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A ocho años de la medalla de Londres 2012: el milagro de Rosario Luchetti

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Charo Luchetti a ocho años de la medalla de plata de Londres 2012 (3:23)

La actual capitana de Las Leonas repasó cómo fue la lesión que casi la deja sin la posibilidad de competir en la cita olímpica: "Oficialmente estaba afuera", contó. (3:23)

Rosario "Charo" Luchetti habló con Mechi Margalot para ESPN.com y recordó cómo pasó de estar afuera de los Juegos Olímpicos por una rotura de ligamentos, a colgarse una segunda medalla de plata tras haber conseguido la de Beijing 2008

"No llegás a los Juegos", le dijeron en marzo cuando volvió de hacerse una resonancia y el estudio arrojó el resultado más temido. Faltaban menos de cinco meses para Londres 2012.

Charo Luchetti no era consciente de la gravedad de la lesión. Llegó al hotel, en Australia, donde estaban realizando una gira previa a la cita olímpica, y sin ningún síntoma que la alertara sobre la situación le repitió a sus compañeras lo que le había dicho el médico: "Me rompí los cruzados". Las caras se desfiguraron. Lucha Aymar fue la primera en reaccionar y no ocultar su preocupación, Carlos Retegui, el DT, se sumó a la mejor jugadora del mundo y entre los dos, hicieron reaccionar a Charo.

"No me imaginé lo que era, se trataba de mi primera lesión, me preocupé cuando vi a todos hablando. Me dijeron la fecha de los Juegos y estaba oficialmente afuera. Nuestro médico de cabecera me dijo que si me operaba no llegaba, y la otra opción era hacer un trabajo muy duro de fortalecimiento, pero no me cerraba porque mi juego es muy bruto, y si en la primera que chocaba se me iba la rodilla, estaba afuera igual. Así que hice una interconsulta y aposté a operarme y tratar de llegar”, recordó la actual capitana de Las Leonas.

A fines de marzo, Charo Luchetti ingresó al quirófano. Tenía sólo cuatro meses para rehabilitarse e intentar llegar a Londres de la mejor forma posible. Los médicos no le aseguraban nada, y muchos le dijeron que era imposible que esté jugando a ese nivel en julio del mismo año. Pero no se dio por vencida. Pasó sus días entre el consultorio de kinesiología y el gimnasio. "Tuve momentos de altibajos. Las chicas seguían viajando y entrenando, y estaban a otro ritmo, yo no podía más. Pero ellas y el cuerpo técnico me acompañaron mucho", contó la volante argentina.

Finalmente el Chapa Retegui decidió incluirla en al lista de convocadas para ir a buscar una cuarta medalla olímpica a la ciudad inglesa (consiguieron la plata en Sidney 2000, y dos bronces: en Atenas 2004 y Beijing 2008). "Una vez que estaba ahí, en Londres, quería rendir, no me importaba la rodilla. Me dio mucha bronca romperme porque ese año estaba muy bien físicamente, estaba más madura, y disfrutaba mucho de jugar con Lucha", se lamentó.

Más allá de no estar al nivel que deseaba y que sabía que podía alcanzar, de no haber sido por la rotura de los ligamentos unos meses antes, Charo fue sumando minutos de a poco. El debut fue con Sudáfrica con una victoria por 7-1, partido que la jugadora de Belgrano Athletic atesora porque además de volver a jugar casi mete un gol. La segunda fecha fue ante Estados Unidos, que les había ganado la final de los Panamericanos de Guadalajara 2011, y le sacó a Argentina, por primera vez, la clasificación directa a los Juegos Olímpicos (Las Leonas luego fueron invitadas por la Federación Internacional por su lugar en al ránking mundial), y perdieron nuevamente por la mínima. "Eso es lo que tiene de loco el deporte, fue el único partido que ganó Estados Unidos y salieron últimas, nosotras llegamos a jugar la final", comentó. Luego le ganaron a Nueva Zelanda por 2-1, a Alemania por 3-1 y empataron con Australia.

La semifinal fue ante el local, Gran Bretaña, a estadio lleno. "Me encantó jugar con todo el público en contra, me potenció y ya había aprendido a disfrutar y estaba totalmente enfocada en ganar". La última instancia no podía tener otro rival: Países Bajos. Los dos equipos más preparados de la época, se disputaban el oro. "El partido estaba para cualquiera, y la diferencia estuvo en los detalles. No nos tocó. Teníamos la sensación de que íbamos a ganar, y nos costó entender que perdimos. Pero la medalla de plata la recibimos con orgullo, no nos guardamos nada y eso fue lo importante", dijo sobre la derrota por 0-2 en la final.

A ocho años de aquel segundo puesto, del cuarto podio consecutivo en Juegos Olímpicos, Charo recuerda los detalles del torneo, pero también reconoce que hay cuestiones que aprendió con el tiempo. "Soy más fuerte de lo que pensaba, me puse un objetivo y lo alcancé".

Hoy, con la postergación de los próximos Juegos Olímpicos, Rosario Luchetti se ríe y reflexiona sobre el "posible ensañamiento" de este torneo con ella: "Mis mejores Juegos fueron Beijing 2008, sin dudas. En Londres me rompí la rodilla a meses del debut, y ahora Tokio se pasa al 2021", cerró entre risas. Y agregó: "No lo puedo creer".