Jazz Chisholm Jr. dijo que no tenía idea de quién es el cronista de Red Sox y tras el incidente seguirá sin saber quién es
No hubo silencio radiofónico por parte de los New York Yankees, un día después de que los comentarios de Will Flemming —cronista de los Boston Red Sox— avivaran la histórica rivalidad entre ambos equipos.
De hecho, varios jugadores de los Yankees se tomaron la molestia de criticar abiertamente a Flemming, calificándolo de "poco profesional" y cuestionando por qué un locutor sugeriría que un equipo golpeara intencionadamente a un jugador rival.
Flemming, quien trabaja para la emisora de radio WEEI de Boston, calificó inicialmente al segunda base de los Yankees, Jazz Chisholm Jr., como un jugador de "llano", al que le falta deportividad, después de que éste se robara dos bases en la octava entrada del último juego de la serie, disputado el domingo en El Bronx, cuando Nueva York ganaba por 7-1. Posteriormente, sugirió a Will Middlebrooks —analista de la transmisión de WEEI— que el pitcher zurdo de los Red Sox, Jovani Morán, tomara represalias golpeando con un lanzamiento, de manera intencional, al receptor de los Yankees, Austin Wells, quien estaba bateando en ese momento.
Chisholm declaró que se enteró de los comentarios de Flemming al despertar el lunes.
Flemming no participó en la transmisión de WEEI del lunes por la noche para el juego entre los Seattlle Mariners y los Red Sox en Fenway Park; según informó MLB.com, ya estaba previsto que no trabajara durante esta serie. Sin embargo, utilizó las redes sociales para disculparse por sus palabras, escribiendo en un fragmento: "No pretendía faltar al respeto a los jugadores ni a la organización de los Yankees. Podría y debería haber utilizado otras palabras. Estos juegos de rivalidad me apasionan; pido disculpas por haber dejado que la emoción del momento me dominara".
El manager de los Yankees, Aaron Boone, comentó que Flemming también se disculpó directamente con él mediante una llamada telefónica el lunes. Boone añadió además que fue decisión suya —y no de Chisholm— que el segunda base robara las bases, dado que los Red Sox no lo estaban vigilando de cerca para evitarlo.
En cuanto a Chisholm, afirmó que no ha tenido noticias de Flemming y que tampoco le interesa tenerlas.
"Ni siquiera sabía quién era esa persona hasta esta mañana", dijo a los periodistas. "Y después de hoy, seguiré sin recordar quién es".
