La diva mexicana relató su victoria en un partido preliminar del Mundial Femenil 1971, en el que marcó el primer tanto femenino en un partido actrices vs. cantantes
La diva mexicana Verónica Castro fue la primera mujer en anotar un gol en el Estadio Banorte; el tanto lo marcó en el juego preliminar entre actrices y cantantes durante el inicio del Mundial Femenil 1971.
La reina de las telenovelas tiene muy claro lo que pasó ese 15 de agosto: el gol le dio la victoria a su equipo (1-0), ganó un trofeo muy grande que guarda con cariño y hubo una pelea en vestidores.
Verónica Castro charló con ESPN y recordó con jocosidad su incursión en el futbol cuando apenas comenzaba su camino en el espectáculo, todavía sin el éxito y la fama que alcanzaría después.
⚽ El gol que abrió la historia en el Azteca
Dice Verónica Castro que un día a las actrices y cantantes les avisaron que se iba a inaugurar el Mundial Femenil y que quienes quisieran participar podían hacerlo. “Teníamos que entrenar al menos dos meses, porque querían que fuera lo más serio posible, aunque también iban comediantes. Algunas dijimos ‘sí quiero ir’ y otras ‘no quiero ir’, porque eso de entrenar dos meses, ¡ay qué horror! Yo dije: ‘ay sí, me encanta el futbol’. Yo sí le entré. Y le entraron muchas muy guapas, muy conocidas y famosas”.
Sus compañeras eran: Anel Noreña, Carmen Salinas, Fannie Kauffman, Gloria Mayo, Alicia Encinas y Zully Keith, entre otras, y jugaron dos tiempos de 30 minutos cada uno.
Los entrenamientos se realizaron en las instalaciones de Club América, en Coapa. “No recuerdo quién nos entrenaba; era un entrenador o un exfutbolista. Ahí conocí a Carlos Reinoso, ¿ves que te decía? Nos organizaron: ‘tú vas a estar en este puesto, tú en el otro’, según cómo nos veían correr y demás… Y a la hora del partido, las actrices íbamos todas de rosa; hubo quienes se pintaron el pelo de rosa y todas con zapatos rosas; las cantantes salieron de azul”, continúa su relato.
“Todo fue realmente muy bonito, porque ahí se vio el esfuerzo por quedar bien frente al público en la inauguración del Mundial. Todo salió padrísimo. ¡El Estadio Azteca estaba lleno!”.
🔥 Un partido intenso que terminó en pelea
Las integrantes de los equipos estaban emocionadas y más Verónica Castro, pues cuenta que desde el silbatazo hubo quienes quisieron sacarla de la cancha.
“Lo tomamos muy en serio y salimos a jugar, y por ahí escucho entre las compañeras decir: ‘vamos a sacar a Verónica en camilla, porque la chaparrita corre’. Dije: ‘¿cómo, quién?’. Entonces jugamos y quedamos 1-0. ¡No me la creía! Había metido el gol y, cuando regresamos a los vestidores, comenté: ‘¿dijeron que me iban a sacar en camilla? A ver, ahora me sacas en camilla o te saco yo a ti’. Esa fue Lupita D'Alessio. ¡Y entonces empezaron los trancazos!”.
Además, recuerda que Graciela Doring, guardameta del equipo de actrices, en una jugada ofensiva rival cayó y recibió una patada que le abrió la ceja. “Fue muy escandaloso todo eso, y la bajada a los vestidores terminó en trancazos; sobre todo entre Lupe y yo, porque me traía ganas y yo no me dejaba. Estuvo muy simpático todo, pero nada del otro mundo. Bajamos, nos vestimos y ahí terminó”.
🏆 Un gol, un trofeo y un lugar en la historia
Lo mejor para Verónica Castro es que su nombre quedó en la historia como el de la primera mujer que anotó en el Banorte. Años antes, en 1966, el brasileño Arlindo dos Santos había sido el primer futbolista en marcar en ese escenario durante su inauguración, en el partido entre Club América y Torino FC.
"Me llevé una copa preciosa, grandísima. Más que nada era la emoción. Estábamos muy emocionadas y ver el estadio lleno era algo enloquecedor”, añade la celebridad 55 años después.
Hay un video de su gol en internet y confiesa: “Yo brincaba. Benditas piernas que tenía. Ya no las tengo, pero me da emoción; como que vuelvo a ese momento y digo: ‘¡Dios mío, ¿esa era yo?!’. Y gritaba muy fuerte porque mi mamá, Socorro Castro, estaba recién operada y fue al estadio, pero no sabía dónde estaba. Yo la buscaba, aventaba besos para todos lados (risas) y el público pensaba que eran para ellos, y sí, también eran para ellos; del público vivimos y para el público hacemos estas cosas, siempre con el afán de gustar y hacer lo mejor”.
Ver el estadio lleno le puso la piel de gallina a Verónica Castro. “Cuando me veo correr en el video digo: ‘¡ay, qué rico se siente!’, porque era ensordecedor. Es una emoción muy rara. El grito es como electricidad en la piel y no sabes hacia dónde voltear. Es precioso”.
⚽ Apoyó a las mundialistas mexicanas de 1971
De ese partido preliminar surgió una amistad entre Verónica Castro y varias futbolistas. Tuvo mayor cercanía con Lupita Tovar, capitana de la Selección Mexicana. Tras su retiro, Lupita tuvo la oportunidad de cantar profesionalmente; grabó seis discos de ranchero y siempre contó con el apoyo de Verónica.
“Mira, todo fue coincidencia; pero sí, muy linda Lupita. Tuvimos una buena amistad y yo la apoyaba en lo que ella quisiera, sobre todo en la música. Yo tenía programas musicales y siempre buscaba invitarla a cantar. Fue una amistad muy bonita. Con el tiempo, cada quien siguió su camino, pero quedan muy buenos recuerdos”.
Revela Verónica Castro que, de no haber sido artista, se habría dedicado al deporte, como futbolista, basquetbolista o tenista.
“El tenis lo jugué mucho tiempo y me encanta. En el deporte hay competencia, luchas por algo y buscas mejorar siempre. Es parecido a la carrera artística. El futbol me gustó mucho. Me dieron una copa inmensa que guardo con todo mi cariño y no se me va a olvidar jamás. La pasé muy bien, lo disfruté y fue un escándalo”.
