Willy Adames y el contrato que empieza a pasarle factura a Buster Posey

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La llegada del campocorto dominicano a los Giants con el contrato de mayor valor en la historia de la franquicia sigue sin dar los dividendos esperados.

Una de las primeras decisiones de impacto de Buster Posey como presidente de operaciones de béisbol de los San Francisco Giants fue asegurar la llegada de un jugador franquicia que ayudara al equipo a dar el siguiente paso. Su apuesta fue otorgarle el contrato más grande en la historia de la organización a uno de los campocortos con mayor poder ofensivo de las últimas temporadas: Willy Adames.

Adames firmó un acuerdo por siete años y 182 millones de dólares, llegando como la pieza que, en teoría, llevaría a los Giants al siguiente nivel. Hasta cierto punto, su primera temporada fue productiva: conectó 30 jonrones y remolcó 87 carreras. Sin embargo, también sufrió un descenso importante en indicadores como el promedio de bateo (.225) y el OPS (.740) con respecto al año anterior.

Los Giants terminaron con marca de 81-81 y quedaron fuera de la postemporada. Aunque sería injusto atribuirle ese resultado únicamente a Adames, la realidad es que muchas cosas salieron mal para el club durante la campaña.

De cara a 2026, San Francisco parecía listo para competir. Con Adames acompañado en la alineación por Rafael Devers y Matt Chapman, la expectativa era que el equipo diera un paso al frente. Sin embargo, la realidad ha sido muy distinta. Los Giants no han logrado mantenerse en la pelea y diversos reportes apuntan a que serán vendedores en la fecha límite de cambios. Entre los nombres que podrían estar disponibles figura, precisamente, el de Adames.

El dominicano vuelve a tener una temporada por debajo de las expectativas. En 87 juegos suma 14 jonrones, 34 carreras impulsadas, promedio de .229 y OPS de .702. Como resultado, el contrato de Adames, la primera gran apuesta de Posey al frente de las operaciones de béisbol, se ha convertido en uno de los principales cuestionamientos a su gestión tras apenas temporada y media.

A pesar de la llegada de Rafael Devers, y de que los Giants asumieran la totalidad de su contrato, el dominicano tampoco ha sido suficiente para cambiar el rumbo del equipo. Sin embargo, la apuesta de Posey por Adames ha recibido muchas más críticas. Devers ha mostrado destellos de su nivel con mayor frecuencia desde su llegada, mientras que Adames, pese a llevar más tiempo en la organización, no ha logrado consolidarse como el jugador que esperaban los Giants.

De hecho, al comparar el desempeño de ambos, resulta evidente que Devers ha superado a Adames en prácticamente todos los departamentos ofensivos, a pesar de que tampoco ha rendido al nivel de una superestrella. Aun así, el designado y primera base también figura entre los jugadores que, según los reportes, San Francisco estaría dispuesto a escuchar ofertas por cambiar.

Cuando la primera gran decisión de una gestión no funciona como se esperaba, suele convertirse en el punto de referencia con el que se evalúa el resto del trabajo. En el caso de Posey, esa decisión fue entregar un contrato de 182 millones de dólares por siete años a un jugador que, hasta ahora, no ha cumplido con las expectativas.

Los Giants han enfrentado múltiples problemas desde 2025 y Adames está lejos de ser el único responsable de la situación. Sin embargo, por el tamaño de su contrato y las expectativas que generó su llegada, se ha convertido en el principal señalado de una realidad que, por ahora, no parece estar cerca de cambiar.

Asimismo, las consecuencias que las decisiones financieras de Posey puedan tener sobre su futuro con los Giants todavía son desconocidas. Lo que sí parece claro es que, si las inversiones más importantes de la organización continúan sin traducirse en resultados, la presión para modificar el rumbo irá en aumento. En el béisbol, ese tipo de situaciones suele terminar con cambios en los puestos de toma de decisiones, aunque por ahora no exista ningún indicio de que ese sea el plan de la organización.