En el partido en el que Inglaterra le ganó 18-17 a Samoa por el cierre del Grupo D del Mundial, se dio un particular uso del reglamento en un penal a los palos de Owen Farrell. El máximo goleador del rugby inglés tardó una infinidad en patear la pelota y el referee decidió anular la ejecución. Reviví el partido en Star+.
La normativa de World Rugby tiene plazos máximos de tiempo para llevar a cabo una conversión o, en este caso, un penal a las haches:
-Ley 8.8d / Conversión. El pateador ejecuta la patada dentro de los 90 segundos desde el momento en que se otorga el try, incluso si la pelota rueda y debe colocarse nuevamente. Sanción: La patada está anulada.
-Ley 8.21 / Penal. El remate debe ejecutarse dentro de los 60 segundos desde el momento en que el equipo indicó su intención de hacerlo, incluso si la pelota rueda y debe colocarse nuevamente. Sanción: Se anula la patada y se concede un scrum.
Con todo el peso de la ley, en un momento muy picante del encuentro, con los samoanos a punto de hacer historia y dar un paso hacia la clasificación a cuartos de final, el apertura de la Rosa eligió postes, pero tardó 62 segundos en dar el puntapié, lo que hizo que no sea válida la jugada.
Sobre el final, el cuadro británico logró de todos modos dar vuelta una faena que era cuesta arriba desde el principio, y por la mínima diferencia ante los oceánicos, logró clasificarse a la siguiente fase como puntero de Grupo.
