Messi y Cristiano Ronaldo, diferentes hasta en la forma de irse

Ambos iconos de su generación se despidieron de sus selecciones de maneras contrastantes.


Puede ser justicia divina o una simple casualidad, pero el día en que Lionel Messi jugó su último partido con Argentina, Cristiano Ronaldo firmó un comunicado en el que explicaba su espantada de Portugal exigiendo ser comparado con Pelé y Maradona.

Los casos son diametralmente opuestos, como sus vidas o sus capacidades. Messi decidió irse desde su propia reflexión y a Cristiano Ronaldo lo ha acabado echando a regañadientes Jorge Jesús, un entrenador veterano, un tipo que conoce muy bien al portugués (trabajaron juntos en Arabia Saudita), y una persona que sabe de qué va la vida, de esas que no le ríe las gracias a nadie y que entiende el fútbol como lo que es, algo colectivo y no individual.

Messi, campeón del Mundo en 2022 y subcampeón en este 2026, se fue marcando ante un rival de perfil más que bajo, Benín, pero eso era lo de menos. Se marchó despidiéndose de los suyos con los brazos levantados y viendo cómo muchos de sus compañeros lloraban.

Todo lo contrario que el portugués, que no tuvo ni un apoyo público de sus compañeros y tuvo incluso que escuchar algunas declaraciones que no le debieron gustar demasiado.

Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, dos leyendas con un final muy diferente, aunque eso sí, coinciden en participar aún en Ligas menores o muy menores. La de Estados Unidos o la de Arabia, por mucho atractivo que ofrezcan (económico en ambos casos), los abrazaron para que fueran andando hasta la puerta de salida, algo que cada vez está más cerca.

Dijeron un día, por separado, Andrés Iniesta y David Villa, ambas leyendas de Barcelona y de la selección española, que del fútbol “tienes que irte antes del que el fútbol te eche”. Parece que Messi los escuchó y que Cristiano, no.