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El pádel ya volvió a la actividad en diversos puntos de Argentina

La señora sube la persiana del primer piso. La tenía baja para que no entrara el calor. ¿Qué son esos gritos? ¿Gente celebrando un gol? No puede ser. Desde que empezó esto del coronavirus no hay fútbol. Ni profesional ni entre amigos, piensa.

Le llama mucho la atención tanta bulla. Gobernador Virasoro, donde vive desde siempre, creció mucho en los últimos años. Pero no por eso dejó de ser una tranquila ciudad del interior de la provincia de Corrientes.

Asoma la cabeza por la ventana. Lo puede hacer porque no hay rejas. “Gracias a dios todavía no tuvimos que poner”, se alivia mientras aguza la vista.

Entonces los ve.

Ahí están los Rojas, Gustavo y Martín, Marcelo Maidana y... ¿quién es el que está de espaldas? Le cuesta reconocerlo. ¿Es José Lima? Justo se da vuelta y le puede ver la cara. Es Lima, sí.

Virasoro tiene unos 50 mil habitantes. Pero aún conserva muchas características de pueblo.

Que todos se conozcan con todos es una de ellas.

Pero... ¿qué están haciendo? ¿Qué celebran?

Hasta que se da cuenta.

Están en la puerta de Japo Pádel, el club que Jorge Saguchi tiene hace años ahí en Ledesma y Campaña del Desierto.

Al principio no entiende por qué.

Hasta que lo ve a Saguchi abriendo las puertas después de los dos meses de prohibición por el coronavirus.

Si bien no tuvo casos de Covid-19, Virasoro comenzó el 19 de marzo –como todo el país- con una cuarentena estricta que duró casi dos meses, cuando el 11 de mayo el gobierno provincial y el municipal establecieron una flexibilización que permitió a los clubes de pádel volver a la actividad.

En esa decisión jugó un papel importante el protocolo de prevención que presentó para el rubro la Unión Argentina de Trabajadores y Clubes de Pádel (UATCP), avalado por la Federación Argentina de Medicina del Deporte (Famedep), y que fue adoptado en los distritos donde se autorizó la práctica de este deporte.

“Tuve que pedir dinero prestado para poder comer..., dependo únicamente de lo que ingresa al club. Cuando el gobierno provincial anunció que podíamos volver a abrir fue un tremendo alivio”, le cuenta Saguchi a ESPN.com.

El de Virasoro es apenas un ejemplo de lo que vivió y todavía vive el ambiente del pádel a causa de la pandemia.

No obstante, con el protocolo de la UATCP como base, la pelotita ya volvió a pasar por encima de la red no sólo en Corrientes sino también en Formosa, Salta, Jujuy, Catamarca y algunas localidades de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Chaco y La Rioja.

Cuando finalmente pueden entrar al club, los cuatro locos del pádel gritan más fuerte todavía. “Como si fuera un gol de la Selección”, recordará después Saguchi.

En Virasoro volvió el pádel, mirá vos, piensa la señora.

En alguna ocasión se quejó, charlando en el barrio, del bochinche que generan hasta tarde los que van al club.

Esta vez, en cambio, se le escapa una sonrisa.