El mexicano terminó en P13, tras una gran largada en el Gran Premio Histórico de Mónaco
El mexicano Adrián Fernández tuvo una largada espectacular en el 15o. Gran Premio Histórico de Mónaco, en la que pudo saltar del sexto al cuarto lugar en una vuelta, pero luego problemas en la caja de cambios del BRM P153, auto que perteneció a Pedro Rodríguez, lo obligaron a dar solamente 8 de las 12 vueltas a las que estaba pactada la carrera.
"No me voy a rendir, el coche cada vez está mejor, el año pasado no arrancamos, voy a seguir trabajando, creo que los chavos ya saben cuál es el problema, tenemos que hacer más carreras", señaló, "Hicimos un cambio y el 'upshift' en la caja (los cambios hacia arriba) está perfecto, pero ahora el problema está en el 'downshift' (los cambios hacia abajo). Tenemos que terminar, eventualmente en el podio aquí".
Fernández, legendario piloto de CART, IndyCar, ALMS, Grand Am, entre otras muchas categorías es propietario del monoplaza con el que Rodríguez compitió en ocho Grandes Premios de Fórmula 1 en 1970, el cual inscribió en la competencia de autos clásicos de la categoría, que se corre cada dos años.
Lejos de sentirse desanimado, Fernández, de 63 años, celebró que por fin pudo arrancar en Mónaco, mítico lugar donde todo piloto sueña con correr.
"Esta fue la primera arrancada que hice desde 1991", dijo Fernández en entrevista con ESPN, "Arrancar en Mónaco es lo máximo, llegar a la parrilla, ver las luces, cosa que yo no había hecho nunca, en mi época de Fórmula 3 no era así", relató Adrián, quien en las categorías que corrió en Estados Unidos las arrancadas son lanzadas, es decir con los autos en movimiento, mientras que en la F1 es con los autos totalmente parados y formados en los cajones.
Fernández había calificado en la séptima posición, pero luego, Jean Alesi, quien iba al volante de un Ferrari, no pudo formar la parrilla por fallas en su auto y Adrián pasó al sexto cajón. Desde ahí, vio las luces verdes de la largada y rápidamente se puso quinto, al pasar al japonés Katsuaki Kubota, quien llevaba un Lotus.
Antes del hairpin, esa clásica curva circular en el Principado, dejó atrás al Brabham de Lukas Buhofer, pero una vez entrado en la segunda vuelta la caja de cambios del BRM de Fernández se quedó trabado en cuarta velocidad.
"Iba muy bien, al tercero ya lo traía muy bien para pasarlo y otra vez la caja se trabó en cuarta y no la puedes cambiar, se quedó atorada, no puedes mover la palanca para ningún lado", narró el mexicano.
En ese momento se fue a los pits, le destrabaron la caja y había perdido ocho posiciones, pero seguía en la vuelta del líder.
"Recuperé algunas posiciones, manejando tranquilo, como en test session y ahí el tablero empezó a prender algunas luces sobre las temperaturas, entonces no quise arriesgarme y entré a pits, le dije a los mecánicos, revisaron y dijeron que no había problema, pero al salir se volvió a trabar la caja y ya no podía regresar así, que me seguí de frente y lo estacioné (en el escape)".
Fernández analiza participar en la Clásica de Silverstone en octubre o en su defecto hacer un test de dos días y buscar otras carreras que lo preparen para la edición 16 del Gran Premio Histórico de Mónaco en 2028, incluso planea incorporar al ingeniero que lo acompañó en sus mejores años en la Serie CART e IndyCar, John Ward, para que lo ayude a poner el auto a punto.
