El récord son los nueve metales que se ganaron en la edición de 1968, en la que los mexicanos participaron como anfitriones.
En el Comité Olímpico Mexicano se desmarcaron del pronóstico de 10 medallas en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, que dio el titular de la Conade, Rommel Pacheco, y consideraron que se debe de esperar a tener el número final de clasificados a la justa, para hacer una estimación de preseas.
“Yo le tengo mucho respeto a las declaraciones que siempre hace el director. Nosotros estamos claros que los Juegos Olímpicos no son nada fácil, pero tienen que seguir trabajando los atletas. No voy a dar un pronóstico, porque yo creo que tenemos que ver cuántos lugares se ganan para estar en los Juegos Olímpicos, cómo se van desarrollando, porque tú tienes que ir dándole seguimiento. Por supuesto que los atletas siempre van con las ganas de ganar, siempre van a buscar medalla, pero, bueno, todavía falta un caminito para poder tener nosotros, como Comité Olímpico, una estadística o pronóstico”, aseguró María José Alcalá, presidenta del Comité Olímpico Mexicano.
Rommel Pacheco, titular de la Conade, aseguró en una entrevista con ESPN, y luego ante la Presidenta de los Estados Unidos Mexicanos, Claudia Sheinbaum, que la meta de medallas en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 son 10 preseas, lo que superaría la mejor participación de México en una justa de ese tipo. El récord son los nueve metales que se ganaron en la edición de 1968, en la que los mexicanos participaron como anfitriones.
“Siempre es importante tratar de mejorar lo que se hizo en unos Juegos Olímpicos como siendo tu sede, que fue en el 68. Todos los atletas están buscando un resultado que mejore día con día. Todo es posible, pero hay que darles todo lo que necesitan a ellos”, explicó María José Alcalá.
“Los atletas siempre van a tener presión, aunque no des un pronóstico, yo creo que los atletas están presionados en buscar un resultado, en buscar siempre mejorar marcas, en buscar mejorar puntuaciones, en cómo ellos pueden mejorar su físico, sus cuestiones mentales. Siempre hay presión, pero no solamente para los atletas, sino también para entrenadores, para equipos multidisciplinarios, para todo el ecosistema deportivo. Para los dirigentes también hay presiones”, agregó la presidenta del Comité Olímpico Mexicano.
