Aaron Gordon regresó a las prácticas de los Nuggets este domingo tras sufrir mordidas de un perro de la familia.
El alero de los Denver Nuggets, Aaron Gordon, regresó a las prácticas este domingo después de sufrir laceraciones en la cara y en la mano derecha tras ser mordido por un perro de la familia en Navidad.
Le dijo a The Denver Post que se siente listo para jugar el partido en casa de este lunes contra los Charlotte Hornets.
"Me encantan los perros; crecí con perros toda mi vida", señaló Gordon al periódico. "Pero debido a que viajamos tanto, mi papá lo cuida, así que realmente no puedo entrenarlo como quisiera... Pero me siento bien; todo está bien".
El alero se ha perdido los dos últimos partidos debido a sus lesiones.
Gordon está promediando 13.6 puntos y 6.9 rebotes para los campeones defensores de la NBA. Logró 16 puntos y 10 rebotes en la victoria por 120-114 sobre los Golden State Warriors en Navidad.
La Associated Press contribuyó a esta noticia.
