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El entrenamiento invisible en el futbol profesional

Desde hace unos años el término de ‘entrenamiento invisible’ comenzó a hacerse escuchar más seguido en el futbol profesional.

El concepto parte, para diferenciarlo del convencional, de aquel que los cuerpos técnicos realizan mediante una planificación según las competencias. El entrenamiento invisible es justamente aquel que realiza el propio jugador fuera del entrenamiento convencional, y abarca diferentes aspectos de su vida.

En ellas están las horas de descanso, su alimentación, su vida social, su actividad cognitiva, su vida afectiva. Es decir, tener una vida equilibrada de acuerdo a su profesión, para que todos estos factores tan importantes influyan para bien en su rendimiento deportivo y calidad de vida.

Muchos clubes dejan librado este gran aspecto, sin saber lo que su jugador está viviendo. Si bien es del ámbito privado, lo fundamental es ofrecerle siempre herramientas para mejorar su calidad de vida de acuerdo a su profesión.

La ciencia que puede ayudar a brindarles esta herramienta es la psicología deportiva. El profesional especializado muchas veces logra planificar con el propio jugador ese entrenamiento invisible, logrando que el jugador tenga una calidad de vida de acuerdo a las exigencias que el futbol de élite exige.

La FIFA a este entrenamiento invisible lo considera como ‘capacidad cultural’, contemplada dentro de las demás capacidades, como la física, la técnica, la táctica, la psicológica. Si los clubes creen que cuidan a sus jugadores o a sus inversiones con ‘castigos’ solamente, están equivocando de camino, se les debe brindar herramientas propias de la psicología deportiva, para que el jugador sepa generar hábitos sanos, logrando la adherencia al entrenamiento invisible.

Es más fácil sacarse de encima a un jugador problema, que potenciarlo, Hay entrenadores que creen que con solo hablarlo alcanza, y la verdad que no. El futbol profesional debe profesionalizar las áreas, ya que realiza inversiones demasiadas importantes como para dejar librado esta gran capacidad como la llama la FIFA. Los clubes deben cuidar más sus inversiones y aprender a no dejar todo en manos de personas que dicen que hacen, pero en realidad no logran potenciar a los que deberás lo necesitan o que ellos mismos traen.

Si pensamos cuánto dinero gastan en traer jugadores y que luego no constan con profesionales adecuados como psicólogos deportivos para lograr potenciar a sus jugadores, es mínimamente llamativo.

Se dice que es una cuestión de tiempo, que hay técnicos que realizan un curso de coaching y se sienten capacitados para lograr la adherencia al entrenamiento invisible de sus jugadores, pero la realidad muestra claramente que no. Profesionalizar las áreas del futbol es el camino del futbol de élite.

CON INFORMACIÓN DE PABLO SUCARRAT