Ignacio Ruglio, presidente de Peñarol, reconoció que está en contacto con Flamengo para intentar que Nicolás De La Cruz llegue al Carbonero, aunque admitió que las posibilidades son escasas.
En entrevista con el programa “Último al arco” (Radio Sport 890), Ruglio se refirió al plantel actual con el que cuenta Peñarol y dijo que tanto él como el entrenador Diego Aguirre consideran que tienen “un muy buen equipo en cancha para la competencia local”.
“Después, si hay algo que te dé un salto de calidad siempre se evalúa porque eso genera ilusión, te acerca más al objetivo, te puede ayudar a armar mejor el cuadro para el año que viene. Esas cosas son importantes”, añadió.
Hablando particularmente de si hay gestiones por Nicolás De La Cruz, expresó: “todos los imposibles siempre los voy a intentar. Después, si salen o no, el tiempo dirá”.
Ruglio comparó la situación de De La Cruz a la de Nahitan Nández, y dijo que aunque considera que “hay un 0,5% de posibilidades” de que llegue al club, siempre que puede le escribe al futbolista y a su entorno por “si se alinean los astros”.
El mandatario aurinegro mencionó que para que un jugador de esa calidad pueda llegar a Uruguay tienen que pasar muchas cosas. “De La Cruz tiene 29 años, Flamengo pagó una fortuna por él, acaba de venir de jugar un Mundial. ¿Si hacemos gestiones? Sí, día por medio, hablo con jugadores, presidentes y directores deportivos. Esa es mi obligación como presidente, tirar esos tiros, pegás uno de cada 100, pero los tenés que tirar”, dijo.
También, dijo que planteó a Flamengo los casos de Leonardo Fernández y Matías Arezo, que llegaron originalmente a préstamo y que Peñarol terminó pagando cifras millonarias por sus fichas. “Cuando hablo con ellos les digo que esto ya pasó. Necesito traer a jugadores sin cargo y, si acá la rompen, después el club hace el esfuerzo y compra jugadores que marcan la diferencia. Dentro de lo poco posible que es que estas cosas pasen, cuando tenés dos hechos concretos en el pasado cercano, los presidentes capaz que dicen: si el jugador quiere volver a su país y las condiciones están dadas, probamos mandarlo seis meses o un año y capaz que al final lo vendemos a un cuadro que ya mostró que si rinden, los compra. Ahí aumentan un poquitito tus posibilidades, pero después viene un cuadro de Brasil o de Arabia Saudita y dice que lo compra ahora en ocho o diez millones de dólares y se terminaron tus posibilidades”, expresó Ruglio.
