El español fue el más veloz de la clasificación dominada completamente por Aprilia, marca que metió a sus cuatro motos en los cuatro primeros lugares. Ai Ogura y Marco Bezzecchi completarán la primera fila. Marc Márquez, séptimo.
Jorge Martín llegó al GP de Países Bajos a tan solo ocho puntos de Marco Bezzechi, su compañero de Aprilia y líder del Mundial. El español quiere dar el gran salto a la cima en Assen, justo horas después de que la marca de Noale anunciara oficialmente que en 2027 llegará Pecco Bagnaia al equipo. Se sabía desde hace rato que Martinator no continuaría en la marca italiana y que su futuro es Yamaha para la próxima temporada, pero todos los comunicados quedaron a la espera de que se firmara el acuerdo entre los equipos, las marcas y MotoGP. Arreglado el entuerto de los números, comenzaron a caer las confirmaciones y Ducati despidió a Pecco antes de darle la bienvenida a Pedro Acosta. En Aprilia optaron por saludar a Bagnaia por su arribo para el próximo Mundial, pero no hubo un comunicado de despedida para Martín. La relación del campeón de 2024 y los popes del team no sería la mejor. Sin embargo, eso no sesga la mirada de la escudería y Martín, hasta ahora al menos, cuenta con las mismas herramientas que Bezzecchi, quien seguirá por dos años más bajo el mismo techo. Y Martín se dio el gusto de quedarse con la pole en la catedral de Assen.
El dominio de Aprilia en la pista neerlandesa fue total. Las cuatro motos de Noale que integran la parrilla de MotoGP se quedaron con los cuatro primeros lugares. Ai Ogura se metió segundo con la máquina del equipo satélite Trackhouse. El japonés es otro que está de salida porque será compañero de Martín en Yamaha el próximo año. Martinator marcó 1m30s812 y superó por tan solo 11 milésimas al japonés, en una tanda signada por las cancelaciones de vueltas por exceder límites de pista. Ogura lo sufrió y su compañero Raúl Fernández también. El español había logrado el mejor registro y se quedaba con el primer cajón de partida, pero le quitaron el tiempo y se debió conformar con el cuarto puesto. Delante, en el tercer puesto y completando la primera fila, quedó Marco Bezzecchi, a 33 milésimas de Martín.
Después del cuarteto de Aprilia aparece un trío de Ducati, encabezado por Bagnaia en el quinto lugar (a 118 de la punta). Fabio Di Giannantonio quedó sexto con el equipo VR46 y recién séptimo se ubicó Marc Márquez. El campeón, quien viene de ganar en Hungría y Chequia (le descontó 62 puntos a Bezzecchi), había avisado que llegaría a Assen para sobrevivir. El viernes dio la impresión de que decía la verdad, pero Márquez siempre se guarda algo y oculta. Se esperaba que en la qualy apareciera ese impetuoso piloto y deja con la boca abierta a todos. Pero esta vez no mintió. Su físico no está al 100%, especialmente su hombro derecho, y le costó mucho llevar su Ducati en Assen. Maximizar las oportunidades y perder lo menos posible parece ser el objetivo del campeón para el resto del fin de semana.
En la familia Márquez las cosas vienen difíciles en el fin de semana neerlandés. Álex, el hermano menor de Marc, sufrió un aparatoso accidente el viernes, justo cuando se está recuperando de la fractura de vértebra y clavícula y, si bien giró en la segunda práctica, optó por no clasificarse. Se espera que salga a pista a correr el sprint largando desde el 12º lugar (se había ganado el lugar en Q2 en la práctica del viernes). En el equipo Gresini tienen una enfermería. Porque a Álex se le sumó su compañero Fermín Aldeguer, quien se fue al suelo en la práctica y del primer día en Países Bajos, se fracturó la vértebra T7 y debió bajarse del resto del fin de semana.
Como dato saliente, otra vez KTM sufrió problemas con sus motos. Tal como pasó en Barcelona, y que generó el fortísimo accidente de Álex Márquez, y se repitió posteriormente en las siguientes carreras, la moto austríaca de Pedro Acosta se quedó parada de golpe tras apagarse repentinamente el motor. El Tiburón de Mazarrón lo sufrió dos veces, una en el segundo entrenamiento y otra en la qualy. Extrañamente la situación se repite, no se soluciona y dirección de carrera no se expide ante algo que, quedó demostrado en Montmeló, es un peligro latente.
Este mediodía se disputará el sprint que llegará con una novedad: la prohibición del dispositivo holeshot para la rueda delantera al momento de la largada.
