El drama de luchar por quedarse en Primera

Así se vivió el partido entre Wanderers y Progreso, por el Torneo Clausura 2026. ESPN

MONTEVIDEO --- “Nos vamos a la B”, dice, no grita, un hincha de Wanderers ante el gol del Magia Nahuel López de Progreso, y ese fanático lo expresó tras girar y darle la espalda a la cancha por unos instantes.

El gesto de no mirar al campo dice que no quiere ver este presente de su equipo.

Wanderers y Progreso jugaron este domingo 25 de octubre por la fecha 12 del Torneo Clausura 2026, pero fue bastante más que un partido del Campeonato Uruguayo, fue ‘una final por el descenso’, tan canalla que ni siquiera el ganador pudo llevarse una victoria absoluta, apenas la posibilidad de seguir luchando, nada menos.

Wanderers no juega en la Segunda división profesional del fútbol uruguayo desde el año 2000, cuando volvió a la A con aquellos pibes dirigidos técnicamente por Daniel Carreño. Por tanto, en este siglo aún no ha jugado en la B, y es el equipo, después de Peñarol y Nacional, con más años consecutivos en Primera.

Enfrente, Progreso. Los Gauchos de La Teja sí han estado incluso más tiempo en el ascenso que en Primera, tanto en su historia como en este Siglo XXI, llegando a no participar oficialmente en la temporada 2010/2011 por problemas económicos. Peor que jugar los sábados, no estar.

Y entonces los ánimos son diferentes porque hasta este presente también lo es. Con Wanderers no encontrando los resultados en los últimos partidos, y con Progreso eludiendo con victorias en las recientes jornadas el decreto, que parece ya estar en borrador, que confirme su descenso.

Y así los nervios están en los de Wanderers, y lo que teme ser un último aliento en los entusiastas de la tribuna visitante.

“¡Hacé cambios, Corujo!”, “¡Reforzá el medio!”, “Qué desastre”, “Nos vamos a la B”.

Los hinchas bohemios se prestan el fuego para fumar esos cigarros consumidos como lo hacen los parientes en puerta de hospital, ni siquiera registran al vendedor de garrapiñada, miran al suelo, se agarran la cabeza, no lo pueden creer… Putean, reprueban y gritan que es vergonzoso.

En aquella tribuna, una muchacha grita Quiricocho cada vez que la pelota cae en el área de Progreso, pero Wanderers hoy no necesita ni que lo mufen los rivales. Parece errar solo. “Si nos llegamos a salvar, será por los otros que no ganan”, analiza triste post partido un hincha bohemio.

Al minuto 59 llegó el gol del Magia López para el 1 a 0 visitante. Gol que resigna y sienta a los más inquietos de Wanderers, que hace insultar a gritos a los que parecían más tranquilos. Gol que hace festejar a toda La Teja.

Wanderers fue pura impotencia en la última media hora. Ni siquiera se repitió aquella interesante discusión que escuché en ese mismo Parque Viera hace un año, cuando un hincha le recriminaba a otro de que debía alentar a los jugadores y no putearlos; “Yo soy hincha de Wanderers, yo no soy hincha del golero. A mí qué me importa el golero”, respondió aquel otro y yo no supe discernir quién estaba en lo cierto, o si los dos tenían razón, o ninguno.

Hoy no hay nadie que pueda discutir o matizar siquiera con la reprobación del otro, que hasta puede gritar a viva voz que por favor tal futbolista no juegue más.

Tampoco hay consuelos. Que encima los descensos por promedio te traen aquello de que en realidad hubo otro plantel que te puso en esta situación.

En Progreso, la delicada situación deportiva pareció liberar a hinchas y jugadores (ayudados por el buen trabajo de su entrenador Tabaré Silva), y así el final de temporada parece una grata despedida, una digna retirada con aplausos que reconocen el esfuerzo en un contexto de objetivo inalcanzable.

En Wanderers, es enojo y desazón, nervios y tristeza tras comenzar la temporada buscando el quedarse en Primera, algo que se sentía imposible, pasando luego por entender por juego y resultados que el milagro podía darse, hasta esta angustia con escasa esperanza a falta de tres fechas…

Si hay un silencio más profundo post derrota es el que se escucha luego de perder mientras se pelea por quedarse. Que es sólo fútbol, y también la idea de que permanecer es existir, angustia que al recordar que igual podrán ser partidos en la B en este momento no encuentra ecos redentores, apenas broncas en el presente y frustraciones anticipadas.