La competencia larga de Spa-Francorchamps tuvo tres ganadores diferentes: Alex Dunne, Arvid Lindblad y Roman Stanek.
Esta nota se escribirá con la mayor velocidad posible para que no pierda vigencia. Roman Stanek fue el ganador de la carrera larga de Fórmula 2 en Bélgica, novena cita. Esperen, a ver… Sí, por ahora sigue igual. El checo finalmente se llevó el trofeo más grande del domingo, después de haber tenido en sus manos el del tercer puesto, luego el del segundo y, finalmente, el del primero. ¿Insólito? Tal vez. ¿Raro? Cuanto menos. Pero todo, absolutamente todo, fue real.
Stop. Es hora de rebobinar, porque esta traba tuvo cuatro horas de duración. Primero habrá que viajar a la pista. Alex Dunne celebró con ganas su éxito, conseguido desde la pole position, que lo catapultaba a la punta del campeonato. El irlandés, integrante del programa de desarrollo de talentos de McLaren, había capeado la situación complicada de la pista de Spa-Francorchamps para firmar su tercer triunfo del año (Sakhir e Imola fueron los anteriores) y se podía ir orgulloso de la novena fecha con la cima de la tabla. El bueno de Dunne fue al podio, escuchó el himno irlandés, roció a todos con champán, tomó su trofeo y se fue. Pero…
Tres horas y media más tarde, Dunne debió devolver el trofeo. Es que el piloto de Rodin no activó a tiempo el sistema de largada en su Dallara y los comisarios deportivos de la FIA decidieron castigarlo con diez segundos de recargo. Como la carrera se terminó con bandera roja, tras un período de auto de seguridad, las diferencias era chicas. Así, el irlandés viajó directo al décimo puesto y se desbancó hasta el cuarto en el campeonato. Ahora sí, felicitaciones para el inglés Arvid Lindblad, el feliz vencedor de Bélgica.
El inglés, integrante del Red Bull Junior, había subido al podio en el segundo escalón. Para Lindblad, el éxito llegaba en un momento clave del torneo en su intención de pelear por el título. Venía de anotar tan solo cinco puntos en las últimas dos fechas y los 25 del éxito eran un espaldarazo enorme en su sueño. Pero…
Media hora después de heredar la victoria, se quedó sin nada. Esta vez no fue por un tema deportivo, se trató de algo técnico. El equipo Campos Racing calibró mal la presión de los neumáticos de Lindblad (estaba por debajo del mínimo reglamentario) y con eso no hay vuelta atrás. ¿Qué pasó? ¡Afuera! Sí, fue descalificado, se quedó sin trofeo y sin ningún punto. Ahora sí, felicitaciones para Roman Stanek, el feliz vencedor de Bélgica.
Un segundo por favor… A ver… A escribir rápido se ha dicho, por las dudas. Sí, el checo fue el vencedor y logró así su segunda victoria en su tercera temporada en F2. Vaya uno a saber a quién habrá ido a reclamarle su trofeo, por algún lado de Spa-Francorchamps andaba, seguro. Con todo el revoleo, el japonés Ritomo Miyata ascendió al segundo lugar y logró así su primer podio en F2 si haber estado en la ceremonia y con su ropa sin aroma a champán. Luke Browning heredó el tercer lugar. Después de todo esto, Leonardo Fornaroli se fue como líder del torneo, con 125 puntos, tres más que Richard Verschoor, quien no anotó nada en todo el fin de semana. Dunne, el primer ganador del día, finalmente fue noveno y quedó a 11 del italiano, en el cuarto puesto. A ver… Sí, por ahora, todo sigue así.
