Uno de los temas candentes de las dos semanas de pruebas de pretemporada de Baréin fue el de las partidas con la nueva unidad de potencia. Finalmente, se realizarán modificaciones para Australia.
La imagen se repitió durante los seis días de ensayos de pretemporada en Baréin. Fuera cual fuera la escudería que realizara la maniobra, cada vez que un piloto probaba las largadas al final de la calle de boxes se veía un auto acelerando a fondo en vacío para cargar el turbo, antes de mover. La diferencia pasaba por la cantidad de segundos que estaba cada coche detenido, pero rondaba los diez segundos. La tardanza está directamente asociada a las nuevas unidades de potencia que Fórmula 1 estrena este año, con la potencia dividida en partes iguales (o casi) entre la parte eléctrica y el motor de combustión.
La modificación mayor es la desaparición del MGU-H, que al momento de las partidas alimentaba al turbo. Desde 2026 solo estará el MGU-K y para que el sistema de largada de un F1 esté óptimo se debe cargar el turbo. Para eso es la aceleración a altas revoluciones. El gran problema era el tiempo.
Con un promedio de diez segundos de aceleración necesario para poder largar, los pilotos que ocuparan los últimos puestos de la parrilla no tendrían tiempo de tener el turbo listo con el protocolo de partida que se usó hasta 2025. Esto es: una vez que se ubica el piloto que cierra la grilla, inmediatamente se enciende la primera luz de las cinco que componen el semáforo. En intervalos de un segundo se van encendiendo las restantes y una vez que brillan las cinco, hay un período de dos o tres segundos antes d apagarse y comenzar la competencia. Todo eso suma unos ocho segundos, imposible que los del fondo estuviera prestos para la largada.
En Baréin, durante la pretemporada, la Federación Internacional del Automóvil utilizó los últimos diez minutos de cada sesión de la segunda semana para realizar simulacros de largada con una pequeña modificación: cinco segundos extra. Es decir, desde que se estacione el último hasta el encendido de la primera luz habrá cinco segundos.
Además, los equipos, la FIA y FOM acordarán otro punto más en el tema largadas. No se podrá partir con los alerones en el modo de baja resistencia. Este año la F1 utilizará el sistema de aerodinámica activa y los pilotos modificarán las alas en cada paso por recta o curva, sin importar distancia con su predecesor, como ocurría con el DRS. Las competencias comienzan en la recta, justamente un lugar permitido para el sistema de alerones de baja carga (abiertos). Pero tener 22 autos en plena aceleración y con baja carga aerodinámica para llegar a la primera curva puede ser un combo que atente a la seguridad.
Todo el grupo que compone la F1 entendió que era un riesgo totalmente evitable y es por eso que antes de Australia se resolverá el cambio de reglamento que, además de dar cinco segundos extra, se prohibirá partir con las alas en modo recta.
