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El inicio de una nueva temporada de MLB sirve para darnos una instantánea de los cambios de los equipos desde que los vimos la última vez. La conclusión más importante: el deslumbrante debut de Juan Soto con Yankees.
El inicio de una nueva temporada del beisbol de Grandes Ligas sirve para darnos una instantánea de los cambios sufridos por estos equipos desde que los vimos por última vez y, ¡wow!, qué fin de semana inaugural ha sido para varios nuevos rostros en nuevos lugares.
En su primer juego con su nueva novena, Corbin Burnes propinó 11 ponches, el mejor registro para un lanzador de los Baltimore Orioles en un Día Inaugural desde 1998. Yoshinobu Yamamoto remontó esa desastrosa primera apertura en Corea del Sur con Los Angeles Dodgers para sumar cinco entradas en blanco contra los St. Louis Cardinals (para que una peculiar demora por lluvia en Dodger Stadium recortara su aparición). El nuevo jardinero central de los San Francisco Giants, Jung Hoo Lee, disparó un cuadrangular y bateó para .286, con más boletos que ponches en sus primeros cuatro encuentros. Los novatos Wyatt Langford (Texas Rangers) y Jackson Chourio (Milwaukee Brewers) dieron destellos de su potencial. El jardinero derecho de los Boston Red Sox, Tyler O’Neill, rompió un récord conectando jonrón por quinto Día Inaugural consecutivo.
La que quizás sea la conclusión más importante del fin de semana: Juan Soto estuvo totalmente deslumbrante en su debut con los New York Yankees. Los neoyorquinos visitaron el estadio de los Houston Astros barriendo en cuatro juegos… anotando las cuatro carreras que marcaron la ventaja a partir del séptimo inning. El fin de semana inaugural es una explosión de acción en la pelota mayor. Entremos en materia y analicemos algunas observaciones iniciales, comenzando con Soto.
Bienvenido a Nueva York, Sr. Soto
Había un chiste recurrente sobre la forma en la cual los peloteros en el Bronx calificaban como un 'Verdadero Yankee'. La broma estuvo en auge hace 20 años, durante el mejor momento de los éxitos de los Yankees a finales de la década de 1990 y principios de 2000.
Tenía años sin pensar en esa definición, pero volvió a cruzar mi mente hace unos días pensando en Soto y eso fue antes de sus hazañas heróicas del sábado y domingo. Soto apenas necesitó de cuatro juegos para ganarse los galones de 'Verdadero Yankee'. Quizás fue el pelotero en lograrlo más rápidamente en la historia de los Yankees desde que Paul O’Neill pateó un termo con Gatorade en su tercer encuentro en 1993.
Recapitulamos los primeros cuatro juegos de Soto, por si se los perdieron:
Juego 1: Puso out la tentativa carrera del empate en la parte baja del noveno inning para preservar el triunfo por 5-4. Siendo sinceros, no fue un tiro tan difícil y estuvo un poco por detrás del receptor José Treviño, quien pisó la almohadilla de forma excepcional, pero una asistencia para sellar el triunfo es una asistencia para sellar el triunfo. Bateó de 3-1 con dos boletos y una empujada.
Juego 2: Se fue de 4-3 con un boleto, incluyendo un pasaporte para tomar ventaja en el séptimo inning.
Juego 3: Conectó jonrón para tomar la ventaja enfrentado a Bryan Abreu en el séptimo inning, una línea centellante hacia el jardín izquierdo que, probablemente, solo sea cuadrangular en Houston, pero aparenta ser un bambinazo de 500 pies en el box score.
Juego 4: Bateó de 5-3 e impulsó la anotación del triunfo con un imparable hacia el jardín izquierdo con par de outs en la pizarra en el noveno inning contra Josh Hader.
En otras palabras: Soto hizo la jugada, conectó el hit o negoció el boleto crucial en todos los cuatro juegos. Un fin de semana simplemente increíble. Alex Verdugo selló la barrida el domingo con una atrapada deslizándose por el left field con par de hombres en circulación. Para un equipo que arranca la campaña con Gerrit Cole ausente por dos meses, es un inicio que les llena de seguridad. Soto, quien batea antes de Aaron Judge, convierte un lineup mediocre en óptimo con su sola presencia. Añade una confianza que parecía escasear con los Yankees del año pasado; evidentemente, ayudan su promedio ofensivo de .529 y .600 OBP. Aunque también sirve como evidencia de que contar con esa dupla conformada por Soto y Judge será toda una pesadilla para el pitcheo rival. Aún no sé si es un gran lineup, pero será mejor que el de 2023. También debemos elogiar al bullpen, que ayudó a compensar las actuaciones del pitcheo abridor lanzando 13.2 entradas sin permitir anotaciones.
Un contraste marcado con el cuerpo de relevistas de Houston, que todos presumían sería una fortaleza con la presencia de Hader, Abreu y Ryan Pressly. Por el contrario, los relevistas de los Astros toleraron 14 carreras en 15.2 innings de actuación y cargaron con la derrota en los cuatro compromisos. Aún no me preocuparía demasiado por dicho tridente, pero la profundidad del bullpen podría ser un problema (y los abridores tampoco ayudaron siendo apaleados desde el principio). Framber Valdez concedió seis pasaportes en el Día Inaugural y Hunter Brown sólo duró cuatro innings con 88 pitcheos ineficientes este sábado).
Como siempre, la primera regla del fin de semana inaugural es no exagerar las reacciones al fin de semana inaugural. Pero no le digan eso a los seguidores de los Astros, que, probablemente, ya hayan entrado en pánico.
Los Phillies aseguran su primer triunfo obligado de 2024
La otra serie inaugural de alto calibre de la temporada era el choque entre Atlanta Braves y Philadelphia Phillies, y si bien debemos leer el titular que antecede estas líneas con un tono de exageración burlona, la transmisión de los Phillies trató el encuentro dominical como algo mucho más importante que el típico tercer juego de la temporada. Los Braves destruyeron a los Phillies por pizarras de 9-3 y 12-4 en los primeros dos encuentros: anotaron nueve carreras contra el bullpen del equipo de Filadelfia luego de que Zack Wheeler superara este viernes a Spencer Strider.
Posteriormente, apalearon a Aaron Nola el sábado, conectando 12 imparables y siete carreras (la mayor cantidad de hits tolerados por Nola en un mismo encuentro). Los Phillies arrancaron las dos temporadas anteriores a ritmo lento. El año pasado tenían marca 4-9 después de 13 juegos y 25-32 para el 2 de junio. En 2022, despidieron al mánager Joe Girardi luego de sumar récord 22-29 para comenzar el torneo. Y si los Phillies quieren pelear con los Braves por el título de la temporada regular en el Este de la Liga Nacional, deben jugar mejor en esos primeros dos meses.
En el encuentro del domingo, los Phillies ligaron rally de tres carreras en el séptimo inning, con el sencillo impulsor de dos carreras, con dos outs, de Alec Bohm que saltó del guante de Adam Duvall, que se deslizaba intentando anular el hit de la victoria. Quizás eso no signifique demasiado; después de todo, los Phillies nunca carecen de seguridad y han dominado a los Braves en las últimas dos postemporadas. Sin embargo, nos gustaría ver una pelea más reñida en el Este de la Nacional esta temporada.
(Al margen: elegí a Wheeler como mi candidato al Cy Young, por encima de Strider. Después de una apertura, ratifico mi selección).
Advertencia sobre una pequeña muestra: ¡Aumenta la ofensiva!
Muy bien, se los advertí, pero las estadísticas de toda la liga previas al juego del domingo por la noche entre Cardinals y Dodgers nos muestran lo siguiente:
2024: .253/.327/.408, 5,05 carreras por partido, 0.69 bases robadas por partido
2023: .248/.320/.414, 4.62 carreras por partido, 0.72 bases robadas por partido
Aparentemente, hubo una cantidad anormal de juegos con marcadores abultados este fin de semana y, obviamente, el promedio de anotaciones por encuentro ha aumentado significativamente en comparación con 2023: los equipos de las Mayores no habían promediado cinco carreras por juego desde el momento cumbre de la era de los esteroides en el año 2000. No obstante, todo parece indicar que eso se debe, fundamentalmente, a un promedio ofensivo con corredores en circulación insosteniblemente alto, en vez de que haya algún cambio real a la ofensiva. Las novenas ligaron para .284/.363/.431 con hombres en posición de anotar antes de celebrar el primer 'Domingo de Grandes Ligas' de la temporada, en comparación con la línea de .253/.337/.418 del año pasado. A medida que estas cifras comiencen a retroceder, también caerá el promedio de anotaciones por encuentro.
Sin embargo, con tantos abridores de primer nivel lesionados o que aún no alcanzan su mejor nivel (Cole, Max Scherzer, Justin Verlander, Jacob deGrom, Kyle Bradish, Eury Pérez, Kodai Senga, Blake Snell, Jordan Montgomery), nuestras expectativas para el principio de la temporada, a pesar del frio clima que ayuda a desinflar el bateo.
Los promedios de estafas se mantienen a la par de lo visto en 2023. Tengo curiosidad por ver si aumenta dicha cifra: la media de robos exitosos se mantiene cercana al 80 por ciento.
Cubs y Twins afectados por las lesiones
Lamentablemente, fuimos testigos de dos bajas importantes en el Día Inaugural: el abridor de los Chicago Cubs Justin Steele y el antesalista de los Minnesota Twins Royce Lewis.
Steele, que apagaba la ofensiva de alto poder de los Rangers, sufrió un esguince de isquiotibiales cuando intentaba fildear un toque de bola. Estará ausente por lo menos durante el mes de abril; sin embargo, los Cubs se sintieron alentados por una resonancia magnética que reveló un esguince de primer grado y Steele atrapó pelotas este sábado. Ben Brown recibió la llamada del equipo grande, pero toleró seis anotaciones en su labor de relevista durante su debut en las Mayores. Indudablemente, eso causará que lo descarten como posible sustituto de Steele. Es probable que la responsabilidad recaiga sobre Drew Smyly.
Si solo pasa un mes fuera, no será problema para los Cubs; no obstante, esto sirve para resaltar el mismo problema por el que pasan prácticamente todos los equipos: ¿cuánta profundidad se debe tener en una rotación? El cotizado prospecto Cade Horton es otra posibilidad en el futuro, pero solo tiene 27 entadas de labor en categorías superiores a Clase A alta. Smyly tuvo 5.00 de efectividad en la temporada pasada y concede muchos cuadrangulares. Esto causa que aumente la presión sobre Shota Imanaga, que hará su debut en Grandes Ligas en el primer partido de los Cubs en casa, específicamente este lunes contra los Colorado Rockies.
Por su parte, Lewis entró a la lista de lesionados después de sufrir un sustancial esguince de cuádriceps mientras corría las bases y los Twins se preparan para lidiar con su ausencia por más de un mes. Lewis, que sufrió dos lesiones de ligamentos en las Menores y molestias en los oblicuos e isquiotibiales el año pasado en su campaña de novato, tenía el puesto de tercer bat del lineup después de 58 juegos en los que ligó 15 jonrones con porcentaje de slugging de .548. Tiene todos los elementos para ser un estrella si logra mantenerse activo. Y por esta razón, tenía cierto escepticismo ante la posibilidad de que los Twins vuelvan a ganar en el Centro de la Americana: contaban con que Lewis y Byron Buxton se mantendrían sanos y uno de ellos se lesionó en este inicio de campaña.
Dos pitchers jóvenes para tener en cuenta
Varios contendientes al Cy Young de la Liga Americana tuvieron sólidos debuts: Burnes ponchó a 11 rivales en seis entradas de trabajo, tolerando solo un imparable (jonrón de Mike Trout) en su salida con los Orioles; Tarik Skubal lanzó seis entradas en blanco con los Detroit Tigers y George Kirby y Logan Gilbert de los Seattle Mariners dejaron en blanco a los Red Sox. Aunque quizás las dos salidas más destacadas del fin de semana fueron las de Bobby Miller (Dodgers) y Jared Jones (Pittsburgh Pirates), que debutó en Grandes Ligas ponchando a 10 bateadores. Miller viene de una sólida campaña de novato y creo que es fuerte candidato para tener una campaña revelación, a pesar de que los diversos sistemas de proyecciones no vaticinan gran mejora para él. Lanza a 99 millas por hora, sigue mejorando su control y tiene una gran variedad de pitcheos que complementan su recta. Contra los Cardinals, ponchó a 11 hombres en seis entradas de labor, tolerando solo dos sencillos (uno de ellos fue un lento roletazo) y una base por bolas.
Si queremos criticarle algo, siendo excesivamente quisquillosos, es que su recta de cuatro costuras no genera muchos abanicados. Incluso contra los Cardinals, indujo solo nueve swings fallidos con un total de 93 lanzamientos, lo que no es una cifra grande y sólo cuatro fueron inducidos con rectas de cuatro costuras (de 39 pitcheos). Sin embargo, los bateadores contrarios no han podido causar mucho daño contra esa recta de cuatro costuras en lo que va de su carrera en las Mayores, incluso cuando logran hacer contacto. Además, el potencial tan alto de Miller radica en su habilidad para combinar su cambio de velocidad, curva, slider y sinker. Los Cardinals no tenían idea de cómo atacarlo y seis de sus 11 abanicados fueron sin tirarle. Tres de ellos contra la recta de cuatro costuras, mientras esperaban lanzamientos rompientes con dos strikes en la cuenta.
Jones, el prospecto número 53 del ranking de Kiley McDaniel, fue una pequeña sorpresa cuando llegó a la rotación de Pittsburgh, especialmente al ver que Paul Skenes (mejor valorado que él) empieza la temporada en las menores. Jones no tiene una recta de 100 mph como Skenes, pero no toleró carreras limpias en 16 episodios de labor en los entrenamientos primaverales, aunque lanza con fuerza, ostentando promedio de 97 mph con su recta durante su apertura contra los Miami Marlins. Ponchó a 10 bateadores en 5.2 innings, con 22 swings fallidos en 89 pitcheos. Ésa es la mejor marca para un abridor de los Pirates en un juego desde los 22 de Tyler Anderson en una salida de la temporada 2021.
Jones confió fundamentalmente en su recta y slider, combinando seis curvas y cinco cambios, aunque quizás no requiera más que esos dos lanzamientos por ahora, al menos si nos basamos en este encuentro. Sí, fue contra los Marlins y este equipo tiene una ofensiva aparentemente débil; no obstante, sigue siendo una estadística impresionante: los abridores sumaron 54 ocasiones con más ponches en un mismo juego en 2023 (10 de ellos fueron de Strider). Un debut sensacional. Empiecen a soñar con esa dupla Skenes-Jones, aficionados de los Pirates.
Los Boston Red Sox, con nueva imagen
Los Red Sox terminaron las dos últimas temporadas con idéntica marca de 78-84. Más allá de la mediocridad, ni siquiera fueron interesantes. Un golpe doble para la Nación de los Red Sox, que espera disfrutar de equipos buenos y emocionantes.
El equipo que clasificó a la Serie de Campeonato de la Liga Americana en 2021 era la típica novena de Boston: disparó jonrones por doquier y lideró el Joven Circuito en anotaciones. Pero, los Red Sox de este año no se parecen a los Red Sox que hemos visto en… bueno, quizás no se parezcan a ningún equipo de los Red Sox del pasado. Tienen velocidad en toda la alineación ofensiva e hicieron gala de ello en su serie de cuatro juegos en Seattle, en la que dividieron honores con los Mariners:
-- El jardinero central novato Ceddanne Rafaela puede correr y todos los reportes indican que será candidato al Guante de Oro. Extendió un doblete hasta convertirlo en triplete con su velocidad en un juego e hizo una atrapada de feria para evitar una anotación en otro compromiso.
-- Jarred Duran, que jugará en el jardín izquierdo tras la llegada de Rafaela, quedó en el percentil 96 en velocidad de su sprint el año pasado.
-- O’Neill, nuevo jardinero derecho de los Red Sox, tiene un físico digno del Mr. Olympia, pero quedó en el percentil 80 en velocidad y ya tiene un Guante de Oro en su haber.
-- Trevor Story sigue siendo uno de los peloteros más veloces de la liga (percentil 86 el año pasado).
· Caramba, hasta el receptor Connor Wong convirtió un toque en imparable.
Cuando los Red Sox alzaron el trofeo de la Serie Mundial de 2018 tenían una excelente defensiva en las praderas con Mookie Betts, Jackie Bradley Jr. y Andrew Benintendi. No voy a decir que esta defensiva de los jardines superará a dicho trio, pero tiene la posibilidad de derrochar calidad. Sin embargo, Rafaela y O’Neill (que en los dos últimos años tuvo problemas con el madero mientras luchaba con las lesiones) tendrán que sacar la casta con el madero.
En definitiva, la rotación será la que defina la calidad de este equipo. Nick Pivetta ponchó a 10 bateadores este viernes y Kutter Crawford, con su combinación entre cutter y sweeper causó que los Mariners hicieran pataletas en el juego del sábado. Ahora bien, Seattle, a fines de marzo, no es un paraíso de bateadores, por lo que necesitaremos de una muestra más amplia (no sé si Crawford, Garrett Whitlock y Tanner Houck pueden ser efectivos por más de 150 innings de labor) pero, como mínimo, éste podría ser un equipo que haga las delicias de su afición.
Año nuevo, viejos Mets
Ésa fue una fea serie a tres juegos para los New York Mets, que se enfrentaron a los Milwaukee Brewers. Probablemente haya sido el extremo opuesto de lo vivido por Soto y los Yankees al otro lado de la ciudad.
Viernes: los Mets solo conectaron un imparable, pero quizás eso quedó opacado por el incidente en el cual se vaciaron las bancas después que Jeff McNeil se molestara por un lanzamiento fuerte (aunque legal) por parte de su enemigo de los Mets, Rhys Hoskins (la rivalidad se remonta a su paso por los Phillies, cuando un novato de los Mets llamado Jacob Rhame lanzó una recta por detrás de la cabeza de Hoskins y luego éste bateara de jonrón a los pocos días en un enfrentamiento contra Rame, tomándose 34 segundos para recorrer las bases).
Sábado: Hoskins tuvo tres indiscutibles (incluyendo un cuadrangular) cuando el relevista de los Mets, Yohan Ramirez, lanzó un pelotazo contra él en el séptimo innings. No se vaciaron las bancas, pero Ramírez fue expulsado del encuentro y suspendido por tres juegos. El nuevo mánager de los Mets, Carlos Mendoza, recibió un partido de sanción, que cumplió en la jornada del domingo. Pero lo más problemático: Luis Severino, que viene de una mala temporada con los Yankees en 2023, toleró 12 hits y seis carreras en cinco innings. Su material no tiene la misma contundencia de antes. Reiteramos: no queremos exagerar, pero si los Mets quieren lograr algo esta temporada, Severino debe mostrar un nivel al menos decente. No era su primera apertura.
Domingo: Los Brewers ganaron por 4-1 para completar la barrida. Los lanzadores de los Mets otorgaron seis boletos.
Chourio tuvo un buen primer fin de semana en Grandes Ligas con Milwaukee, bateando de 12-5 y haciendo gala de su velocidad y defensiva el domingo con infield hit y dos atrapadas de feria en el jardín derecho. Fue un buen comienzo para los Brewers que, como siempre, intentarán llegar lejos amparados en su buena defensiva y bullpen de calidad.
Finalmente… estos equipos se ven muy mal
En el Día Inaugural, los Arizona Diamondbacks rompieron un récord, anotando 14 carreras en el tercer inning contra los Colorado Rockies, siendo la máxima producción en un mismo inning en Opening Day. Fue increíble: los D-backs no ligaron cuadrangular en dicha entrada. Un roletazo por el medio, pero la mayoría de los hits eran líneas sólidas, una tras otra.
El punto: los Rockies no son muy buenos. Pero no estarán solos en la lucha por ocupar el sótano. Los Chicago White Sox jugaron el Día Inaugural con un lineup en el que se encontraban Paul DeJong, Kevin Pillar, Martin Maldonado y Nicky Lopez bateando desde el sexto hasta el noveno puesto. Miren: todos son veteranos respetados y fueron contratados por su defensiva, pero, ¡vaya!, los White Sox no anotarán muchas carreras este año. Perdieron sus tres juegos contra los Tigers.
Por su parte, los Oakland Athletics tuvieron marca 1-3 contra Cleveland Guardians, siendo superados por pizarra global de 29-11. No sé si poner a los Washington Nationals en la categoría de “equipos muy malos”, pero este sábado pusieron a jugar a Jesse Winker en el jardín izquierdo y a Eddie Rosario en la pradera central. Ouch.
(Aún no quiero ubicar a los Marlins en este apartado; sin embargo, considerando todas las lesiones sufridas por su rotación y su terrible arranque de temporada con marca de 0-4 contra los Pirates, incluyendo dos derrotas en extrainnings, podrían caer en este grupo de sotaneros).
De todos modos, fue un primer fin de semana muy divertido en las Grandes Ligas… ¡y eso que no mencionamos los cuatro jonrones y 10 empujadas de Betts! Que gran comienzo para el beisbol mayor.
