La Novena de MLB: Tatis Jr. regresa a la nobleza "farmeando aura"

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El jardinero Fernando Tatis Jr. recupera de a poco la condición de estrella en MLB, mientras Okamoto hace olvidar a Ohtani en Toronto y la tecnología desalienta a Pete Alonso.


1. El Fernando Tatis Jr. que todos queremos ver

EL 2026 HA SIDO un año complicado para Fernando Tatis Jr., pero en las últimas semanas, el jardinero de los San Diego Padres ha podido darle la vuelta a su situación y nos está mostrando al gran jugador que todos sabemos que puede ser gracias a su potencial atlético y a su conocimiento del béisbol.

Dicho esto, Tatis Jr. protagonizó durante esta semana uno de los momentos más emocionantes de la campaña, cuando en el partido entre Padres y New York Mets del pasado 18 de agosto se robó un potencial Grand Slam que salió del bate de Francisco Lindor.

Luego de la increíble atrapada, nos dejó un extraordinario momento al cual, por falta de un mejor término, lo llamaremos el vivo ejemplo de cómo "farmear aura", a tono con la increíble (y a veces incomprensible) moda de los jovencitos en la actualidad. (-- Juan A. Recio)

2. Todo en contra de Pete Alonso en Camden Yards

Pete Alonso se quedó a un batazo de llegar a 30 jonrones y 83 carreras producidas en la serie ante Yankees. Ese cuadrangular llegó, pero el centro de repetición de las Grandes Ligas en Manhattan, Nueva York, decidió lo contrario.

En el Juego 2 de la serie en Baltimore, el cañonero de los Orioles conectó en la séptima entrada una pelota que viajó a 107.1 mph y proyección de 410 pies por encima del poste que delimita la zona fair de la de foul del jardín izquierdo. Medio Camden Yards vio al 'Oso Polar' conectar el cuadrangular, pero en el terreno de juego, los árbitros marcaron foul y, tras la revisión en el replay, la decisión se mantuvo. Muchos juzgan, con base en las repeticiones, que había suficientes pruebas para determinar que esa pelota pasó por territorio bueno.

Tras el partido, los Orioles mostraron su desagrado con la decisión arbitral.

Este tipo de situaciones son, precisamente, las que la tecnología busca evitar y no hay nadie que haya ofrecido una mejor solución al tema que el propio Pete Alonso durante su encuentro con la prensa tras el partido. "Pienso que esto se arregla fácilmente como en el football americano. Tienes los postes con cámaras en un ángulo que pasa perfectamente por encima de la raya de la zona de anotación y siento que, para nosotros, sería fácil resolverlo usando láser o una cámara con ese tipo de ángulo".

El presunto 'robo' del jonrón de Alonso continuó en la conversación, el jueves, para el último choque de la serie. La jugada ocurrió cuando el score estaba empatado a tres carreras y el cuadrangular de Alonso habría quebrado el empate a dos carreras en la parte alta de la octava entrada. El juego terminó 5-3 a favor de Yankees. Si el centro de replay de MLB hubiera revertido la decisión de los árbitros en el terreno para validar el jonrón, ¿hubiera cambiado el rumbo del juego y de la misma serie?

Bueno, el hubiera no existe, pero el 'no jonrón' en Baltimore cobra todavía más peso al ponerlo en el contexto de la trayectoria reciente de Alonso, quien se fue de 4-2 con dos sencillos en el Juego 3 y reforzó una racha ofensiva que ya lo tenía como uno de los bats más calientes de Grandes Ligas desde finales de julio, con un OPS de 1.044 desde el 22 de ese mes, el mejor de MLB en ese lapso.

El inicialista de los Orioles se ha convertido en un modelo de durabilidad con 543 juegos consecutivos desde junio de 2023, la segunda racha activa más larga en las Mayores. Desde su debut en 2019 encabeza MLB en carreras producidas (794), también en juegos disputados (1,135) y solo Kyle Schwarber (305) y Aaron Judge (302) lo superan en cuadrangulares, con Alonso instalado en 293. En una hoja de servicio tan cargada de números grandes, el batazo que sobrevoló el poste en Camden Yards quedará como el jonrón que todos vieron, menos los umpires del campo y del replay. (-- Vania Ravelo y Juan A. Recio)

3. La noche negra de Julio Rodríguez: del 22-0 al error imperdonable

JULIO RODRÍGUEZ vivió en Milwaukee una de esas noches que persiguen la carrera de cualquier pelotero, por grande que sea. En la derrota por 22-0 de los Seattle Mariners ante los Milwaukee Brewers, la peor paliza recibida en la historia de la franquicia de Seattle, el dominicano protagonizó la jugada que convirtió una velada vergonzosa en algo todavía más difícil de digerir. Con la pizarra 19-0 en la octava entrada, bases llenas y un out, Rodríguez capturó un elevado profundo de Christian Yelich en el prado central. Era apenas el segundo out, pero el jardinero creyó que se había terminado el inning y, sin dudar, regaló la pelota a las gradas.

La escena, que se hizo viral en segundos, se tradujo en un castigo automático: el elevado de sacrificio ya llevaba al plato a Andrew Vaughn para el 20-0, pero al tratarse de una pelota viva que Rodríguez lanzó a la tribuna, los árbitros aplicaron la regla de dos bases y otro corredor anotó para el 21-0, mientras un tercero avanzó a tercera. El error quedó registrado como E8 en la hoja oficial, uno de los apuntes más insólitos de la temporada 2026. Todo ocurrió con un infielder, Leo Rivas, improvisado en la loma para cuidar al bullpen, en un American Family Field con techo cerrado y 36,870 aficionados como testigos de un 22-0 que entró a la historia moderna de MLB, apenas el tercer pizarrón idéntico desde 1900.

La paliza tuvo tintes casi crueles: 22 carreras con 22 hits para Milwaukee, cuatro errores de Seattle, un juego que pasó de duelo de lanzadores (1-0 tras cuatro entradas) a debacle absoluta en las últimas cuatro. Hasta Gary Sánchez subió a la loma por los Brewers en la novena y retiró en orden. Yelich, con clase, defendió después a Rodríguez ante la prensa -"pierdes la cuenta de los outs, pasa a veces"-, pero el contexto no admite matices: en medio de la peor derrota de su equipo, la falta de concentración de su estrella fue la imagen definitiva de una noche que Seattle no podrá borrar aunque quiera. (-- Vania Ravelo)

4. Cole manda en Baltimore y en los libros de historia de los Yankees

GERRIT COLE subió el jueves al montículo de Camden Yards con una misión clara: asegurar la barrida ante los Baltimore Orioles y seguir dejando huella con la franela más exigente del béisbol. Cumplió las dos. Firmó seis entradas de dominio absoluto, permitió sólo cuatro hits y una carrera, y encabezó el triunfo por 6-1 que completó la barrida de tres juegos en Baltimore.

Pero lo que parecía 'sólo' una victoria más en la columna de los Yankees terminó como un capítulo especial en la historia de la franquicia. Con sus ocho ponches, Cole llegó a 1,015 chocolates con Nueva York y dejó atrás nada menos que a Roger Clemens en la lista histórica de ponchadores del club. Ya se adueña del puesto 11 de todos los tiempos en el equipo y sigue su escalada con la misma cabeza fría y comando con los que ataca la zona de strike.

En una organización que midió a sus leyendas desde el montículo y el plato, Cole no sólo cumple como as de la rotación; construye, salida tras salida, un legado. El jueves por la noche en Baltimore, los Yankees cerraron una serie perfecta y su líder en la loma dio un paso más hacia la inmortalidad estadística del Bronx. Los Yankees ya ligaron cuatro triunfos, algo que no pasaba desde antes de la pausa del Juego de Estrellas. (-- Vania Ravelo)

5. Un momento de sabiduría con Albert Pujols

ALBERT PUJOLS no tiene mucha presencia en redes sociales. Normalmente, la leyenda dominicana y futuro miembro de Cooperstown solo comparte publicaciones relacionadas con su trabajo en televisión o su fundación, por lo que es raro verlo hablando de otros temas. Sin embargo, "The Machine" tomó un momento para compartir una reflexión que creo que es bueno multiplicar en los tiempos complicados que vivimos hoy en día.

"'No puedes batear los lanzamientos a los que no les haces swing'. El béisbol me enseñó que las oportunidades no siempre llegan cuando las esperas. A veces debes reconocer tu momento y tener el coraje para realizar el swing. La vida es lo mismo. No puedes controlar cada oportunidad que viene en tu camino, pero puedes decidir si estás dispuesto a tomar el chance. El juego te enseña sobre la vida".

No sabemos sobre qué está hablando Pujols en específico, pero seremos agradecidos con ese poco de sabiduría compartida. (-- Juan A. Recio)

6. Okamoto ya justificó salario con Blue Jays

HACE NO MUCHO tiempo, diciembre del 2023, los Toronto Blue Jays se quedaron vestidos y alborotados en conseguir la firma de Shohei Ohtani --antes de que decidiera irse a Los Angeles Dodgers-- y en cambio, a principios de enero, apostaron por otro japonés que ya superó los jonrones que Ohtani pegó como novato en Grandes Ligas cuando debutó con Los Angeles Angels.

El contrato de $60 millones --más $5 millones en bono por firmar-- que le dieron los Blue Jays a Kazuma Okamoto en los primeros días del año ya rindió sus frutos, pues el tercera base ya estableció récord de jonrones para un novato en la historia de la franquicia canadiense y pelea el de más conectados para un japonés en su primer año de MLB.

Okamoto conectó su vigesimosexto vuelacercas de la temporada el jueves pasado ante los Tampa Bay Rays, con un batazo en el segundo inning contra Ian Seymour para llegar a 26 y superar los 25 que pegó como novato Eric Hinske en la temporada 2002.

Okamoto está tres jonrones debajo de Munetaka Murakami, el también novato de los Chicago White Sox, que está a uno de ser el primer japonés con 30 vuelacercas en su primer año en MLB, al apabullar la marca de 22 que estableció Ohtani en 2018 con los Angels --solo 10 japoneses tienen al menos 30 jonrones en una campaña en su carrera en MLB. (--Rubén Castro)

7. Situaciones casi imposibles de repetir en MLB

EL 22 DE AGOSTO parece una fecha cualquiera para el béisbol de Grandes Ligas. Pero no es así. Ese día, en años diferentes, ocurrieron tres hechos que es poco probable que vuelvan a repetirse en las Mayores del siglo XXI. Como hablamos de historia, utilizaré el orden cronológico y no la trascendencia.

El 22 de agosto de 1886, en el Eclipse Park, un perrito le "hizo la gracia" a los Cincinnati Red Stockings que jugaban contra los Louisville Colonels como parte de la temporada de la American Association (considerada liga mayor y competía entonces con la Liga Nacional). Nada escatológico ronda esta hilarante historia, no te preocupes. Resulta que un firulais entró al terreno y se aferró a la pierna del jardinero central Abner Powell en el momento en que éste intentaba atrapar un batazo de 'Chicken' Wolf (menudo combo de apodo y apellido). Para hacer el cuento corto, Powell nunca pudo buscar la pelota y Wolf se anotó un jonrón dentro del terreno. El juego finalizó 5-4 para Louisville.

Otro 22 de agosto, pero de 1917, Carson Bigbee tomó 11 turnos al bate en un mismo partido. Fue en un choque entre Pittsburgh Pirates y Brooklyn Robins, ganado por los últimos (6-5) tras 22 entradas de duro bregar. En este caso, a Bigbee le igualaron el récord otros 13 jugadores. Si bien su aporte no alcanzó para ganar el encuentro, Bigbee pudo sumar unos cuantos puntos a su promedio de bateo al conectar seis de los 19 indiscutibles de su equipo.

Por último, y para nada menos importante, el 22 de agosto de 1989, un tal Nolan Ryan llegó a la hoy casi utópica cifra de 5,000 ponches. Ryan lanzó una recta de 96 millas por hora contra el no menos estelar Rickey Henderson, de los Oakland Athletics, obligándolo a hacer un swing al aire. Fue el tercer strike y la consumación de algo que parecía imposible. Aquel juego lo perdió 0-2, a pesar de propinar 13 mantecados. De cualquier modo, Ryan estiró el récord hasta 5,714 ponches, cifra que hoy en día parece imposible de igualar, toda vez que los pitchers dejaron de devorar entradas como en el pasado. (--Damián L. Delgado Averhoff)

8. Chamaco McGonigle se pone a tú por tú con Kaline y Cobb

NOMBRAR A AL KALINE

y Ty Cobb, es recordar a los dos más grandes inmortales que han dado los Detroit Tigers, y unirles el nombre de Kevin McGonigle les va a sonar raro, pero este chamaco a sus 21 años se les puso a la par en un exclusivo grupo para tres que ahora forman en la historia de la franquicia de Detroit.

McGonigle cumplió 22 años el pasado martes 18 de agosto, y un día antes conectó su jonrón 13 de la campaña, tan solo cuatro días después --13 de agosto-- de conseguir su robo de base 12 en su temporada de novato.

El jugador que se ha turnado en la tercera base y paradas cortas en 124 partidos de la temporada, se unió a Cobb y Kaline como los únicos en la historia del club en pegar al menos 10 jonrones y robarse 10 bases antes de cumplir los 22 años, de acuerdo con ESPN Research.

Cobb pegó 11 jonrones y robó 119 bases en sus primas cuatro campañas en las mayores de los 18 a los 21 años de 1905 a 1908, mientras que Kaline lo hizo de 1953 a 1956 también de los 18 a los 21 años al conseguir 59 vuelacercas y 23 estafas. McGonigle debutó el 26 de marzo a los 21 años 220 días, es decir tuvo máximo 145 días para conseguir la marca.

Al pegar el jonrón 13 justo un día antes de su cumpleaños 22, quedó con la segunda mejor cifra para un menor de esa edad detrás de los 59 de Kaline y con uno más que Jason Thompson. (--Rubén Castro)

9. Un pitcheo y un wild pitch que acabó juego de 14 entradas

LA LIGA MEXICANA de Béisbol (LMB) --donde actualmente juegan peloteros exgrandesligas con historia como Trevor Bauer, Robinson Cano, Justin Turner, Wilmer Flores, todos en playoffs-- está en su etapa de series de zona, que es lo mismo que semifinales de zona, y el viernes pasó algo que quizá no se haya visto nunca antes en una postemporada.

Caliente de Durango y Sultanes de Monterrey jugaron un partido de 14 entradas y 5:12 horas de juego que inició el viernes y acabó en la primera hora del sábado (hoy). Caliente empató en la octava con un wild pitch para enviar el juego a extrainnings. En la entrada 11, el visitante Durango anotó dos veces y Monterrey empató con otras dos.

En las siguientes dos entradas se fueron en blanco, y en la entrada 14 Caliente pisó el plato en la parte alta de la entrada para irse arriba 7-6, sin embargo en la parte baja, Sultanes respondió con dos anotaciones para dejar tendido a su rival ante 13,880 aficionados en el Walmark Park, de Monterrey.

Lo curioso del final es que sin out Sultanes ligó cuatro hits ante Baltazar Arredondo para anotar una carrera y llenar las bases con el último, antes de que Erik Casillas entrara al relevo y con su único lanzamiento acabara el partido con un wild pitch a los 43 minutos del sábado. El juego se fue a extrainnings con wild pitch y se acabó con wild pitch, algo loco, quizá nunca antes visto en playoffs de LMB.

Algo más loco, lo que pasó en la Serie del Caribe en febrero pasado en el partido por el título, en que par de wild pitches de Lupe Chávez dieron a Charros de Jalisco las dos carreras con que vencieron 12-11 a Tomateros de Culiacán en 10 entradas para coronarse. (--Rubén Castro)