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A 10 años de la medalla de plata de Londres: el fuego sagrado de Las Leonas y una noche especial para Luciana Aymar

Diez años atrás, el 10 de agosto de 2012, el hockey sobre césped argentino sumaba un nuevo logro a su palmarés. En Londres, sede de los XXX Juegos Olímpicos, Las Leonas consiguieron la cuarta medalla olímpica consecutiva para la disciplina, convirtiéndose en el equipo nacional que más medallas le dio al país en esta cita.

El camino para llegar a Londres no fue fácil, de hecho, en algún momento fue trunco. Las Leonas sufrieron un duro golpe en la previa: quedaron segundas en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 y no pudieron asegurar la clasificación directa a la cita. Fue tras una invitación de la Federación Internacional de Hockey (FIH) que se abrieron nuevamente las puertas para hacer historia, ante la renuncia de Sudáfrica que liberó una plaza y clasificó luego en el Preolímpico.

En varios aspectos, Londres fue muy especial para el hockey argentino, con Luciana Aymar como protagonista. La mejor de todos los tiempos portó la bandera en la ceremonia inaugural del que fue su último Juego Olímpico. Lucha marcó un hito al convertirse en la sexta mujer en la historia en llevar la bandera argentina en los Juegos Olímpicos. El reconocimiento le llegó en la recta final de su carrera deportiva, en su cuarto y último Juego. En Londres, Lucha se hizo también de su cuarta medalla olímpica, aunque en la final, jugada en el día de su cumpleaños, el oro le fue esquivo y es la deuda pendiente de quien conquistó dos títulos del mundo y fuera nombrada Leyenda del hockey por la FIH.

El 10 de agosto Argentina repitió la hazaña conseguida 12 años antes, en Sydney 2000: la plata olímpica que hoy tiene un valor inconmensurable para cada una de las protagonistas. “El segundo puesto siempre es el más difícil porque ganás la medalla perdiendo un partido. Con el paso del tiempo la valorás mucho más y hoy, después de 10 años, tiene un valor enorme”, le confesó Carla Rebecchi a ESPN.com. La delantera que había estado en duda un mes y medio antes a causa de una fascitis plantar aseguró que lo disfrutó un montón y “se celebró porque veníamos de un año malo y terminarlo con una medalla olímpica no es algo de todos los días”.

De las 16 elegidas por Carlos Retegui, Rebecchi fue una de las cuatro que llegó con experiencia en este certamen, junto con Aymar, Noel Barrionuevo y Rosario Luchetti. La nómina la completaron 12 debutantes en Juegos Olímpicos: Laura Del Colle, Macarena Rodríguez, Martina Cavallero, Delfina Merino, Florencia Habif, Rocío Sánchez Moccia, Daniela Sruoga, Sofía Maccari, Mariela Scarone, Silvina D'Elía, Josefina Sruoga y Florencia Mutio. Ésta última tomó el rol protagónico bajo los tres palos ante la ausencia de Belén Succi, a la espera de su hijo.

"Fue un sueño haber quedado en esa lista. Tengo los mejores recuerdos porque fue mi primera medalla en Juegos Olímpicos. Lo guardo en mi memoria, más allá de Tokio que también fue especial, el caso de Londres fue particular y super lindo", señaló Rocío Sánchez Moccia, una de las más jóvenes de aquel plantel, hoy convertida en una de las capitanas de Las Leonas.

Argentina fue trazando poco a poco su camino en el Riverbank Arena, sede de la competencia. En el debut goleó a Sudáfrica por 7 a 1, mientras que la sorpresa se dio en el segundo partido de la zona cuando cayó ante Estados Unidos por la mínima diferencia (1-0). Rápidamente levantó cabeza y cosechó dos triunfos consecutivos: ante Nueva Zelanda (2-1) y Alemania (3-1), en tanto que cerró la fase de grupos con una igualdad 0 a 0 frente a las australianas. Con el segundo lugar del grupo B, Las Leonas se adjudicaron el boleto directo a semifinales donde derrotaron a Gran Bretaña por 2 a 1. El hecho de ser finalistas y de asegurar otra medalla estaba consumado. La mística de aquella Leona que nació en Sydney 2000 dijo presente, al igual que las que dejaron su huella en Atenas 2004 y Beijing 2008, donde fueron bronce.

El 10 de agosto, a las ocho de la noche de Londres, se puso en juego el primer lugar del podio entre argentinas y neerlandesas. Si bien Las Leonas plantearon un partido de igual a igual, las europeas fueron más efectivas y se impusieron por 2 a 0 con goles de Carlien Dirkse y Maartje Paumen, ambos de córner corto.

Pese al sabor amargo del momento, Argentina volvía a hacer historia. Conseguía su cuarta medalla olímpica al hilo y la segunda de plata -luego llegaría la de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 para sumar la quinta presea a la colección-. “En ese momento era muy chica y me puse muy triste, pero tengo el recuerdo de las más grandes diciéndonos que esa medalla la íbamos a valorar un montón. Con el paso de los años me di cuenta de que fue así, más que nada después de los Juegos de Río 2016 (Las Leonas fueron séptimas) es cuando dimensiona lo difícil que es llegar a una final olímpica y de lo valioso que es tener una medalla. Es algo impagable”, detalló Sánchez Moccia.

Así, un 10 de agosto de 2012, en el cumpleaños número 35 de la mejor jugadora del mundo y en su última función olímpica, Argentina continuó con su legado de mantenerse en la elite del hockey internacional, algo que persiste en la actualidad. Un 10 de agosto, pero 10 años atrás, 16 Leonas hicieron historia y llevaron al deporte argentino a un lugar privilegiado, una vez más.