La pareja número uno del mundo, del argentino Agustín Tapia y el español Arturo Coello (la figura de la cancha), sumó este domingo su cuarto título consecutivo -12º de la temporada- al derrotar en la final del Premier Padel P1 de Milan a la dupla Nº3, Leandro Augsburger y Juan Lebrón, por 4-6, 6-3 y 6-2.
Una de las grandes virtudes de los líderes del ránking es su forma de complementarse. Cuando uno de ellos baja su nivel, siempre aparece el otro para cubrirlo. En el estadio Allianz Cloud, el encargado de sacar adelante el pleito fue Coello, que jugó un partido fantástico para disimular el opaco rendimiento de su compañero.
Lo del Rey Arturo fue imperial. Exhibió una de sus mejores obras de la temporada, imponiendo desde la volea y el smash toda esa ofensividad que le estaba faltando, extrañamente, a Tapia.
Lo que hace todavía más enorme su performance es que del otro lado de la red estaban unos Augsburger y Lebrón en altísimo nivel, que brillaron en su máximo esplendor en el primer set y por eso se lo llevaron por 6-4.
Eran momentos en los que Leo parecía imbatible, con su capacidad ofensiva de siempre pero también defendiendo bárbaro y tomando decisiones muy lúcidas en todas las zonas del 20x10.
La resurrección de los Nº1
Desde la primera bola del segundo set se notó que Tapia estaba con mayor intensidad que en el parcial inicial. Aun sin desplegar su mejor pádel, ya que el argentino mejore la activación de sus piernas a la hora de volear puede transformar el escenario.
El Mozart de Catamarca se puso a tono, Coello siguió en un nivel estratosférico y la consecuencia se concretó en el resultado. En el cuarto game consiguieron su primer quiebre de servicio de toda la final y ya no volvieron a sufrir en esa manga.
Todo se iba a definir en el tercer set.
El que pega primero, pega dos veces
Los Nº1 más cerca de su nivel habitual como dupla. Augsburger y Lebrón sin bajar la guardia. Estaba todo dado para un parcial definitivo de locura.
Sin embargo, Tapia y Coello desactivaron la dinámica de sus rivales enseguida. Salieron con todo y ya en el primer game consiguieron un quiebre de saque que iba a ser fundamental.
Porque los Nº3 sintieron el impacto y vieron cómo sus rivales se les empezaban a escapar en el marcador.
No obstante, su rendimiento continuaba parejo, con destellos de altísimo nivel de Augsburger. Hasta que llegó el sexto juego.
Allí, Leo y el Lobo generaron tres oportunidades de quiebre. Incluso, Augsburger tuvo en una de ellas, la chance de definir con su gran arma: el smash. Pero lo ejecutó curiosamente mal, estrelló la pelota contra el vidrio.
Agus y Arturo salvaron todos los break points, se quedaron con el juego y sentenciaron el partido, aunque el marcador todavía no lo reflejara.
Se trata del 12º título en la temporada de unos Nº1 que continúan aprovechando el bajón de sus escoltas en el ránking, el argentino Federico Chingotto y el español Alejandro Galán, que volvieron a caer de forma prematura. Esta vez, en semis ante los subcampeones.
