NFL: Estudio médico presenta altas tasas de muerte por demencia

Los jugadores de futbol americano son 4 veces más propensos a presentar enfermedades neurodegenerativas


Los jugadores de la NFL tienen cuatro veces más probabilidades que la población general de morir a causa de enfermedades neurodegenerativas, como la demencia y el párkinson, según un estudio publicado el miércoles por Mass General Brigham, la Universidad de Boston y la Concussion & CTE Foundation.

Los investigadores estudiaron a 19,824 atletas que jugaron en la NFL entre 1960 y 2019, incluidos los 1,994 que han fallecido, calificando el trabajo como el "mayor estudio de cohorte retrospectivo hasta la fecha". Descubrieron que la tasa de mortalidad por enfermedades neurodegenerativas era "más significativa" entre los jugadores más jóvenes: aquellos que fallecieron antes de los 60 años presentaron tasas de mortalidad por estas enfermedades 12 veces superiores a las de la población general, según el estudio.

Los resultados son "trágicos, pero no sorprendentes", afirmó el jueves el Dr. Daniel Daneshvar, coautor principal del estudio y jefe de medicina física y rehabilitación en Mass General Brigham y la Facultad de Medicina de Harvard, en una entrevista con ESPN.

"Esta es la evidencia más clara que hemos tenido hasta ahora, a nivel poblacional, de que los jugadores de la NFL están muriendo a causa de enfermedades neurodegenerativas a tasas real y mensurablemente más altas", declaró en un comunicado sobre el estudio.

Un portavoz de la NFL no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

Los investigadores anticipaban este resultado cuando solicitaron a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) los certificados de defunción de los jugadores fallecidos, señaló Daneshvar. Lo que les sorprendió fue lo siguiente: los jugadores de posiciones de habilidad tenían una enfermedad neurodegenerativa registrada como causa de muerte con una frecuencia casi el doble de alta que la de los linieros ofensivos y defensivos; esto podría estar "potencialmente relacionado con una mayor exposición acumulada a fuerzas G, factor asociado a un mayor riesgo (de enfermedades neurodegenerativas)", según el estudio.

No obstante, los jugadores de la NFL presentaron tasas de mortalidad por otras enfermedades inferiores a los promedios nacionales. Tenían menos probabilidades de morir de cáncer, enfermedades cardiovasculares o suicidio, ya que la población de la NFL es "generalmente más sana", indicaron los investigadores en el comunicado.

"Una de las posibles razones por las que algunos jugadores de la NFL presentan tasas más altas de demencia es su gran corpulencia y sus malos hábitos alimenticios; esto conlleva una mayor incidencia de problemas cardíacos y vasculares, así como de apnea del sueño, factores que pueden aumentar la tasa de demencia", explicó Daneshvar. "Sin embargo, descubrimos que, de hecho, mueren por estas otras causas a una tasa menor que la población general. Por tanto, la explicación más probable de esta elevada tasa de enfermedades neurodegenerativas entre los jugadores de la NFL es la ETC (encefalopatía traumática crónica)".

Es probable que la tasa real de mortalidad por enfermedades neurodegenerativas sea mayor, señalaron los investigadores. Los certificados de defunción suelen ser imprecisos; por ejemplo, un médico podría consignar la neumonía como causa de muerte, pasando por alto causas subyacentes como la demencia, que provoca dificultades para tragar y deriva en neumonía, explicó Daneshvar.

El estudio arrojó resultados coherentes a lo largo de distintas épocas, pero los investigadores advirtieron que no debe asumirse que los cambios en el reglamento y el equipamiento realizados con el paso del tiempo no hayan hecho el deporte más seguro.

Factores contrapuestos —como el hecho de que los jugadores de fútbol americano tengan carreras de aficionados más largas en la era moderna y que los atletas sean cada vez más fuertes y rápidos— podrían ser responsables de que la tasa de enfermedades neurodegenerativas se mantenga estable, indicó Daneshvar.

"La investigación sugiere que la forma más eficaz de reducir el riesgo de padecer una enfermedad neurodegenerativa es disminuir la cantidad total de fuerza que recibe la cabeza, ya sea modificando la edad a la que se empieza a practicar deportes de contacto o cambiando la forma en que se entrenan", afirmó Daneshvar.

Los resultados coinciden con una encuesta de ESPN que reveló que los exjugadores de la NFL que ahora alcanzan la edad de jubilación tienen más probabilidades de vivir con dolor crónico o alguna discapacidad, de sufrir depresión y ansiedad, y de reportar algún tipo de deterioro cognitivo en comparación con el hombre estadounidense promedio.

ESPN y KFF —una organización independiente dedicada a la investigación de políticas de salud, encuestas y noticias— encuestaron a 546 hombres que participaron en algún partido de la NFL durante la temporada de 1988; el 15 % de los jugadores afirmó haber sido diagnosticado con demencia por un médico. Un estudio basado en la Encuesta Nacional de Entrevistas de Salud reveló que, en términos generales, poco menos del 4 % de los hombres de 65 años o más han recibido un diagnóstico de demencia.