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La gestión de carga en la NBA: lo que sabemos y lo que no sabemos

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Alrededor de la NBA: Kawhi descansa, el público se enoja; ¿quién tiene la razón? (2:01)

Para Sebastián M. Christensen todos, técnicamente, tienen la razón. Kawhi Leonard dice no estar 100% saludable y el público tiene derecho a enojarse si paga un boleto para ver a la estrella del equipo. La NBA está entre la espada y la pared. (2:01)

Hace diez años, solo los científicos del deporte a la vanguardia conocían de la existencia del término “gestión de carga de trabajo”. Hoy en día, esta expresión está desatando una revuelta popular que alcanzó nuevas alturas la semana pasada cuando el alero de los LA Clippers, Kawhi Leonard, no participó de un encuentro televisado a nivel nacional en Estados Unidos, disputado en la cancha del Utah Jazz, durante la primera noche de jornadas consecutivas.

Esto no era nada nuevo: Leonard, quien se ausentó durante la mayor parte de la temporada 2017-18 debido a una tendinopatía en su cuádriceps derecho, no ha jugado en los dos partidos disputados en jornadas consecutivas desde abril de 2017. Su programa de gestión de carga de trabajo desarrollado durante la pasada campaña con los Toronto Raptors, con quienes participó en apenas 60 encuentros de campaña regular, ayudó a propulsar a su equipo a su primer campeonato de la NBA y Leonard se llevó a casa el trofeo al Jugador Más Valioso de las Finales de la NBA.

Es cierto que Leonard no inventó el régimen moderno de gestión de carga de trabajo de la NBA; pero quizás él lo perfeccionó… y ciertamente, lo ha popularizado. Bien sea el novato de los Memphis Grizzlies, Ja Morant, o el gigante de los Dallas Mavericks, Kristaps Porzingis, cada vez más jugadores en más equipos que nunca están viendo partidos de temporada regular vestidos de civil mientras algunos críticos de la vieja escuela se rasgan las vestiduras en señal de disgusto. Estos oponentes de la tesis de la gestión de carga de trabajo se lamentan de la supuesta existencia de una NBA que ha suavizado sus exigencias, permitiendo que atletas que ganan decenas de millones de dólares sin contar con lesiones aparentes, terminen sentados sin disputar encuentros para los cuales muchos aficionados trabajaron mucho y así pagar importantes cantidades de dinero para costear un asiento.

La gestión de carga de trabajo se encuentra entre los temas más debatidos y menos comprendidos en la NBA de hoy. No se trata, simplemente, de una ausencia justificada de un partido cualquiera en temporada regular. Se trata de un programa que busca mantener a los colaboradores más importantes de un equipo jugando con un estado de salud óptimo, durante los momentos clave de los torneos por muchos años.

En un sentido real, la fricción entre creyentes y escépticos de esta tesis existe porque la mejor ciencia (que indica que la densidad de partidos en el calendario de la NBA eleva sustancialmente los riesgos de lesión) ha entrado en conflicto directo con el folclor de la NBA (que dice que los campeonatos son el pináculo del éxito). Considerando la velocidad y habilidad atlética características del baloncesto de hoy, se hace cada vez más difícil para los jugadores mantenerse saludables de forma consistente. Un estado de salud óptimo es requisito para alcanzar la gloria dentro de un equipo, lo cual puede hacer que la gestión de carga de trabajo se convierta en algo vital.

Es sumamente probable que Leonard no participe en otro partido de temporada regular este jueves, cuando los Clippers viajen a Nueva Orleans. A continuación, les presentamos nuestros mejores informes de inteligencia al respecto:

¿Qué significa el término “gestión de carga de trabajo”?

La gestión de carga de trabajo es un programa empleado por los equipos y jugadores de la NBA con el fin de hacer seguimiento al estrés fisiológico (o carga) que un jugador debe soportar a la hora de efectuar cualquier cantidad de actividades físicas.

Los minutos de participación en partidos reales es apenas uno de muchos elementos tomados en cuenta a la hora de examinar la carga de trabajo de un jugador, correlacionada con su capacidad. Un jugador se esfuerza durante las prácticas, sesiones de destrezas individuales, ejercicio cardiovascular, rutinas de calentamiento dinámicas, regímenes de recuperación pospartido, vuelos por todo el país, falta de sueño, etcétera. Toda esta información sirve para alimentar el programa de gestión de carga de trabajo y un grupo conformado por el jugador, staff de preparadores físicos, científicos del deporte, gerentes y frecuentemente los propietarios de los equipos, colaboran con el fin de revisar la data biométrica y determinar si este jugador está excediéndose con respecto a su capacidad de carga de trabajo.

“La gestión de cargas de trabajo tienen como objetivo empequeñecer el umbral de carga de un jugador, para que pueda recuperarse y así, disminuir los riesgos de lesiones o fatiga crónica”, indicó el Dr. Marcus Elliott, fundador y director del Peak Performance Project.

Cuando un jugador excede su capacidad, tiene una probabilidad considerablemente mayor de sufrir una lesión. La gestión de cargas de trabajo es una forma de prevenir que se diga de un jugador que sufre de, por ejemplo, una tendinitis rotuliana: “Está saludable y puede jugar… no obstante, si se esfuerza demasiado, habrá probabilidades de que deba perder un tiempo significativo de juego”.

Todo lo anterior se hace con un objetivo fundamental: Asegurarse de que el jugador está en su estado de salud más optimo y al tope de su condición física a la hora de los partidos más importantes.

¿Cuál es el historial y qué ha cambiado con el tiempo?

Si bien los orígenes de la gestión de carga se remontan a muchos años atrás, el término en sí parece haberse originado en la NBA, cuando los Philadelphia 76ers dieron un descanso a Joel Embiid en la temporada 2017-18 luego de que este se ausentara durante sus primeras dos temporadas debido a fracturas del hueso navicular y gran parte de su campaña de novato por una lesión en una de sus rodillas, la cual requirió eventualmente de una cirugía artroscópica. No fue por coincidencia que esto se produjo luego de que la NBA implementara reglas con respecto a los partidos “de descanso” en septiembre de 2017. La liga trata a la gestión de una lesión específica de forma diferente al descanso, según lo establece un memo enviado a los distintos equipos por el presidente de operaciones de liga de la NBA, Byron Spruell, a principios de semana (según informó Jeff Zillgitt del diario USA Today), el cual aclaró que los equipos no deben utilizar dicha frase para informar de una lesión.

Si bien otros equipos habían seguido el camino trazado por los Sixers a la hora de indicar que se efectuaba gestión de carga de trabajo hasta ese momento, todo explotó como tema de debate en la NBA después que LeBron James no participara en un encuentro televisado a nivel nacional contra los Golden State Warriors en febrero de 2019, poco después de regresar a la acción tras recuperarse de un esguince inguinal.

¿Por qué son importantes a los fines de esta discusión los partidos disputados en fechas consecutivas?

Durante la mayor parte de la campaña, la gestión de carga de trabajo tiene que ver con los partidos celebrados en jornadas consecutivas. Prácticamente las dos terceras partes de los encuentros en los cuales los jugadores se ausentaron por motivos de descanso, gestión de carga de trabajo u otros motivos de precaución durante la temporada 2018-19 fueron programados en fechas consecutivas. (Más de un tercio del resto se disputaron en el mes de abril. Los casos de gestión de carga de trabajo distintos a los partidos en fechas consecutivas son raros antes del final de la temporada regular).

De los 17 partidos en los cuales Leonard se ha ausentado debido a motivos de gestión de carga de trabajo durante las últimas dos temporadas, 13 fueron programados dentro de jornadas consecutivas.

¿Qué sabemos con respecto a la relación entre descanso y lesiones? ¿Qué diferencia hay entre la no participación en un encuentro y jugar una menor cantidad de minutos?

Cuando un jugador está lidiando con una tendinitis o una enfermedad articular degenerativa, se entiende que el descanso es, casi siempre, la mejor medicina. Un jugador que asume un partido sin jugar está ahorrando, no sólo la carga de trabajo impuesta a su cuerpo en 34 minutos de acción sobre la cancha, sino también lo exigido por los calentamientos previos y el entrenamiento de enceste de esa mañana (si es programado).

Si vemos a un jugador de la NBA acumular una actuación de 30 minutos, podría ser una demostración, no de una gestión de carga de trabajo, sino de la determinación del equipo de que la efectividad de ese jugador tiende a disminuir luego de alcanzar cierto umbral de tiempo de juego. Cada vez más equipos analizan los promedios de tiempo de trabajo de los jugadores, basándose en la data disponible, con el fin de tomar decisiones relativas a la asignación de minutos.

¿Cuánto influye el calendario de 82 partidos de la NBA?

“Forma parte integral”, dice Elliott. “Si tuviéramos una menor densidad de partidos, esto no sería tema de conversación”.

Un mundo ideal, en el cual los jugadores de la NBA participan en dos partidos y dos o tres prácticas a la semana haría innecesaria la existencia de muchos de estos programas de gestión de carga de trabajo. Eso no implica decir que los equipos no estarían haciendo un celoso seguimiento de las molestias físicas de sus jugadores para prescribir un descanso cuando sea necesario; no obstante, el calendario actual de la NBA fue creado en una época en la cual la liga tenía apenas una pequeña parte del conocimiento científico del que dispone hoy en día.

¿Por qué es importante si estos partidos de “gestión de carga de trabajo” son televisados a nivel nacional en Estados Unidos?

Los socios de la NBA con derechos de transmisión televisiva (entre los cuales se incluye ESPN) invirtieron sustanciales cantidades de dinero para poder emitir los partidos de la NBA. Como es el caso de cualquier cliente que paga una importante suma monetaria por cualquier bien o servicio, estos desean maximizar el valor de su compra y en una liga llena de súper estrellas, son estas súper estrellas las que determinan dicho valor.

La NBA no solo quiere dar el mejor producto a sus socios de negocios, sino que también considera a estos partidos transmitidos a nivel nacional como la mejor tribuna para exponer y compartir su producto con el público en general. Hoy en día, existen más opciones de entretenimiento que nunca en un mundo en el cual los hogares cuentan con múltiples plataformas de streaming y una plétora de dispositivos electrónicos; no obstante, no existen muchas cosas capaces de competir con una actuación trascendental en vivo por parte de uno de los 10 mejores jugadores de baloncesto de todo el planeta.

¿Cuáles son las soluciones?

La solución real y duradera, en este caso, sería una reducción del calendario de la NBA, algo que esta liga ha evaluado de forma tentativa. Exceptuando esta posibilidad, es cierto que no veremos pronto la desaparición de la gestión de cargas de trabajo en una variedad u otra. Al menos, ese no sería el caso sin la existencia de varias reglas capaces de crear problemas más graves, exponiendo a los jugadores a un riesgo sustancial de sufrir lesiones.

Una medida realista que puede implementar la NBA a corto plazo es mitigar la percepción del problema. Tal como indican las reglas de descanso, combinadas con la ocasión en la cual se generan las fuertes críticas al proceso de gestión de carga de trabajo, los partidos televisados a nivel nacional son más importantes que otros encuentros cualesquiera dentro del calendario de la liga. Seria un movimiento inteligente por parte de la NBA si evita programar partidos para su emisión televisiva a nivel nacional dentro de jornadas consecutivas; particularmente, en el caso de los Clippers; de lo contrario, estará garantizado que Leonard no participará en uno de esos cotejos. Adicionalmente, la liga podría convertir en prioridad que se eviten los juegos en fechas consecutivas antes de que un equipo dispute un partido televisado a nivel nacional; con el objetivo de evitar lo sucedido a principios de temporada, cuando Leonard estuvo ausente de un partido con emisión televisiva nacional, antes de uniformarse a la siguiente noche.