Mayar Sherif se tuvo que retirar y se cortó una racha espectacular

La racha imparable que Mayar Sherif venía construyendo sobre la superficie de polvo de ladrillo encontró este sábado un freno tan repentino como doloroso en las semifinales del WTA 250 de Hamburgo.

La egipcia, que venía acaparando todas las miradas tras encadenar un repertorio impecable de victorias y levantar los trofeos consecutivos en Brescia (WTA 125), Contrexeville (125) e Iasi (WTA 250), se vio obligada a decir basta cuando el físico le pasó factura en pleno desarrollo del compromiso decisivo.

Tamara Korpatsch lo aprovechó y ganó 6-1, 2-0 y abandono. Así, su racha terminó en 18 triunfos en fila sobre arcilla, con la única interrupción en la qualy de Wimbledon, sobre césped, claro.

El desgaste acumulado durante las últimas semanas, donde afrontó batallas de más de tres horas como el que protagonizó ante Paula Badosa en los cuartos de final, terminó por cobrarle una factura muy alta.

La fatiga extrema y las molestias musculares mermaron por completo su movilidad en la pista alemana, dejándola sin margen para competir al nivel de exigencia que requiere el circuito profesional femenino.

Del otro lado de la red, Tamara Korpatsch supo leer con inteligencia el desarrollo del encuentro y mantuvo la concentración necesaria mientras la situación física de su rival se deterioraba de forma evidente.

La alemana aprovechó cada oportunidad para dominar los intercambios largos y neutralizar los intentos de reacción de la egipcia. Para la jugadora local, la clasificación representa un impulso anímico inmejorable de cara a la gran definición del certamen alemán, donde buscará quedarse con el título ante su propia gente.

La rival de Tamara Korpatsch en la final del WTA 250 de Hamburgo es Anna Bondár. La húngara le ganó a la qualy Elina Avanesyan por 7-6(3), 4-6 y 7-6(2) en una verdadera batalla de tres horas y 29 minutos.

Toda la actividad del tenis se puede seguir en VIVO por Disney+ Plan Premium.