La Argentina de los milagros esta vez no pudo y se quedó en la puerta del bicampeonato

Si hay que definir el Mundial 2026 de la Selección Argentina con una palabra, es fácil encontrarla: épica. Con mucho amor propio, remontadas y goles agónicos, el equipo de Lionel Scaloni eliminó a Cabo Verde, Egipto, Suiza e Inglaterra para citarse con España en la final.

Pero en la gran definición de Nueva Jersey, donde el seleccionado europeo fue muy superior durante al menos 105 minutos, no alcanzó. No hubo milagro y la Albiceleste, entonces, no pudo revalidar el título conseguido en Qatar 2022.

No hubo milagro ni bicampeonato

Sin los argumentos futbolísticos de otrora, Argentina construyó su camino en el Mundial 2026 a partir de la épica. Cuando las cosas no salían, el bicampeón de América sacó un plus, imponiéndose en los alargues de dieciseisavos y cuartos de final y dando vuelta partidos 'imposibles' en octavos y semifinales.

Ese temple era, de cara a la final, quizás el mayor pergamino del elenco rioplatense. Aunque fuera superado en el juego, lo que terminó sucediendo -de largo- contra el campeón de Europa, Argentina siempre daba algo más. Y para ganarle no alcanzaba con hacerle un gol... o dos: había que matarlo.

Confiando en la figura de Messi y en las apariciones estelares de otros futbolistas, fuera Julián Álvarez, Enzo Fernández o Lautaro Martínez, la Albiceleste llegó a Nueva Jersey con el objetivo de convertirse en el primer bicampeón en más de un decalustro, desde que lo lograra Brasil en 1958 y 1962 (el otro bicampeón es Italia, en 1934 y 1938).

Pero en el MetLife Stadium no hubo tiempo ni lugar para un último milagro. España fue mejor en los 90 minutos y, con superioridad numérica, acrecentó su dominio en el primer alargue. No pudo romper el cero, sin embargo, hasta el primer minuto del segundo tiempo extra, cuando llegó el gol del título, cortesía de Ferran Torres.

Allí podía aparecer el milagro argentino, pero los dirigidos por Scaloni llegaron al momento de la remontada sin piernas, con un jugador menos y contra un equipo que prácticamente no soltó la pelota y fue decididamente mejor. Hubo empuje, incluso Giuliano Simeone tuvo el gol del empate, pero todo se diluyó y Argentina se quedó a las puertas de otro logro histórico.

El Mundial 2026 de Argentina será recordado por el nivel superlativo de un Messi de 39 años. También por sus lágrimas en tierras neoyorquinas. Cuando uno tenga que recordar los partidos de este mes, así como pasa con Copa del Mundo, aparecerá la épica de las remontadas.

Pero ni esta derrota, por más dolorosa que sea, opacará una nueva etapa de un seleccionado que volvió a hacer historia.