El crack argentino estuvo en el box de Audi y Mercedes en la previa de la cuarta fecha de Fórmula 1.
De repente el paddock de Miami se revolucionó. Las imágenes que llegaban desde la transmisión de televisión se instalaron en la parte trasera del box de Mercedes. En el frente, hacia el pitlane, mientras los mecánicos simulaban cambios de neumáticos, también se posaron las cámaras de televisión y los fotógrafos. No era por Kimi Antonelli ni por George Russell. Mucho menos por Toto Wolff. Adentro estaba Lionel Messi y toda su familia, invitado por la marca de ropa de las tres tiras. Un rato antes había estado también en Audi, las dos marcas alemanas llevan indumentaria de Adidas. De repente, en las cámaras de la transmisión llegó la imagen de Messi sentando en el W17 de Kimi Antonelli, el auto del líder de la Fórmula 1.
Por supuesto, no podía faltar la visita a Franco Colapinto. Después de conocer el auto de Antonelli desde adentro, Messi se fue al box de Alpine para saludar al piloto argentino. Hubo foto con toda la familia y Franco llamó a Maia, su novia, para que se sumara. “Estoy disfrutando con la familia y viviendo esta experiencia por primera vez y quería saludar a Franco también”, le dijo el capitán de la selección de la Argentina a ESPN.
