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Los antecedentes no mienten: ganar el primer partido es fundamental en las Eliminatorias

Las Eliminatorias sudamericanas para la Copa del Mundo son largas. Más de un año y medio y 18 fechas. Hay tiempo para caerse y recuperarse varias veces y ningún resultado es definitivo hasta el último día. Sin embargo, los antecedentes indican que para clasificar es muy importante ganar el primer partido. O al menos no perderlo.

Desde que se cambió el formato en 1996 y se disputa en un extenso todos contra todos, la situación cambió y ya no es a todo o nada desde el comienzo. Ahora es una carrera de fondo, en la que la regularidad se premia y las rachas cortas no tienen tanto valor. En épocas pasadas, en las que todo se definía en un par de meses y pocos partidos, arrancar bien era imprescindible. Hoy solo es deseable.

Entre Francia 1998 y Rusia 2018 hubo 28 clasificados sudamericanos a Mundiales. Argentina lo hizo en las seis ocasiones; Brasil en cuatro (en 2002 era campeón y en 2014 local), al igual que Paraguay y Uruguay; Colombia, Ecuador y Chile en tres y Perú en una.

De esos 28, 15 debutaron con un triunfo, más de la mitad. Cinco con un empate y ocho con derrota. La conclusión parece evidente: ganar no es obligatorio aunque sí hace crecer las posibilidades.

Hasta la edición pasada, solo Paraguay (en 1998, 2002 y 2006) y Chile (en 2010 y 2014) habían logrado el pasaje tras perder en la primera fecha. La Albirroja contra Colombia y Perú (dos veces) y la Roja siempre contra Argentina. La tendencia se revirtió en 2016, cuando Argentina, Brasil y Perú comenzaron con derrota y se recuperaron a tiempo para alcanzar la clasificación en 2017.

Más allá de la casualidad de la última Eliminatoria, sí parece ser una sentencia de muerte perder como local el primer partido. El único que logró el objetivo tras caer en casa fue Argentina en 2018. El 0-2 frente a Ecuador (el mismo rival de este jueves) fue un tropiezo histórico pero no lapidario para la Albiceleste, que selló el billete a Rusia en la última fecha en Quito.

Con el viejo formato, la tendencia es todavía más notoria. Entre 1954 (cuando se jugó la clasificación por primera vez en Sudamérica) y 1994, 32 seleccionados del continente se clasificaron a Mundiales, de los cuales 20 lo hicieron tras ganar en la presentación. Solo dos perdieron y aún así lo consiguieron: Argentina en 1958 después de perder en La Paz y Chile en 1974 después de un 2-0 de Perú en Lima (la Roja eliminó a Unión Soviética, que no se presentó a jugar el repechaje por el golpe de estado perpetrado por Augusto Pinochet contra Salvador Allende).

Si se toman los más de 60 años de historia de Eliminatorias, casi el 60 por ciento de los clasificados ganó en su debut y solo el 16 por ciento perdió.