Dentro de la lista de lesionados de la Selección Argentina en la previa del Mundial 2026, hay un nombre de peso que genera preocupación: el de Julián Álvarez.
Si bien la AFA había anunciado el lunes que el delantero del Atlético de Madrid, pretendido por Barcelona, PSG y Arsenal, había recibido el alta médica, entrenándose junto al resto del equipo y quedando a disposición de Lionel Scaloni y compañía, el miércoles no saltó al campo de juego y sembró dudas.
Según informó Leo Paradizo, enviado especial a Kansas City, donde la Albiceleste armó su búnker mundialista, la Araña sigue sintiendo dolor en el tobillo izquierdo, articulación en la que sufrió un esguince grado 1 durante la semifinal de ida de la UEFA Champions League (jugó infiltrado la vuelta y eso empeoró la lesión).
Por ese motivo, Álvarez se quedó haciendo fisioterapia en el gimnasio, sin realizar los entrenamientos diferenciados en el campo de juego. Lo mismo pasó el día viernes cuando la Selección Argentina arribó a Texas para el duelo con Honduras y el delantero tampoco saltó al campo con Leandro Paredes.
El ex River y Manchester City había respondido bien a la exigente práctica del lunes, pero al enfriarse reapareció el dolor y se tomó la decisión de que parara el miércoles para realizarse este jueves por la mañana un tratamiento de plasma rico en plaquetas (PRP).
Julián está descartado para el amistoso de este sábado contra los centroamericanos y, a priori, sería difícil que fuera de la partida el martes frente a Islandia, encuentros que se jugarán en Texas y Alabama, respectivamente.
Pero en la Albiceleste apuntan a que llegue en óptimas condiciones al debut mundialista, el martes 16 de junio contra Argelia.
Por eso, a una semana del inicio de la cita planetaria, el oriundo de Calchín se sometió a este tratamiento regenerativo que usa su sangre para estimular, a partir de una inyección, los tejidos afectados.
El paciente, al recibir su sangre centrifugada, con las plaquetas concentradas, sufre una reducción de la inflamación y una recuperación de los tejidos lastimados, permitiéndose así una regeneración natural y más rápida.
Martín Arévalo añadió información sobre la situación del '9': "Julián tiene una molestia que sería 'pasar del 8 al 10', ya está curado de la lesión: si mañana tuviera que jugar una lesión, estaría adentro del equipo. Hizo fútbol después de mucho tiempo y le molestó en algunos momentos para girar, por lo que le hicieron un estudio, que reveló que estaba muy bien respecto a la primera resonancia magnética. Por eso, para sacarle esa pequeña molestia, le hicieron el tratamiento PRP. Tolerará un poco el dolor en los primeros partidos y este irá bajando, a partir del tratamiento".
Con Atlético de Madrid, club del que es la máxima figura, el delantero de 26 años disputó 51 partidos esta temporada, aportando 20 goles y 9 asistencias.
