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Historias mínimas

Como es habitual, en ESPNtenis.com repasamos las historias paralelas de la semana tenística. Detalles, curiosidades, frases destacadas y todo el color del circuito.

El antecedente
Esta semana, Luca Vanni protagonizó una historia increíble en San Pablo, combinando su primera victoria ATP (en el debut, contra Thiemo de Bakker) con su primera final en el circuito. Pero por más insólito que resulte el contexto (y sus casi 500 partidos entre Challengers y Futures, como terreno previo), el italiano no es el primero en conseguir algo así a nivel profesional.

17 años atrás, un chico de 16 llamado Lleyton Hewitt y ranking 550° recibía un wild card para el ATP de Adelaida (hoy relocalizado en Brisbane), su ciudad natal. Y en el debut daba respaldo a la confianza: victoria en sets corridos sobre su compatriota Scott Draper (por entonces 58°) para su bautismo de triunfos en el máximo nivel. Segunda ronda, segundo festejo. Y llegaba Vincent Spadea en cuartos. Así lo recuerda el ex Top 20 en el libro Facing Hewitt, del periodista Mark Malinowski:

"Nadie había escuchado de él hasta esa semana. Todos se preguntaban cómo había obtenido una invitación, para empezar, porque era tipo 500 del mundo y venía de jugar Satélites. Nuestro partido era de noche, cancha central. Entonces vi a este muchachito rubio, con su pelo largo, pinta de surfista, entrar a la cancha y pensé: 'Listo, estoy en semifinales'. Parecía débil, inexperto, improvisado...".

"El partido comenzó parejo, él no dejaba de pasar pelotas del otro lado. Yo no estaba jugando lo suficientemente fuerte o consistente como para desacomodarlo, pero la verdad es que él no fallaba un tiro. Terminé perdiendo 7-5 el primer set y preguntándome: 'Qué se piensa este chico que está haciendo?'".

"Cada vez que ganaba un punto importante chirriaba 'Come on' y llevaba su puño al aire. Me parecía un tanto molesto y arrogante de su parte, pero no dejé que me intimidara. Gané el segundo set 6-3. Físicamente yo estaba impecable. Esperaba arrollar al chico en el tercero. Pero en vez de eso, él llevó su juego a otro nivel y me ganó fácil 6-1".

"El día siguiente, estaba desayunando con mi padre, que también era mi entrenador, y pasó Brad Gilbert, por entonces coach de Andre Agassi. Se acercó a nosotros, a mí me ignoró por completo y le dijo a mi padre: 'Tu hijo no pudo con Hewitt. Ahora Andre va a mostrarles cómo lidiar con el chico'. Por supuesto, Hewitt le ganó la semifinal en sets corridos y terminó siendo el campeón del torneo".

Los perdedores más afortunados
Jamie Murray y John Peers vivieron una semana bien peculiar en Rotterdam. Tras ganar su primer partido en la qualy de dobles, cedieron en tres mangas en el duelo por una plaza en el cuadro, pero una baja de última hora les permitió tener un lugar.

¿Quién desertó para que entraran Peers y Murray? Gilles Muller, compañero de... Murray, Andy. Pero hubo más: luego de la victoria en el debut, se enteraron del walkover de Julien Benneteau y Edouard Roger Vasselin, los máximos favoritos y rivales en cuartos. En cuestión de horas, pasaron de quedar fuera del cuadro a estar a un triunfo de segunda final como dupla en un ATP 500.

"Esta mañana me levanté, reservé un vuelo a casa, armé los bolsos e hice el check-out del hotel. Esta noche, estoy en semifinales del torneo", graficó Murray en su cuenta de Twitter.

La historia les reservó otro capítulo, con victoria en semifinales y acceso a la definición del certamen. Pero el cuento no pudo ser completo: Jean Julien Rojer y Horia Tecau prevalecieron 10-8 en el supertiebreak y se quedaron con el título. Para el británico, igual, puede haber un premio en el corto plazo: la vuelta al equipo de Copa Davis, después de casi cuatro años, y nada menos que en Escocia.

Un paso atrás
Las últimas semanas de Simona Halep no han sido particularmente alentadoras. Derrota sin atenuantes en cuartos de Australia ante Ekaterina Makarova. Caída como local en Fed Cup a manos de Garbiñe Muguruza. Y punto final al vínculo con Thomas Hogstedt, después de un solo mes de trabajo conjunto.

Tras su paso por Rumania, el que se animó a examinar con bastante crudeza su presente en el circuito fue el excapitán de Copa Davis Florin Segarceanu, que en diálogo con el portal Ziare.com apuntó: "Simona no parece ser una persona fácil para trabajar. Creo que incorporar un psicólogo al equipo podría ayudarla".

"A Simona no se le puede reclamar nada como deportista. Es muy profesional y trabaja muy duro. Pero al mismo tiempo aún está tratando de encontrar el equipo adecuado. Veamos cómo se desarrolla la relación con Victor Ionita y cómo trabajan algunas cosas".

¿Qué cosas? "Debe aprender a sobrellevar los momentos de temor. Pensar cómo cambiar de tácticas en vez de solo pegarle más fuerte a la pelota. Ya lo vimos con Makarova y con Muguruza. Se enoja y pierde claridad".

"Simona probablemente esperaba que Hogstedt sacara a relucir estos secretos que necesitaba mejorar. Pero se la vio descontenta durante Australia. No se generó un vínculo de confianza y sintió que había que terminar", cerró Segarceanu.

Revancha, a 24 años y con un circuito distinto
Tal vez uno de los partidos más recordados del US Open de los últimos -largos- años. Jimmy Connors vs. Aaron Krickstein. La última gran función del exnúmero uno del mundo en un Grand Slam que supo conquistar en cinco ocasiones. En octavos de final, el día de su cumpleaños N°39, el zurdo levantaba un 2-5 en el tiebreak del quinto set para imponerse por 7-6 (4). Esta semana, mismos jugadores red mediante, 24 años después. Y hubo revancha.

Krickstein planeó el partido ocho meses atrás. Analizando nombres para el tradicional partido exhibición que juega para los miembros del St. Andrews Country, club que dirige en el área tenística, se le cruzó el nombre de Connors. "Nuestros caminos no se habían cruzado. No era como que estaba sosteniendo un resentimiento hacia él por ese partido de 1991", explicó Aaron, en declaraciones a AP al respecto de la exhibición.

Lo cierto es que Krickstein por fin pudo desquitarse de este partido en el US Open. Y también de las otras seis derrotas ante Connors. Se impuso por 8-5 para festejar, a los 47 años, su primera victoria ante Jimmy. "Me gustaría tener tu edad otra vez", le susurró el zurdo en un cambio de lado ya prestado al show a pesar de un dolor en el codo izquierdo y con muestras de fastidio por molestias en la cadera.

La historia, cabe destacar, no quedó sólo en la anécdota de la exhibición. Sino que Connors además le puso un poco más de pimienta al día con unas interesantes apreciaciones sobre el circuito actual. "Nosotros le dimos todo: diversión, polémica, emoción, drama, personajes. Y no nos quieren por eso. Todo lo que hicimos fue recibir críticas", remarcó en AP marcando distancias con el tenis de su época.

La vieja guardia busca más reconocimiento en épocas de Federer, Nadal, Djokovic y Murray. Y no hace más que hacer recordar unas palabras regaladas hace unos meses por Ernests Gulbis. Trazando paralelos y añorando épocas pasadas, Connors no lo duda: "Yo era un buen villano".

Santo Domingo, sin su Embajador
Los planetas se habían alineado para República Dominicana. Organizaba un torneo Challenger por primera vez en su historia y contaba con su mejor tenista en el punto más alto de su carrera tras conseguir su primer título ATP en Quito, en la semana previa. Sin embargo, una situación inesperada. Algo falló.

"Lamentamos informar que Víctor Estrella se vio obligado a retirarse por razones médicas", explicaron desde la organización del evento. El trajín del evento en Ecuador, con exigentes partidos y mucha tensión, le jugó un mal momento al N°52 del mundo. La zona de la ingle, que ya había tenido cargada en Quito, se le cargó en su primera práctica en Santo Domingo. Y por precaución a algo peor, decidió poner un freno. "Víctor está afligido y angustiado por esta situación imprevista, pero tenemos que vivir con esta realidad", continuó el comunicado, que, pese al evidente malestar, agradeció al jugador todo el apoyo brindado y le deseó una pronta recuperación.

Estrella, entonces, cambió abruptamente su agenda. En medio de la recuperación de la lesión para encarar sin problemas la etapa de canchas duras norteamericanas, el dominicano se hizo espacio para visitar el Palacio Nacional y ser nombrado por el presidente de su país como "Embajador de la buena voluntad" en una reunión que también participaron el secretario general del país caribeño, el presidente del Banco de Reservas y los máximos dirigentes de la Federación Dominicana de Tenis y del Comité Olímpico Dominicano.

Justamente, Luis Mejía Oviedo, el presidente del COD, fue el encargado de darle la bienvenida a Estrella en el Aeropuerto Internacional de las América en su regreso al país. Luego de firmar autógrafos y sacarse fotos en el marco del recibimiento de la gente, el N°52 del mundo fue por más empujado por las mieles del éxito. "Estar ahora en este puesto es una sorpresa, lo pretendía para mitad de temporada. Pero ya estoy aquí y entonces mi objetivo para julio es ser Top 30", remarcó en la conferencia.

¿Y cuál será su próxima estación? Ya bien de su lesión, Estrella dirá presente esta semana en el Challenger de Morelos, en México. Un paso más hacia su ambicioso plan de llegar a Wimbledon en puestos de preclasificado.