MÉXICO --
John Arthur ‘Jack’ Brabham nació el dos de abril de 1926, en Hurstville, un pueblo australiano cerca de Sidney. Su padre era verdulero. Jack no estaba interesado en las frutas y los vegetales y sí en los autos de repartición de Brabham. Aprendió a manejar mucho antes de tener edad para optar por una licencia. Le gustaba la mecánica y estudió un tiempo en una escuela pero la dejó y se fue a trabajar a un taller. A los 18 se unió a la Real Fuerza Aérea Australiana en Adelaide donde quiso aprender a volar pero en vez de eso, fue entrenado para ser mecánico debido a que era lo que hacía falta en los esfuerzos de la guerra. Una vez finalizó su servicio, en 1946, un tío le construyó un pequeño taller en Sidney y Jack tuvo su primer establecimiento mecánico.
Llegó a las competencias de autos a través de un amigo en los ‘midgets’ que corrían en los sucios óvalos. Jack le ayudó a construir el coche y cuando el amigo dejó las carreras, Jack tomó los mandos y se hizo un ganador regular. En autos preparados por el mismo ganó cuatro campeonatos nacionales consecutivos. En 1953 ganó el campeonato Británico Cooper-Bristol y dos años después partió rumbo a Europa. Su amistad con John y Charles Cooper llevó a la pequeña compañía y a ‘Black Jack’ Brabham a la F-1.
En 1959, Stirling Moss y Jack Brabham pelearon por el título con los pequeños Cooper de motor trasero. Ganó el australiano gracias a sus dos victorias, Mónaco y Gran Bretaña, y sus consistentes resultados.
Su apodo, ‘Negro Jack’, se debía a su pelo y su oscuro carácter; siempre muy reservado y hombre de pocas palabras, no tenía ningún reparo en levantar polvo y dejarlo en la cara de un competidor que estuviese muy cerca. Dominó 1960, con victorias consecutivas en Holanda, Bélgica, Francia, Gran Bretaña y Portugal. Ganó su segundo título y consecutivamente.
Después de un improductivo 1961 Brabham dejó Cooper y formó Motor Racing Develpments en sociedad con el talentoso diseñador australiano, Ron Tauranac. Rápidamente fueron ganadores en F-2. A finales del ’62, apareció el auto F-1 y en 1964 Jack vio con satisfacción las dos victorias de su compañero de equipo Dan Gurney en Francia y México.
En 1966 Brabham convenció a la compañía australiana Repco, para producir un motor de F-1. Ganó en Holanda, Francia, Gran Bretaña y Alemania –en el difícil y peligroso Nurburgring- una victoria que el mismo Jack dice fue la mejor en su carrera. En 1966 ganó su tercer título de F-1 y lo hizo con un coche diseñado y fabricado por el mismo. Un logro hasta ahora inigualado y que, por el rumbo que ha tomado la tecnología, casi imposible de emular.
Se retiró a los 44 años en 1970, cuando vendió el equipo a Bernie Ecclestone. Regresó a Australia y en 1985 fue ordenado por la Reina como ‘Caballero’. Murió tranquilamente en casa a los 88 años en Mayo de 2014.
