Su sueño era estar en los Juegos Olímpicos de Tokio, no lo dejaron participar en el Mundial de Karate y ahora su meta es llegar a los CrossFit Games
CIUDAD DE GUATEMALA -- A veces el final de algo bueno puede ser el inicio de algo extraordinario. En marzo de este año el destacado karateca guatemalteco Christian Wever anunció su retiro del deporte que practicó desde niño.
Dijo adiós al ya no disfrutar lo que hacía, desalentado por decisiones de las autoridades de su federación. Pero, no tardó tanto en enamorarse de otro deporte. Ha vuelto la sonrisa, las ganas de entrenar, de vencerse a si mismo, las de competir y los deseos de representar a Guatemala a nivel mundial. Ahora en el CrossFit.
“Desde que empecé me tomó poco tiempo saber que quería competir y estoy 100% dedicado. Así como hacía Karate estoy haciendo crossfit. Quiero competir en un alto nivel y eso requiere mucha dedicación, como en cualquier otro deporte. Llevó 9 meses entrenando todos los días, suplementándome bien, comiendo bien, porque todo fue un cambio”.
Del Karate Do al CrossFit
Es deporte, pero no deja de ser un mundo totalmente distinto. “Llevó 9 meses y sigo en ese periodo de transición, sigo aprendiendo muchísimo. Prepararse para pelear en el karate es muy diferente que prepararse para una competencia de crossfit. Es otro mundo".
"Muchas cosas cambiaron, tuve que rehacer mis dietas, cambiar la forma en las que veía mi comida. Subí como 12 libras desde que empecé a hacer crossfit. Para pelear tenía que estar en un peso bajo y para crossfit es totalmente diferente. Tenes que estar fuerte, hay que rendir y exigirse muchísimo. Es mucho desgaste físico”.
“Karate es un deporte de agilidad, rapidez, entre más liviano estes mejor. Empezando porque tenemos que competir por pesos. Yo peleaba en 145 libras y eso incluía cortar peso. Crossfit es un deporte en el que tienes que ser completo, tienes que ser fuerte, rápido. Este deporte busca al atleta más completo”.
En su gimnasio de entrenamiento y en compañía de su entrenadora y novia, Paola David, el exkarateca detalla el proceso de transición. “Para mí fue un golpe de realidad. Vengo del Karate donde, honestamente, me hice un nombre, estuve a punto de clasificar a Tokio 2020. Ya tenía un puesto en el karate y acá me ha tocado ganarme un espacio desde cero. A veces es frustrante porque todo mundo es más fuerte que tú. Te cuesta aprender los movimientos olímpicos de levantamiento, no es fácil, creo que es en donde más he trabajado”.
“El mismo tiempo que le invertía al karate se lo estoy invirtiendo a esto o más. Así que los cambios han sido muchísimos. Nueve meses después te puedo decir que estoy viendo los resultados. Eso es lo bonito del crossfit también, porque cada vez vas levantando más pesas o con una destreza nueva”.
Su primera competencia y el sueño de los CrossFit Games
Recién participó en su primera competencia de CrossFit. La ganó. “Estaba muy contento y también nervioso. Había participado en muchas competencias, pero era la primera en crossfit. Había 300 competidores, está avalada por Crossfit Internacional. La competencia fue muy buena, vi reflejado el trabajo de nueve meses”.
“Volví a sentir la sensación de nervios y un poquito lo que había perdido en el karate, esa gana de superarse, de ganar. Eso ya no lo había sentido últimamente. Competir sin estrés, con ganas, pude encontrar ese sentimiento otra vez. Gané la medalla de oro y estoy muy contento”.
Y le apunta alto. “Desde que empecé a hacer este deporte yo ya estaba hablando de ir a lo Crossfit Games, que son como los Juegos Olímpicos o un Mundial. No es fácil, hay gente que lleva 10 años en esto y todavía no lo ha podido lograr. Así como fue un proceso en karate, yo estoy dispuesto a hacerlo acá. Entregaré el 100% de mí, me motiva la idea, veo cada detalle para mejorar y llegar a esa meta, no sé cuándo será, pero esa es la meta”.
¿Por qué se retiró del Karate Do?
“Me retiré del karate a principios de año, creo que cumplió su etapa. Me fascina el deporte, me encanta el karate, hago karate desde que tengo 4 años hasta los 22. Fue mucho tiempo de mi vida y encontré este nuevo amor con crossfit. Desde que conocí a mi novia, Paola, empecé a hacer crossfit, al principio lo iba a hacer solo por hobby y desde que empecé a entrenar me encantó, me da el mismo sentimiento que tenía a la hora de pelear, sin tener que pelear”.
Ya con el tiempo transcurrido Wever, de 23 años, explica porqué decidió alejarse del deporte en el que ganó tantas veces. “El año pasado yo estaba clasificado al Mundial de Karate, yo estaba número 20 del mundo, era el guatemalteco mejor ranqueado en mi categoría y la Federación decidió no mandarme al Mundial. Creo que no había ninguna razón justificada para que yo no fuera y creo que esa fue la gota que derramo el vaso.
“Hablé con ellos, les di las gracias y creo que estamos mejor cada quien por su lado. Estoy contento por lo que hice en el karate, tal vez no logré lo que quería, que era ir a Juegos Olímpicos, pero todo tiene un por qué, un propósito”.
Fue considerado ‘el rey del karate juvenil’ en Guatemala. Fue bicampeón panamericano juvenil y participó en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla 2018. “Siento que hay mucho por mejorar. Solo veamos la situación que se está viviendo ahora en el deporte federado y olímpico. Hay mucho atleta que está sufriendo por lo que está pasando ahorita. Yo no tengo mucho conocimiento de lo que está sucediendo, pero solo el hecho que no vaya a haber Juegos Centroamericanos es increíble”
“Ya está llegando a un punto el deporte federado en que ya no será sostenible y es triste porque el deporte olímpico es lo que manda en un país, es un honor. Creo que se está manejando mal y eso debería de cambiar, yo ahorita te puedo decir: lo mejor que hice, la mejor decisión que tomé fue salirme del deporte federado. Esa fue la mejor decisión”.
Dejar el karate no ha sido fácil. Christian agradece a las personas que lo han apoyado y lo han acompañado en este proceso. “Mi familia, mis amigos, mi entrenador siempre estuvieron conmigo. Pero, se te van los seguidores en la cuenta de Instagram, ya no te escriben los mismos medios de antes. Todo eso se fue, pero creo que fue importante porque me di cuenta realmente quien sí y quien no y creo que eso le tiene que pasar a cualquier atleta”.
“Cuando estas arriba, cuando te está yendo bien, mucha gente se te acerca, pero a la hora de dejar el karate te olvidan. Creo que eso también me motiva porque estoy en un nuevo deporte, en el que puedo demostrar que me puede ir igual de bien o mejor de lo que me fue en karate”.
Chrstian Wever disfruta, se le ve bien, sonríe. Trabaja duro, sigue esforzándose como en el tatami. Apunta alto y quiere poner el nombre de Guatemala en alto, ahora en el mundo creciente del CrossFit.
