La WTA implementará una prueba genética obligatoria para todas las jugadoras el martes, un requisito para competir en los JJ. OO. de Los Ángeles 2028.
BERLÍN — La Asociación de Tenis Femenino (WTA, por sus siglas en inglés) implementará a partir del martes una prueba genética obligatoria —que se realizará una sola vez— para todas las jugadoras; se trata de un requisito para competir en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Esta semana, la WTA actualizó su política de elegibilidad femenina para incluir una verificación de género "basada en el sexo biológico", con el fin de "preservar la integridad del tenis profesional femenino y mantener condiciones de competencia justa para todas las jugadoras".
La nueva política alinea a la organización con la normativa de elegibilidad introducida por el Comité Olímpico Internacional (COI) en marzo, la cual responde a la orden ejecutiva sobre deportes emitida por el presidente estadounidense Donald Trump de cara a los Juegos Olímpicos de 2028.
La WTA está acatando lo que en la práctica es una orden del COI que los organismos deportivos olímpicos están siguiendo, aunque no está claro cuántas mujeres transgénero —si es que hay alguna— compiten a nivel olímpico.
A las jugadoras se les realizará una prueba para detectar el gen SRY, un segmento de ADN que suele encontrarse en el cromosoma Y, el cual inicia el desarrollo sexual masculino en el útero e indica la presencia de testículos.
"En esta política, 'hombre biológico' se refiere a una persona que, independientemente de su sexo legal o identidad de género, posee el gen SRY y, por tanto, tiene o ha tenido testículos o gónadas rudimentarias (tipo streak); y 'mujer biológica' se refiere a una persona que, independientemente de su sexo legal o identidad de género, no posee el gen SRY y, por tanto, tiene o ha tenido ovarios o gónadas rudimentarias (tipo streak)."
La WTA declaró que la política distingue entre sexo biológico e identidad de género, y que "no existe intención alguna de faltar al respeto o cuestionar la identidad de género o la dignidad de ninguna persona".
Esta verificación obligatoria de género —ya implementada por los organismos rectores del atletismo, el esquí y el boxeo— ha sido criticada por expertos en derechos humanos y grupos de activistas.
