LONDRES (Enviado especial)-- Juan Martín Fernández Lobbe transita sus últimos partidos con Los Pumas. Una vez finalizado el Mundial, el jugador más experimentado del plantel continuará su carrera en Toulon de Francia y no volverá para jugar en la nueva franquicia argentina del Super Rugby, y por ese motivo quedará impedido de seguir vistiendo la camiseta celeste y blanca. Por eso, cada minuto lo disfruta el doble. Cada victoria es un aliciente más para ese dolor que sabe que ocurrirá cuando no pueda estar más con el seleccionado.
En el try de Juan Imhoff, que encaminó la victoria Puma frente a Irlanda en el imponente Millennium de Cardiff, Fernández Lobbe levantó los brazos y festejó a los saltos. Ocho años antes, frente al mismo rival, había hecho lo mismo con el último drop mágico de Juan Martín Hernández en el Parque de los Príncipes. Él es uno de los sobrevivientes de ese plantel y uno de los cinco privilegiados que nuevamente están haciendo historia en una Copa del Mundo.
"Son dos partidos más con esta camiseta que es todo. Lo disfruto. Además me divierto jugando con este equipo. Somos profesionales, pero es el mismo juego que amé desde los cuatro años y corría como loco atrás de la pelota. Pasó un tiempo que dejamos de disfrutar y ahora me encanta la idea del staff. Ojalá que lleguemos a la final. Para eso vamos a disfrutar toda esta semana y no nos vamos a volver locos", afirma el tercera línea.
Los Pumas habían sacado una diferencia de 20-3 contra el Trébol, impensada para todos. Incluso ellos. "Nos sorprendimos de estar tan arriba y dejamos de jugar 20 minutos y se nos acercaron bastante. Pero el equipo entendió que había que caer nuevamente en el sistema. Es nuestra válvula de seguridad, y lo tenemos tan aceitado, que si volvemos a lo nuestro, sabemos que va a andar. Somos robotitos", explica.
Se viene Australia y él estará por segunda vez en una semifinal. En Francia 2007 estuvo en la caída con Sudáfrica y ahora el sueño lo vuelve a tener latente. Pero sabe cómo empezó el camino de ese equipo: "Cuando comenzamos en el Rugby Championship yo siempre decía que prefería mil veces perder con los All Blacks que ganarle a otros equipos, porque cuando jugás con los mejores aprendés y después de eso recién llega el resultado. Disfrutar es la palabra que más repite.
"Estoy como un chico", confiesa. Y su sonrisa lo demuestra, adentro y afuera de la cancha.
