Mateo Chávez y el gol que sana la herida de su padre en Mundial

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Mateo Chávez: "Mi papá está viviendo un sueño que tuvo a través de mí" (2:58)

El lateral pudo cumplir el sueño mundialista con un gol ante Chequia y saldar la deuda que el futbol tenía con su padre, 'Tilón' Chávez


El día que convocaron a Mateo Chávez a la Copa del Mundo 2026, su papá se quebró en la tranmisión de ESPN y no pudo contener el llanto. El 'Tilón', su papá, se quedó en la orilla en Francia 98, su hijo, Mateo, consiguió sanar la herida de su padre 28 años después, con un gol ante Chequia en el Estadio Ciudad de México.

"Llenos de orgullo, para mi hijo una gran emoción, yo quedé fuera de un Mundial y es el dolor más grande que tuve en mi carrera", dijo entre los sollozos exjugador de Chivas, ahora conocido como el papá de Mateo Chávez.

El día que México anunció la lista de 26 convocados para la Copa del Mundo 2026 y ahí apareció Mateo Chávez quedó saldada una deuda del futbol con 'Tilón' Chávez.

El lateral marcó el primer gol del partido de México ante Chequia, demostrando las cualidades que lo llevaron al futbol de los Países Bajos, desmarque, velocidad y atrevimiento, con un disparo que despertó la voz de más de 80 mil aficionados en las gradas.

A Paulo César Chávez lo dejó fuera Manuel Lapuente, a dos días de empezar la Copa del Mundo Francia 98. Con Mateo también hubo zozobra, porque el lateral derecho se lastimó un hombro en la parte final de la temporada con el AZ Alkmaar y dejó de tener minutos.

“Respeto mucho a Jesús Gallardo y su trayectoria, pero vengo a la Copa del Mundo a ganarme un lugar, quiero hacer mi propia historia”, dijo el lateral de 22 años, cuando reportó a la concentración de la Selección Mexicana.

Javier Aguirre no dudó en llamar a Mateo Chávez para el Mundial 2026, porque el lateral derecho se ganó su titularidad desde un año antes. El chamaco convenció a Aguirre cuando le compitió por el puesto a Jesús Gallardo, en la Copa Oro: “es un jugador muy aguerrido, nos gusta”, después de que el lateral se quedó casi sin playera con tal de pelear un balón en la fase final del torneo de la Concacaf.

En el Mundial 2026, Mateo Chávez inició de titular contra Chequia, una medida para darle descanso a Jesús Gallardo y, al mismo tiempo, sofocar a los europeos con sangre joven, que desafiaron a la altura al llegar un día antes a la Ciudad de México.

Chávez aprovechó la oportunidad, con un gol que tenía doble propósito: escribir su propia historia y sanar la herida de quien le heredó el apellido, su padre.