Harry Kane convirtió el 3-1 parcial de Inglaterra ante México, por los octavos de final del Mundial 2026, en el estadio Azteca.
La jugada partió de un saque de arco de Jordan Pickford, y se desarrolló en cuestión de segundos. El número 9 cabeceó hacia atrás y Anthony Gordon quedó mano a mano con el guardameta Raúl Rangel. En la carrera entre los dos, el flamante futbolista de Barcelona llegó primero, y el mexicano bajó al delantero.
Una vez que el VAR despejó dudas sobre la jugada, Jude Bellingham agarró primero la pelota, pero la ejecución finalmente estuvo a cargo del delantero de Bayern Munich, habitual lanzador. Y fiel a su estilo, su remate fue fuerte y decidido. A pesar de que Rangel adivinó el lado, nunca tuvo oportunidad de atajarlo.
Este penal, el sexto de su carrera en Mundiales, convirtió a Kane en el futbolista con mayor cantidad de goles de penal en la historia de la competición; ya había sumado otro en su debut de esta edición, ante Croacia.
El capitán, sin embargo, pasó de héroe a villano en cuestión de minutos, ya que poco después una falta suya en su propia área, sobre Brian Gutiérrez, fue sancionada con un penal para México a instancias del VAR. Al igual que él, Raúl Jiménez también lo convirtió para el 3-2.
