BARCELONA-- A los 31 años, Gonzalo Tiesi dijo basta. Ese centro que debutó en Los Pumas con sólo 19 años y frente a Sudáfrica, decidió no seguir jugando. Las lesiones no le permitieron conseguir regularidad en los últimos años y emprendió un nuevo camino. Será en Barcelona, con un proyecto ligado al deporte. En charla con Scrum contó los motivos de su adiós, y rescató lo bueno y lo malo de una exitosa carrera en la que jugó dos mundiales y vistió la camiseta de clubes poderosos como Stade Francais y Harlequins.
- ¿Cuáles fueron los motivos para decidir el retiro?
- Fueron varios. Llevaba una carrera de 10 años afuera y sabía que tarde o temprano esto iba a tener un final. Mi prioridad y gran motivación fue siempre jugar en el seleccionado y desde el 2014 quedé afuera del sistema. El rugby profesional se me empezó a hacer un poco más cuesta arriba. Ya desde ese momento empecé a pensar qué era lo que iba a hacer cuando dejara y prepararme para eso. En 2015 tuve una lesión en la rodilla, bastante seria, y esta idea de quizás dejar este año tomó más fuerza. Le puse muchas ganas y entusiasmo a la rehabilitación para poder terminar jugando y no lesionado, y haberlo podido lograr fue muy gratificante. Por otro lado mi cuerpo ya me empezó a pedir aire, fueron bastantes las lesiones que tuve y realmente no tenía ganas de seguir maltratándolo.
- ¿Te quedó una fea sensación por no poder jugar tanto el último tiempo?
- No, pero obviamente me hubiese gustado poder jugar más o terminar mi carrera con una temporada con más regularidad. Pero la realidad marcó otra cosa, como te decía hice un esfuerzo muy grande por volver y por suerte lo logré. Ahora, la otra realidad marca también que en los últimos años nunca pude agarrar la continuidad que hubiese querido y eso también fue un factor que influyó en esta decisión.
Fueron 37 tests con el seleccionado y dos mundiales. Un tackle demoledor y un coraje tremendo que lo llevó a ser una fija con la 13 de Los Pumas, y también en Europa. Pasó por London Irish, Harlequins, Stade Francais, y tras un breve regreso al SIC, su cierre en London Welsh y Newcastle.
- Si repasás tu carrera, ¿cuál fue tu mejor momento? ¿el más feliz?
- Por suerte me pasaron muchas cosas buenas en el rugby, es difícil elegir uno. Pero cada momento donde pude cumplir los sueños que tenía fue especial. Primero llegar a la primera del SIC tan joven, después debutar en Los Pumas, el Mundial del 2007. Me quedo con esos tres.
- ¿Y el peor?
- La lesión del 2011 en la Copa del Mundo. Esa me golpeó bastante fuerte. Irme del Mundial en el primer partido después del esfuerzo que había hecho por estar fue difícil.
- ¿Te ves en algún momento como entrenador o ligado al rugby nuevamente?
- Ligado al rugby voy a estar siempre. Es mi gran pasión y no imagino mi vida sin estar cerca del rugby. Ahora resta ver de qué manera puedo hacerlo, viviendo en Barcelona por los próximos años no me va a permitir estar cerca del SIC, que es donde me hubiese gustado estar cuando terminara mi carrera profesional.
- ¿Qué te llevás del rugby?
- Todo, una gran experiencia de vida, muchos amigos y la felicidad de haber podido cumplir mis sueños. Hoy empieza una vida nueva y lo que viví en el rugby es un gran aprendizaje para todo lo que viene.
