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Manager Terry Collins, triste por baja del tercera base Wright

NUEVA YORK -- Constantemente en comunicación con el líder de sus otros 24 chicos dentro y fuera del diamante, Terry Collins presentía que sólo era una cuestión de tiempo para que David Wright entrara en razón y optara por una cirugía para por fin corregir el dolor extremo que estaba sintiendo en su cuello debido a un disco herniado.

El dirigente de los Mets de Nueva York no fue tomado por sorpresa cuando el capitán de su escuadra se sometió a una sala del quirófano en un hospital en Marina del Rey, California, la mañana del jueves.

Horas antes de que los vigentes campeones de la Liga Nacional se presentaron para el tercer y último partido de una serie de tres duelos contra los Piratas de Pittsburgh, que ganaron por marcador 6-4, un entristecido Collins relató lo asombrado que quedó en 2012 con los dirigentes rivales cada vez que decidían enfrentar a Wright en vez de evitarlo.

''Esto ha sido muy duro. Este chico estaba jugando tan bien como cualquier otro en el béisbol. Nos sentábamos en la banca y quedábamos maravillados cuando los equipos le pitcheaban'', recordó el manager de los Mets la tarde del jueves.

''No podíamos creer que ellos les estaban pitcheando a este chico porque le estaba conectando a todo. Estaba conectando dobletes, se embasaba, conectando jonrones y de repente ver lo que ha tenido que pasar durante los últimos dos años''.

Un jugador franquicia que produjo 21 jonrones, 93 carreras impulsadas y un promedio de .306 en 156 partidos aquella campaña prematuramente vio el descenso de una carrera que muchos estimaron digna de algún día ser considerada para Cooperstown.

Una gran variedad de lesiones lo marginaron las próximas dos temporadas, limitándolo a 112 y 134 partidos, respectivamente.

Todo empeoró un año atrás cuando Wright fue diagnosticado con estenosis espinal, lo que lo limitó a apenas 38 encuentros con los Mets en el torneo regular.

Considerado como el símbolo de la organización, Wright jugó en 37 juegos este año mientras manejaba la condición de su espalda antes de sucumbirse a los dolores en el cuello que culminaron llevándolo al quirófano.

''Lo aplaudí el otoño pasado cuando regresó y vi todos los días lo que tuvo que pasar por. Está en el estadio a las 11:30 de la mañana para un partido a las ocho de las noche para estirarse, recibir masajes y hacer todas las cosas que lo permitió retornar al terreno'', aseveró Collins.

''Te demuestra su dedicación de ser lo bueno que posible pudo ser y cómo él se siente acerca del juego y cómo se siente sobre esta organización para la cual que tuvo que ser ese chico e hizo lo que pudo para ser ese chico''.

Mientras que el decepcionado estratega de los Metropolitanos luchó con contener sus emociones, indicó que Wright nunca se hizo la víctima.

''Este chico no solamente es un gran jugador, es parte de nuestro equipo. Él es una de las mejores personas que he estado alrededor. Te sientes mal por un chico, que tan bueno como él es, tiene que pasar por lo que está pasando para salir y jugar cada noche'', dijo Collins.

''Entonces cuando algunas de las habilidades disminuyen un poco debido a algunas de las lesiones que ha tenido, es difícil verlo porque en tu mente sabes lo bueno que él es o por lo menos lo bueno que fue. Ver a unos de esos chicos batallar y frustrarse porque no pueden hacer las mismas cosas que estaban acostumbrado hacer es difícil de ver''.