguir trabajando el punto emocional", reconoció.
"Hay que jugar, hay que ganar, hay que empujar hacia adelante", afirmó, mientras su rostro denotaba insatisfacción por el empate de la Jornada 3 en casa.
Aseguró el técnico de los Bravos de Juárez: "No tengo esa sensación de tristeza por el partido, pero tengo esa incomodidad de que el equipo no se animó a hacer algo... Lo bueno es que no se pierde".
Dijo que "no está preparado" para que sus pupilos, lejos de jugar en conjunto y asegurar el balón, hagan jugadas individualistas.
"Se va viendo una mejora; esperemos que mis jugadores se vayan acomodando en la cancha", concluyó Hernán Cristante.
GERK PIDE PACIENCIA A SU GENTE
Mauro Gerk, por su lado, afirmó: "Nos tenemos que adaptar a lo que hay; debemos ser un equipo combativo que sea difícil para cualquiera".
Añadió: "Le pedimos a la afición que tenga paciencia, vamos a defender este escudo... Ha sido un arranque muy complicado, pero seguiremos trabajando para poder cambiar la situación".
"Hoy, lo mejor que tuvo el equipo fue solidez defensiva... Tenemos qué mejorar muchas cosas".
"Nosotros, la verdad, queríamos llevarnos los tres puntos. Sabíamos que sería difícil. Hoy la realidad de Juárez es distinta, se reforzaron, sabíamos lo que podía presentar Hernán", concluyó el técnico del Querétaro.
