El delantero español Xisco Jiménez, quien alcanzó un acuerdo de rescisión de contrato con Peñarol, se despidió y comentó el cambio del entrenador carbonero en medio del Torneo Apertura 2020. El delantero charló en el programa ‘100% Deporte’ (Sport 890) y aseguró que Mario Saralegui llegó a mentir públicamente: “Con él hubo algo raro”.
Si bien su participación fue disminuyendo en el inicio de una nueva temporada con Diego Forlán como director técnico, Xisco jamás esperó que la directiva del club decidiera cesar al entrenador a fines de agosto y designar a Saralegui.
Respecto a si le sorprendió el cambio de estilo, el español afirmó: “Sí, totalmente, pero no solo a mí, sino a muchísima gente. Está claro que todo lo que ha conseguido Mario como jugador es admirable y envidiable, porque muy pocos tienen su palmarés, pero una cosa bien distinta es la época de jugador hace 20, 30 años y otra es ser entrenador”.
“Fue un cambio muy radical en todos los sentidos, en ese aspecto creo que esa opción no fue del todo acertada bajo mi opinión por lo que es el fútbol de hoy en día”, afirmó el delantero.
Y remarcó: “Cambiar radicalmente conlleva sus riesgos. El equipo lo acató de la mejor manera, y rápidamente cambias el chip y hay que adaptarse. Es verdad que el cambio de lo que era Forlán a lo que luego fue Mario fue un cambio abismal”.
En relación a su relación personal con el técnico que asumió el primero de setiembre con Jorge Barrera como presidente, Xisco comentó: “Con Saralegui hubo algo raro, no sé lo que es pero de bien poco que llegó ya me di cuenta que mi rol iba a cambiar, eso se nota en el día a día, en los entrenamientos, a la hora de hablar y transmitir”.
“Ya veía que iba a ser diferente, lo primero que me enteré que mi continuidad iba a ser complicada fue por la prensa, él decía que había hablado conmigo y era mentira, eso no había sido verdad”, aseguró el atacante haciendo referencia a diversas declaraciones del entrenador durante los primeros días de octubre donde afirmaba que se había comunicado con el futbolista para que se buscara un nuevo equipo.
A fines de setiembre Xisco había regresado a su país por una delicada situación personal: “Cuando yo tengo que viajar a España urgentemente fue porque mi padre casi se muere, en un momento así tener poco tacto para decir eso que me perjudica y compromete, obviamente me molestó mucho, ya eso fue un paso en el quiebre en la relación entre Mario y yo, eso para mí era inaceptable”.
A mediados de octubre el español ya estaba a la orden del técnico, con quien llegó a charlar cuando regresó a Uruguay: “Cuando llegué hablé con él, me pidió disculpas por el malentendido, y me dijo que si me quería ir no había problema y que no me iban a ponerme impedimentos, eso me lo dice el entrenador pero no tiene ni idea de temas contractuales ni de mercados, el club tenía una deuda conmigo y él quería que me fuera así sin previo aviso y sin tener mercado”.
“Yo entendía que él no contase conmigo pero yo era un profesional y tenía contrato e iba a cumplir al menos que alguien del club me dijese que me tuviera que ir. Pero del club nadie me dijo nada, fueron solo palabras de Mario así que entrené como he entrenado siempre, yo me debo a mi equipo y a mis compañeros, le dije que no iba a tener ningún problema conmigo y que mi profesionalidad iba mucho más de lo que él pudiese decir”, sentenció el español.
