¿El producto propio o el extranjero? ¿Promover rugby local o fomentar la llegada de las figuras mundiales que vienen a generar interés e ingresos en la liga? La disyuntiva se presenta en el crecimiento de la Major League Rugby de Estados Unidos y se refleja, entre otros, con la llegada de jugadores como Tomás Cubelli a la nueva franquicia Miami Sharks, la cual a su vez será dirigida por otro argentino: José Pellicena.
Para entender el momento del torneo norteamericano, Scrum se contactó con Lucas Baistrocchi, exjugador argentino del seleccionado M23 de Las Águilas y actual preparador físico de Rugby Atlanta que se desenvolvió a lo largo de su carrera en el rugby por todo el continente americano. Manuel Belgrano, luego Panamá y Chile, terminó encontrando el terreno para destacarse en Norteamérica.
Miami, particularmente la localidad de Weston, lo vio introducirse en el mundo ovalado estadounidense. Tras jugar en la secundaria de su colegio, siguió el rumbo en la Universidad de Florida en un, acorde a su opinión, "programa muy bueno, interesante". Sin embargo, durante esos cuatro años de estudios, el exapertura aprovechó los parates por vacaciones de verano para inscribirse en academias de instituciones de otros países para continuar con su crecimiento personal, entre ellas, la de la Universidad de Queensland en Brisbane, Australia.
De todas formas, al año siguiente tuvo una chance única: llegar al profesionalismo. "Tuve una oportunidad a través de uno de los entrenadores de la Universidad de Florida que se conocía con alguien de la directiva del club Panasonic Wild Knights en Japón y me dice 'están buscando gente' y me metí de cabeza. Fue una experiencia muy linda, pero a los dos meses que me fui llegó Sonny Bill Williams, eso hubiese sido una locura", afirmó Baistrocchi, quien luego jugó su último año facultativo en el seleccionado de M23 de Estados Unidos, para el cual fue elegible por obtener la tarjeta de residencia.
A partir de su experiencia en el rugby norteamericano, el argentino dialogó mano a mano con Scrum y desarrolló esta 'grieta' que abre el debate: ¿qué debe promover la organización de la Major League Rugby para seguir generando un avance de este deporte en el país?
Los exjugadores como pieza esencial en el desarrollo interno de la liga
En primer lugar, el preparador físico de Rugby Atlanta se refirió a la importancia de los antiguos deportistas como inversionistas y principales responsables del armado del rugby universitario y semiprofesional: "La red de la comunidad del rugby de los Estados Unidos, de lo que son los clubes, no es la estructura que tenemos en Argentina (Juveniles y Plantel Superior). Tienen gente que siempre se involucra, que jugó en la década de 1960/70 y siguen involucrados en el club. Entonces un par de esos clubes buscan la lista de los mejores jugadores universitarios de ese año y te contactan... A mí me contactó San Diego, me contactó Boston. No te quiero decir que es una organización cómo la URBA, porque sería una unión ya más formal y demás, pero básicamente se podría decir que es algo así".
"Es gente que ya les va muy bien en los negocios, invierten plata en el club, ponen amor al juego y, a través de ellos, se mueve todo, pero no diría una organización así grande, sino que los clubes dependen mucho de los inversionistas", afirmó el exapertura.
El surgimiento de la MLR y la promoción de los jóvenes
En cuanto a la liga, Baistrocchi recalcó la importancia de su creación desde un punto de vista organizativo para el rugby del país. "No había ningún tipo de competencia fija, de comisión que dirigía todo, pero el establecer la MLR trajo mucha gente con mucha experiencia en el rugby internacional que le hizo muy bien al local. Obviamente año tras año se ve el crecimiento y justamente este año San Diego puso 11.000 personas en el estadio el primer partido, que es una locura acá en Estados Unidos para un equipo de rugby", afirmó. Sin embargo, volvió a destacar el rol de los inversores en los períodos de fuera de temporada: "Esos clubes que no tienen los inversores todavía son muy potentes, siguen teniendo mucho control en lo que es el rugby doméstico y muchos de los jugadores que están en la MLR de enero a junio, terminan jugando un poquito de rugby de clubes durante agosto a noviembre a través de uno de esos clubes".
El argentino también se expresó sobre el creciente rol del Súper Rugby Américas en este aspecto y la vitalidad que tiene para Scott Lawrence, entrenador del seleccionado de Las Águilas. "American Raptors y Hawks sirven para desarrollar jugadores domésticos, porque el problema con la MLR es el cupo de extranjero. Los equipos se los compran entre sí, entonces hay algunos que terminan teniendo ocho o nueve jugadores internacionales en el XV y no funciona eso, no ayuda a desarrollar el rugby acá. Son equipos que quieren ganar y quieren estar al nivel y es una lástima, pero están en ese camino, están tratando de desarrollar jugadores domésticos y yo creo que Scott Lawrence es una persona la tiene muy clara, sabe que para hacer eso tenemos que competir contra equipos de Sudamérica con chicos de acá".
El arribo de extranjeros para generar interés
Finalmente, el exjugador agregó a la ecuación el arribo de fenómenos mundiales a la liga como Ma'a Nonu, Matt Giteau, Chris Robshaw y Adam Ashley-Cooper y el factor argentinos. En relación a los jugadores internacionales, el hombre de Rugby Atlanta manifestó: "Particularmente Giteau vino y la verdad es que estuvo en un nivel excepcional a pesar de pasar tantos años, pero los otros más que el nivel de juego aportaron más a la imagen de la liga".
Sobre los albicelestes, Baistrocchi le contó a Scrum: "El presente y la ola de argentinos que vienen acá, yo creo que no sólo a la liga le viene muy bien, pero a mí me pone contento saber que estos chicos están viendo acá y que saben que al venir siguen en la mira de los seleccionados. El problema que teníamos los años anteriores es, por ejemplo, el que tuvo Bautista Ezcurra (lo entrenó en Rugby Atlanta). Él no sabía si Los Pumas iban a verlo, en su momento no era así. No creo que ningún coach del plantel de Los Pumas estuviera viendo a la MLR para seleccionar jugadores, pero hoy, al ver tantos chicos que están viniendo ahora, es imposible negar que haya oportunidad de que se desempeñe en esta liga para subir y representar al país, así que para mí es muy positivo que vengan tantos argentinos, siempre y cuando sea también bueno para los estadounidenses que sigan desarrollando lo doméstico y el cupo extranjero no siga siendo el problema".
¿Qué debe priorizar el rugby estadounidense? ¿Qué la liga gane visibilidad trayendo jugadores de afuera o fomentar el rugby doméstico, más que nada pensando ahora en el Mundial 2031?. Esta es la principal cuestión que debe plantarse la USA Rugby puertas adentro de cara a los próximos años. Ya consiguieron la localía para la cita más importante a nivel global y tienen la chance de confirmar su lugar en el seno principal del deporte ovalado a nivel mundial, pero antes que nada deben responder estas preguntas y ¿seguir el formato de las principales ligas para volverse una de las principales potencias?
